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Pablo D. Santonja | @datosantonja
Con una cálida sonrisa y la disposición de compartir su historia desde el alma, Alima, la cantautora ecuatoriana radicada en Barcelona, se adentró en una conversación que refleja el mismo cuidado y cercanía que caracterizan su música. Entre ajustes de cascos y micrófonos y bromas, se evidenció que su enfoque, tanto en las entrevistas como en su arte, es auténtico y honesto.
“Floranina”, su segundo álbum de estudio, es el resultado de un profundo viaje introspectivo. En una charla con este medio, Alima reveló que este proyecto, compuesto por ocho canciones y dos piezas narrativas (intro e interludio), representa su "diario de los primeros años migrando y recreando su vida en Barcelona".
"Inventé el término 'Floranina' como una metáfora de esa sustancia que nos impulsa a florecer, a reinventarnos. Es una mezcla de dopamina y esa fuerza interna que te ayuda a brotar desde adentro", explicó.
Este concepto está presente en todo el álbum, no solo en las letras, sino en el diseño sonoro, que contrasta con su disco debut, Soy la Primera (2022). Mientras aquel tenía fuertes influencias urbanas y de hip hop, Floranina abraza tonos más íntimos y orgánicos, construidos a partir de melodías de piano y ritmos downtempo, que invitan a parar, respirar y conectar con la música.
La transición de Alima hacia este sonido más minimalista y reflexivo refleja también un cambio en su proceso creativo. "En mi primer álbum, me apoyé mucho en otras personas para la composición y producción. Pero ahora, estando sola y lejos de mi red inicial, me enfrenté al reto de hacerlo todo desde cero", comentó.
Este viaje ha dado como resultado un álbum que, en palabras de la artista, la hace sentir más transparente y auténtica. Las canciones como “Distancia” y “Lunes" muestran su lado más vulnerable, mientras que temas como “Cora” y “Cuerpo” celebran la libertad y el placer del movimiento.
El álbum se estructura como una narrativa en tres actos:
Inicio: Representado por el intro, una conversación grabada con amigas que simboliza el apoyo y la red que ha encontrado en su nuevo hogar.
Nudo: Las canciones exploran emociones como la nostalgia (Distancia), la sensualidad (So Right) y la libertad (Cora).
Desenlace: El interludio, protagonizado por la voz de su madre, resuena como un recordatorio de sus raíces y la fuerza que ha heredado para avanzar.
Alima destacó que el epílogo de este viaje se vivirá en sus conciertos, especialmente en la presentación de “Floranina” el próximo 22 de enero en Heliogàbal (Barcelona). "Será un espectáculo completo, con una banda ampliada, secciones de viento y colaboraciones especiales. Estoy creando un universo visual y escenográfico que refleje al 100% este disco", comentó.
Este disco es un recordatorio de que siempre podemos florecer y reinventarnos
Ante la pregunta sobre las canciones que más disfruta interpretar, mencionó la energía de “Cora", con la que invita al público a bailar, y la intensidad emocional de “Lunes” y "Distancia”. "Son dos moods completamente diferentes, pero ambos me permiten conectarme profundamente con la gente en el directo", aseguró.
Alima concluyó con una reflexión que encapsula el espíritu de Floranina: "Este disco es un recordatorio de que siempre podemos florecer y reinventarnos. Mi proceso no ha sido fácil, pero cada paso me ha permitido encontrar nuevas partes de mí y eso es lo que espero transmitir con mi música".
Con más fechas por confirmar en Madrid, otras ciudades de España y posiblemente en Latinoamérica, “Floranina” es un testimonio de resiliencia y autenticidad que, deseamos, resuene en cualquier rincón donde se escuche.




