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Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx
Han pasado ya 20 años desde que DC Comics publicara Superman: Por el mañana, con guion de Brian Azzarello y dibujo de Jim Lee, posiblemente una de las versiones más oscuras y controvertidas de este emblemático superhéroe. Aprovechando la reciente reedición Deluxe en tapa dura de la editorial ECC, se presenta una excelente oportunidad para analizar cómo ha evolucionado este clásico del universo DC.
Nos encontramos ante un cómic adulto que aborda temas como la paternidad, la responsabilidad hacia los demás y, especialmente, la importancia de la fe
La historia comienza con Superman acudiendo al padre Leone, buscando una especie de confesión o, al menos, desahogar algunos de los pecados que lo atormentan. Desde las primeras páginas, Azzarello nos muestra a un Superman introspectivo y sombrío, atrapado en su propio mundo, incómodo con su entorno. Incluso la portada de ECC, que presenta a un Superman de ojos rojos y aspecto siniestro, nos advierte que estamos ante una historia que cuestiona su habitual lucha por el bien. No es que Superman se convierta en villano en esta historia, pero sus motivaciones se vuelven mucho más ambiguas y, en ocasiones, egoístas.
El argumento es, en esencia, sencillo: un misterioso fenómeno ha hecho que más de un millón de personas desaparezcan sin dejar rastro en la Tierra, entre ellas, Lois Lane, la amada de Superman. Este suceso es el catalizador para que Azzarello y Lee construyan una trama en la que los límites entre el bien y el mal se difuminan, y donde Superman no actúa como el héroe tradicional. Por ejemplo, en un momento clave, se muestra dispuesto a permitir que toda la humanidad perezca antes que ceder a las demandas de su enemigo. Otro detalle sorprendente es una viñeta en la que se insinúa de manera explícita que Superman ha tenido relaciones sexuales con Lois, algo que, aunque siempre pudo suponerse, rara vez se representa en el universo del personaje, normalmente asociado a un símbolo de pureza.
Aunque el argumento de base es sencillo, el guion de Azzarello se enreda con múltiples capas, lo que da lugar a una obra compleja, donde suceden muchas cosas, pero no todas son fáciles de entender. Elementos como las confesiones de Superman o el artefacto que causa las desapariciones masivas (mucho antes del famoso "blip" de Thanos) se presentan de manera casi críptica, añadiendo aún más oscuridad a la historia.
Superman: Por el mañana es una obra peculiar, incluso extraña, que atraerá principalmente a los fanáticos más dedicados del personaje
Personalmente, la trama no logró captar mi atención por completo, y me costó conectar con los personajes. En el caso de Superman, su tono oscuro lo vuelve distante, mientras que los personajes secundarios parecen meros arquetipos, sin mucha profundidad. A lo largo de sus 320 páginas, aparecen personajes como Flash, Batman y Wonder Woman, aunque su comportamiento y reacciones poco tienen que ver con lo que esperaríamos de ellos en otras historias.
Evidentemente nos encontramos ante un cómic adulto que aborda temas como la paternidad, la responsabilidad hacia los demás y, especialmente, la importancia de la fe. Así lo evidencia Jim Lee en el prólogo final, cuando nos muestra a Superman como el último sobreviviente de una raza extinta, enviado a la Tierra por su padre para protegernos y salvarnos. Estas obvias connotaciones religiosas han convertido a Superman en un símbolo de esperanza y redención a lo largo de los años. Una vez más, la fe se revela como el motor que impulsa muchas de sus aventuras.
En conclusión, Superman: Por el mañana es una obra peculiar, incluso extraña, que atraerá principalmente a los fanáticos más dedicados del personaje. Aunque el guion de Azzarello puede resultar confuso en algunos momentos, lo que realmente destaca son las impresionantes ilustraciones de Jim Lee, que, con su estilo detallado y lleno de color, elevan el nivel del cómic.



