martes 3/8/21
CRÓNICAS DE AMÉRICA LATINA | JAVIER M. GONZÁLEZ

Municipales en Venezuela, algo más que elección de alcaldes

Primeras elecciones desde las presidenciales de abril, serán una prueba de fuego para el gobierno de Nicolás Maduro.

alcaldes

@jgonzalezok | En las elecciones municipales de este domingo, 8 de diciembre, Venezuela elegirá alcaldes y concejales de las 335 municipalidades del país. Después de que en las presidenciales del pasado mes de abril solo un 1,5% separó a Nicolás Maduro del opositor Henrique Capriles, estas elecciones pueden considerarse como un termómetro del liderazgo real del presidente venezolano. La oposición (MUD, Mesa de Unidad Democrática) tiene actualmente 56 alcaldías, un 20 % del total; hace cinco años el chavismo le sacó un millón de votos, pero Chávez estaba vivo y también se elegían gobernadores, con lo que la consulta tenía un carácter más nacional.

La oposición pretende convertir este 8 de diciembre en una gran jornada de protesta contra el gobierno, en un referéndum sobre el chavismo y, aunque no es candidato, también sobre Capriles. Dado que la fuerza de la oposición está en las grandes ciudades, apuestan a ganar por número total de votos, no por alcaldías.

Las circunstancias en que se va a desarrollar la consulta son extraordinarias, con una crisis económica que día a día se agudiza y niveles de violencia insoportables. La estrategia de Maduro, que aún debe consolidar un liderazgo heredado y que puede resultarle demasiado grande, es ir a por todo, poniendo a prueba el sentido común y bordeando las reglas democráticas.

El presidente acaba de obtener poderes para gobernar por decreto durante un año, mediante la llamada Ley Habilitante. El gobierno decretó que el día de las elecciones sea también Día de la Lealtad y Amor al Comandante Supremo Hugo Chávez y a la Patria, coincidiendo con el aniversario del último discurso del fallecido presidente, en el que pidió al pueblo que votase por Maduro si él perdía su batalla con la muerte. Antes, había decretado el adelanto de la Navidad y la creación de un insólito Viceministerio de la Suprema Felicidad.

La última iniciativa de Maduro ha sido hacer que la Asamblea apruebe como ley el programa de gobierno que presentó en las elecciones presidenciales. Se pretende que el llamado Plan de la Patria, que fue elaborado por Chávez, sea de obligado cumplimiento para todos los funcionarios del país, incluyendo los alcaldes que se elijan este domingo. Dicho documento se presenta como una segunda fase para la consolidación del socialismo. También tiene como objetivos declarados contribuir a la preservación de la vida en el planeta y convertir a Venezuela en una potencia. La oposición, que votó en contra, alertó que el proyecto presenta “un modelo de estado comunal, centralizado, totalitario y de una ideología única que no está en la Constitución”.

Este escenario, no obstante, no puede ocultar la dimensión de la crisis. La inflación es del 54 %. La escasez de artículos de primera necesidad complica la vida diaria de todos los venezolanos. Los cortes de luz –que Maduro asegura son un sabotaje de la oposición- son constantes. El valor del dólar en el mercado negro es diez veces el oficial. A pesar de la virtual expropiación de cadenas de electrodomésticos para repartir a precios populares los productos y el anuncio de precios regulados para los automóviles, la crisis no desaparece. Le pueden servir al gobierno de Maduro para mejorar momentáneamente su popularidad, pero seguramente se va a agudizar la escasez de productos como consecuencia de estas medidas.

El mayor enemigo de la oposición en estas elecciones sería un bajo nivel de participación. Hace cinco años la abstención fue del 34,1 % y se teme que ahora sea mayor. También teme un resultado muy justo. Según Capriles, en las elecciones presidenciales del 14 de abril se habría demostrado que si ganan por un margen pequeño, “les robarán las elecciones”.

Para la oposición, que tiene claro que solo puede aspirar a ganar en grandes ciudades, un voto mayoritariamente contra el gobierno le permitiría mantener el aliento para poder plantear dentro de dos años un referéndum revocatorio contra Maduro. En las presidenciales del pasado mes de abril, la diferencia fue de solo 223.599 votos.

La campaña volvió a ser tremendamente desigual, con el gobierno dominando ya de forma total el espectro televisivo –incluyendo la cadena Globo, comprada por empresarios afines al chavismo- y con todos los medios materiales del Estado a su disposición. Maduro apareció todos los días en televisión haciendo campaña, de forma directa o indirecta. Capriles, sin embargo, solo apareció en directo en el día de la protesta del 23 de noviembre, aunque no era un acto estrictamente proselitista.

Los distritos claves serán el Distrito Metropolitano de Caracas, que está dividido en cinco alcaldías: Baruta, Chacao, El Hatillo, Sucre y Libertador, siendo los cuatro primeros bastiones opositores. Otras alcaldías importantes son las Maracaibo, Barinas, Valencia e Iribarren.

Municipales en Venezuela, algo más que elección de alcaldes