lunes. 15.07.2024
ELECCIONES EN AMéRICA LATINA 2013 | ANA INÉS LóPEZ

Latinoamérica vivirá un año electoral intenso

De los 5 procesos electorales que tendrán lugar en la región a lo largo del año, en 4 se elegirán presidente y legisladores (Ecuador, Paraguay, Honduras y Chile); en Honduras también se elegirán autoridades municipales. En Argentina se renovará la mitad de los diputados y un tercio de los senadores.

De los 5 procesos electorales que tendrán lugar en la región a lo largo del año, en 4 se elegirán presidente y legisladores (Ecuador, Paraguay, Honduras y Chile); en Honduras también se elegirán autoridades municipales. En Argentina se renovará la mitad de los diputados y un tercio de los senadores.

Ecuador

El año electoral se iniciará en Ecuador, el 17 de febrero, cuando tendrá lugar la “primera vuelta” para elegir presidente y vicepresidente. En caso de que ninguna fórmula obtenga más del 40% de votos y una diferencia de al menos el 10% sobre la segunda, el 7 de abril se realizaría la “segunda vuelta”, entre los dos binomios más votados. El 17 de febrero se elegirán también los 137 diputados que conforman la Asamblea Nacional y 5 representantes al Parlamento Andino. Están convocados 11,6 millones de votantes.

El actual presidente, el economista Rafael Correa parte como favorito (link a Rafael Correa arrasaría en las elecciones Ecuatorianas de febrero), lejos de los restantes 7 candidatos, según todas las encuestas realizadas durante el 2012.

Paraguay

La siguiente cita electoral será en Paraguay, el 21 de abril, las primeras después del golpe parlamentario que destituyó al presidente Fernando Lugo, el 22 de junio de 2012, y las sextas desde el derrocamiento del dictador Alfredo Stroessner en febrero de 1989.

Aproximadamente 3.500.000 personas (incluidas las que residen en el extranjero) estarán habilitadas para votar a presidente, vicepresidente, 45 senadores titulares y 30 suplentes, 80 diputados titulares y 80 suplentes y 17 gobernadores departamentales, 17 juntas departamentales y 18 parlamentarios titulares del Mercosur y 18 suplentes.

Se presentan 8 fórmulas para la presidencia y vicepresidencia de Paraguay. Según sondeos de opinión muy controvertidos en el propio país, el favorito sería el empresario y dirigente deportivo Horacio Cartes de la stronerista Asociación Nacional Republicana (ANR), el Partido Colorado, cuya hegemonía de 61 años ininterrumpidos fue quebrada por Fernando Lugo en 2008. Le seguiría muy de cerca el candidato liberal Efraín Alegre, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), a través de la Alianza “Paraguay Alegre”. La izquierda aparece dividida: por el Frente Guasú (Frente Grande) se presenta para presidente el médico Aníbal Carrillo Iramain, mientras que Fernando Lugo encabeza la lista a senadores; por la concertación “Avanza País”, una escisión del Frente Guasú, encabeza la fórmula presidencial el periodista Mario Ferreiro.

Sea quien sea el ganador, estas elecciones posibilitarán la normalización de Paraguay en el contexto regional, en la actualidad suspendida en el Mercosur y la Unasur como consecuencia de la maniobra legislativa de destitución de Fernando Lugo. A tal punto se consideró en América Latina como violatoria de todo principio democrático y de derecho, que el presidente conservador de Chile, Sebastián Piñera, no convocó a Paraguay para la reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) con la Unión Europea (UE), que está teniendo lugar en Santiago de Chile ni a la I Cumbre de la CELAC que comenzará a continuación.

Argentina

En octubre (sin definir aún la fecha concreta) tendrán lugar las elecciones lesgislativas de medio término en Argentina, en la que se renuevan la mitad de los miembros de la Cámara de Diputados y un tercio de los miembros del Senado. Los legisladores electos permanecerán en el cargo durante cuatro años, en el caso de los diputados y seis, en el de los senadores.

En el caso de la Cámara de Diputados, conformada por 257 bancas, se disputarán 127, de las que el oficialista Frente para la Victoria sólo pone en juego 38. Las 89 restantes corresponden en la actualidad a las diversas formaciones opositoras, algunas de las cuales corren el riesgo de convertirse en extraparlamentarias. Esta situación es consecuencia de los relativamente pobres resultados que obtuvo el oficialismo en las elecciones de 2009, que son las bancas que ahora se renuevan. Si bien el Frente para la Victoria continuó como primera minoría, esos resultados posibilitaron una estrafalaria alianza de todos los grupos de la oposición que paralizó la actividad del Congreso hasta las presidenciales y legislativas del 2011, de las que el oficialismo salió fortalecido.

