miércoles 1/12/21
CRÓNICAS DE AMÉRICA LATINA | JAVIER M. GONZÁLEZ

Muere en accidente aéreo candidato presidencial de Brasil

Eduardo Campos, de 49 años, candidato presidencial del PSB (Partido Socialista Brasileño) estaba en tercer lugar en las encuestas.

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La campaña electoral también se ha interrumpido y todo Brasil lamenta la pérdida de un político joven y popular, con gran futuro

@jgonzalezok | El Congreso de Brasil ha decretado luto oficial de tres días por la muerte en accidente aéreo de Eduardo Campos, candidato presidencial del PSB (Partido Socialista Brasileño), que figuraba tercero en las encuestas de intención de voto. La campaña electoral también se ha interrumpido y todo Brasil lamenta la pérdida de un político joven y popular, con gran futuro. El aparato en el que viajaba era una avioneta de tipo ejecutivo, que se estrelló en la ciudad de Santos, el principal puerto de Brasil, a 74 kilómetros de Sao Paulo.

Otras seis personas estaban a bordo del avión, dos pilotos y cuatro asesores técnicos de la campaña, pereciendo todos en el accidente. No estaba Marina Silva, su candidata a vicepresidente, a pesar de que le había ofrecido llevarla en el mismo avión desde Río de Janeiro; Silva prefirió ir directamente a Sao Paulo. El aparato cayó sobre un gimnasio y un grupo de casas bajas, cuando se preparaba para aterrizar en el aeropuerto de Guarujá, ciudad pegada a Santos. El mal tiempo en la zona, con lluvia intensa y niebla, es la primera hipótesis para explicar el accidente.

Horas antes de la tragedia, Eduardo Campos había sido entrevistado en el Jornal Nacional, de Globo Televisión, el informativo con más audiencia de Brasil. Una entrevista de 15 minutos, sin concesiones, un día después de pasar por el mismo lugar el candidato Aécio Neves, del PSDB (Partido Social Demócrata Brasileño, centro), segundo en las encuestas. En la entrevista, Eduardo Campos había prometido llevar adelante una agenda basada en los siguientes puntos: escuela a tiempo integral para todos los brasileños –es decir, escolaridad mañana y tarde-, pase libre estudiantil para el transporte urbano, más recursos para salud y lucha contra el crack y la violencia.

Eduardo Campos era considerado como uno de los políticos que encarnaba una nueva generación, aunque ya tenía una amplia trayectoria. Fue dos veces gobernador del estado de Pernambuco, en el nordeste brasileño. La segunda vez había sido reelecto con el 83 % de los votos, y dejó el cargo con más del 90 % de aprobación. Su abuelo, Miguel Arraes, también fue gobernador del mismo estado –fue destituido por la dictadura militar en el 64- y fue uno de los símbolos de la lucha por la democratización del país en los 80. Durante casi cuatro años fue ministro de Ciencia y Tecnología en el gobierno del presidente Lula. Su partido, el PSB, formó parte de la base de apoyo de los sucesivos gobiernos del PT.

Tras la ruptura con la coalición de gobierno, hace un año, lanzó su candidatura y sumó a la misma, como integrante de la fórmula presidencial, a Marina Silva, ex candidata presidencial del Partido Verde –ex ministra de Medio Ambiente de Lula-, que por cuestiones burocráticas no pudo registrar a tiempo su nuevo partido, Red de Sostenibilidad.

La campaña electoral se interrumpió de manera inmediata. La presidente, Dilma Rousseff debía ser entrevistada en la noche de este miércoles en el Jornal Nacional, el mismo en el que participó 24 horas antes el fallecido Campos. Pero decidió cancelarla por el momento.

La presidente destacó que Campos era nieto de Miguel Arraes, “ejemplo de demócrata para mi generación” y que Eduardo fue un gran líder político que, desde joven, “luchó el buen combate de la política, como diputado federal, ministro y gobernador de Pernambuco”. El ex presidente Lula, que era amigo personal, dijo que el país perdía “un hombre político de rara y extraordinaria calidad”.

El también ex presidente Fernando Henrique Cardoso, publicó una nota en la que dice: “en el momento en que necesitamos de líderes jóvenes y competentes, perdemos uno de los mejores, su carrera nacional apenas comenzaba”. Antônio Campos, hermano del fallecido, destacó que había muerto el mismo día de su abuelo, que falleció hace nueve años, y que fue el mentor de su exitosa carrera política.

La muerte de Eduardo Campos cambia el panorama electoral, cuando quedan 7 semanas y media para los comicios del 5 de octubre, con una segunda vuelta el 2 de noviembre. El PSB deberá elegir ahora un nuevo candidato. Una resolución del Tribunal Supremo Electoral establece que, en caso de muerte, puede designarse nuevo candidato, en un plazo de 10 días. En caso de ser el representante de una coalición, como es el caso, el nuevo candidato deberá contar con el respaldo de la mayoría absoluta de los órganos ejecutivos de la dirección de los partidos coaligados, y podrá ser afiliado de cualquiera de los partidos.

La sucesión natural parece ser Marina Silva, conocida nacionalmente –con un grado incluso mayor que Campos-, que hace cuatro años sacó 20 millones de votos en la primera vuelta. Algunos analistas consideran que esa candidatura elevaría las posibilidades de llegar al segundo turno. Pero hay sectores en el PSB que recuerdan que, si bien Marina está afiliada al partido, su compromiso tiene fecha de caducidad, ya que está a la espera de conseguir el registro formal para su propio partido, Red de Sostenibilidad, que no consiguió todavía reunir las firmas necesarias para ello.

El PSB era uno de los partidos de la coalición “Unidos por Brasil”, de la que formaban parte otras cinco formaciones -PPS, PHS, PRP, PPL y PSL- además del grupo de Marina Silva. Según el último sondeo de intención de votos, Campos tenía un apoyo del 9 %, lo que lo dejaba fuera de las aspiraciones reales de victoria, pero era fundamental en la segunda vuelta, cuando Dilma Rousseff y Aécio Neves medirán fuerzas en la ronda definitiva. La actual presidente tiene un 38 % de intención de voto, mientras que Neves está en el 23 %, según un sondeo de Ibope divulgado el pasado 7 de agosto.

De acuerdo a esa misma encuesta, Dilma Rousseff sería la vencedora en la segunda vuelta, pero la muerte de Eduardo Campos puede poner en marcha mecanismos de compasión que pueden variar estos números. Según O Estado de Sao Paulo, fuentes próximas a Marina Silva dicen que ella misma ha prohibido a sus correligionarios que se hable de la cuestión sucesoria hasta que se proceda al entierro de Eduardo Campos. 

Muere en accidente aéreo candidato presidencial de Brasil
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