MOLOTOV deja tatuada la palabra rock en Madrid
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Pato Manzanares
Las Noches del Botánico nos convocaban esta vez con una propuesta extraordinariamente potente entre dos de los artistas más importantes y referentes de la música del momento, en la lengua de Agustín Lara, Molotov y Ana Tijoux. La noche prometía ofrecer una experiencia única y ardientemente mágica.
Un evento que cuenta con unas instalaciones magnificas, las cuales permiten que el asistente disfrute desde el primer instante al ingresar al Jardín Botánico. Zonas de gastronomía de distintos rincones del mundo, bebidas espirituosas para los paladares mas exigentes y amplios espacios para la recreación y el relax. Todo diseñado para conectar mente, alma y cuerpo con la naturaleza en el corazón de Madrid.
Este concierto dentro del aclamado ciclo de Noches del Botánico en su novena edición, ha tatuado debajo de la piel de todos sus fans un recital épico, único e inolvidable de auténtico Rock
La jornada comenzó con la propuesta escénica totalmente magnética de Ana Tijoux, cuyo directo fue una explosión energética, llena de ritmo y fuerza tanto en lo musical como en sus letras, llenas de mensaje y crítica social. La cantante chilena inició su set con “Millonaria”, uno de sus temas más recientes, abriendo así la noche para una conexión íntima con su público. Muchas de las canciones eran de su aclamado álbum Vida, un proyecto rico en matices que recorre el hip hop, el funk, el jazz y el afrobeat. Su esencia comprometida y activista es palpable en todas sus letras, e incluso en sus intervenciones, como en el momento de presentar la canción “Sacar La Voz” que dedicó a las víctimas del actual conflicto en Gaza.
Otros éxitos que sonaron fueron “1977” (canción homónima de su célebre álbum) y “Somos Sur”. Tijoux, con su estilo inconfundible y personal, consiguió que el público, a pesar de las altas temperaturas, se entregará bajo los ritmos de jazz y funk que Ana fusiona magistralmente con el hip-hop.
Tras este directo, que dejó encendido a todo el coliseo del Jardín Botánico, se abrió paso con máxima expectación a los legendarios Molotov, que pisaron fuerte el escenario desde el inicio con temas icónicos como “Pendejo”, “Amateur” y “Chinga tu madre”, conectando así desde el inicio a toda potencia con su público. Tito en varios momentos habló y bromeó con el soberano, creando un ambiente íntimo, aún, estando allí más de 4.000 fans. La banda ofreció al respetable como ofrenda a los dioses del Rock piezas del calibre de: “Gimme Tha Power”, “Voto latino” y “Frijolero” entre otros.
La banda mexicana se encuentra de gira celebrando su trigésimo aniversario, y comprobamos como siguen disparando los decibelios con sus punzantes canciones sumado a su característico estilo contestatario contra el poder político y económico, dejando en claro por qué siguen siendo un referente en la escena musical. Su lugar natural es el escenario y desde allí, proclaman rock en estado puro. Versiones de Los Saicos o Misfits, sumado a su gran repertorio de hits, hacen disfrutar al auditorio. Karaoke inmortal en el Botánico.
Llegando la hora del cierre interpretaron “Puto”, un momento de explosión de máxima energía que formó un Pogo en el recinto, haciendo saltar si cabe, con más fuerza, a todos los presentes acompañados por banderas mexicanas y voces que cantaban al unísono los coros.
El concierto de Molotov terminó con un episodio inolvidable, en el que la banda hizo subir al escenario a muchas mujeres de entre el público, que bailaron, cantaron e incluso se hicieron con el bajo y la batería para despedirse al ritmo de “Rastamandita”.
Antes de despedirme, le agradezco sinceramente a Noches del Botánico, a todo su staff, a su departamento de prensa capitaneado por el inigualable Juanka Moreno y a todos aquellos que hacen posible este magnífico espectáculo lleno de magia y emoción cada día, en la época estival en Madrid.
Sin duda, este concierto dentro del aclamado ciclo de Noches del Botánico en su novena edición, ha tatuado debajo de la piel de todos sus fans un recital épico, único e inolvidable de auténtico Rock.