miércoles 11.12.2019

El azar como entretenimiento, no como enriquecimiento

¿Forma parte de la naturaleza humana el juego?. Sin duda todos diremos sí.  Nuestra socialización, nuestras primeras experiencias vitales están asociadas al juego.

El azar como entretenimiento, no como enriquecimiento

¿Forma parte de la naturaleza humana el juego?. Sin duda todos diremos sí.  Nuestra socialización, nuestras primeras experiencias vitales están asociadas al juego.

¿Que pensamos de la suerte?¿ Como valoramos el azar?. Siempre decimos que hay personas que nacen con estrella y otros que nacen estrellados. Nadie está libre de tener una “buena racha” ni tampoco de no sufrir las consecuencias de la frase “las desgracias nunca vienen solas”.

Rara es la persona que nunca ha tentado la suerte. Que no ha comprado un billete de lotería o de los ciegos, que no ha jugado a las cartas, a los dados o ha rellenado la quiniela con la ilusión de acertar catorce. Quien no ha propuesto con expresión retadora,  en medio de una discusión o disputa sobre cualquier tema “Que te apuestas”.

Por eso, al margen de valoraciones morales o reflexiones íntimas, el juego de azar y la apuesta forman parte de la vida cotidiana. Si bien los matemáticos nos advierten siempre que las posibilidades de ganar en cualquier apuesta son ínfimas, hay algo superior a la racionalidad que incide al ser humano a arriesgar su dinero e intentar multiplicarlo.

Por ello es importantísimo siempre que se habla de juego y de azar valorar los consejos de prudencia, ponerse límites asumibles en las cantidades apostadas y entender siempre esta actividad como un entretenimiento para pasar el tiempo y no una manera de ganarse la vida o de superar situaciones económicas complicadas. Nunca hay que endeudarse para tentar la suerte.

Las enormes facilidades que las nuevas tecnologías ofrecen para apostar en línea, a través de webs como www.casinoenlinea.es  a cualquier hora, en cualquier tipo de deporte o de juego clásico como el poker, los dados o los caballos, son por una parte una oportunidad de diversión pero por otra un riesgo continuo que hay que saber controlar y modular. La fuerza del juego y de las principales empresas que a nivel mundial participan del mercado del azar son tremendas. Sus campañas de publicidad impactantes. Su presencia en la actividad deportiva, el riesgo de influir en los resultados debe ser siempre controlado por las administraciones públicas y deportivas  para evitar que por encima del deporte triunfe el amaño de los resultados y las trampas.

Todos los casinos del mundo, incluido el más antiguo, El casino de Venecia, ofrecen en la actualidad la posibilidad de jugar en línea.

No es necesario desplazarse hasta los barcos-casino atracados enfrente de las playas de Miami o a los hoteles del juego de Las Vegas, Mónaco o Macao para apostar unos dólares o unos euros. Se puede hacer desde cualquier dispositivo electrónico con acceso a Internet.

Esta realidad hace necesario redoblar los esfuerzos por la limpieza y legalidad del juego. Existen empresas que llevan decenas de años garantizando el pago de las apuestas ganadas y ofreciendo seguridad y comodidad al apostador. El autocontrol y el no dejarse llevar por la irracionalidad en las apuestas  a la hora de asumir riesgos económicos  es la base del comportamiento que debe seguir cualquier persona que se acerque a este mundo del juego.

Con fecha 17 de abril de 2015 se acabó el plazo de información pública del Real Decreto de comunicaciones comerciales de las actividades de juego y de juego responsable en nuestro país, del que adjuntamos texto

 A fecha de hoy este Real Decreto no ha visto la luz. La paralización de la actividad gubernativa y parlamentaria, consecuencia de la existencia un gobierno provisional y paralizado, ha supuesto olvidar en el cajón de las buenas intenciones esta iniciativa necesaria.

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