En el Senado, que es una cámara de representación territorial como en España, la situación es la opuesta: de los 72 escaños que la componen, se renuevan 24 (un tercio). De ellos, el Frente para la Victoria pone en juego 17 y la oposición, sólo 7. Esas bancas corresponden a las provincias de Tierra del Fuego, Chaco, Santiago del Estero, Salta, Río Negro, Neuquén, Entre Ríos y la Ciudad de Buenos Aires, que eligen 3 representantes en cada una, dos por la mayoría y uno por la segunda fuerza más votada.

Suele considerarse que las elecciones legislativas de renovación parcial de las cámaras prefiguran lo que serán las siguientes elecciones presidenciales. Fue así como las distintas formaciones de la oposición creyeron en el 2009 que “había comenzado el principio del fin” del kirchnerismo. Ya sea por méritos del gobierno o por desméritos de los opositores (o ambos), el 54 % que obtuvo Cristina Fernández en 2011 puso en cuestión este criterio.

En busca de buenos resultados, las fuerzas opositoras esgrimen el fantasma de la re-elección, ocultando sistemáticamente que para que ello fuera posible es necesaria una reforma constitucional que requiere los votos de los dos tercios de las cámaras: aunque el Frente para la Victoria ganara todos los escaños en juego en ambas (cosa improbable), no dispondría del quórum necesario para llevarla a cabo.

Chile

Dispuestas para el 17 de noviembre, en estas elecciones se elegirá presidente, diputados y senadores; además, por primera vez, se elegirán también consejeros regionales. De ser necesaria una segunda vuelta para definir la presidencia, tendría lugar el 15 de diciembre.

Otras novedades son que será la primera elección presidencial –y segunda teniendo en cuenta las municipales de 2012- en las que el padrón estará conformado por la inscripción automática de los votantes en vez de voluntaria; en la que el voto será voluntario en vez de obligatorio; y en la que funcionaría un sistema de primarias voluntarias pero vinculantes para definir a los candidatos presidenciales y parlamentarios de cada coalición o partido, que tendrán lugar el 30 de junio.

Estas elecciones podrían poner fin a los cuatro años de gobierno de la derecha, presidido por Sebastián Piñera, ya que todos los sondeos dan como favorita a la socialista Michelle Bachelet, quien ocupara la presidencia entre 2006 y 2010, por la coalición de centroizquierda la Concertación que gobernó Chile durante dos décadas (1990-2010). No obstante, Bachelet aún no se manifestó sobre su posible candidatura, posponiendo la decisión a marzo y aún no está clara la continuidad de la Concertación o si habrá algún tipo de reconfiguración de las coaliciones.

En cuanto a la derechista Coalición por el Cambio, dos dirigentes manifestaron abiertamente su intención de ser precandidatos: Laurence Golborne Riveros, ex ministro de Minería y Energía y ex ministro de Obras Públicas del gobierno de Piñera. Renunció al gabinete el 2 de noviembre de 2012 y dos días más tarde lanzó su candidatura. Tiene el apoyo de la Unión Demócrata Independiente (UDI), aunque nunca ha militado en este partido; el otro es Andrés Allamand Zavala, ex ministro de Defensa del gobierno de Piñera, quien se proclamó como candidato por Renovación Nacional, el 7 de noviembre de 2012.

Honduras

Por último, el 30 de noviembre los hondureños elegirán presidente y vicepresidentes (3), 128 diputados titulares y 128 suplentes,y 298 alcaldes y 20 diputados al Parlamento Centroamericano con sus respectivos suplentes. El ganador sustituirá al actual presidente, Porfirio Lobo, del Partido Nacional de Honduras (PNH), en enero de 2014.

Durante más de 100 años, Honduras ha sido un país netamente bipartidista, en el que los partidos Liberal y Nacional se han alternado en el poder, de manera pacífica o violenta. En las elecciones de 2005, Porfirio Lobo fue derrotado por el candidato del Partido Liberal de Honduras (PLH), Manuel Zelaya. Promediando su mandato, Zelaya transgredió el viejo esquema bipartidista al protagonizar lo que el mismo denominó como “apertura hacia el socialismo del sur” (Ultimas Noticias de Venezuela, 31/01/2011), manifestando su interés por la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) impulsada por el presidente venezolano Hugo Chávez y promoviendo la incorporación de Honduras a Petrocaribe, una alianza en materia petrolera entre países del Caribe y Venezuela, entre otras acciones.

Fue derrocado por un golpe militar, el 28 de junio de 2009 y sustituido por el presidente del Congreso, Roberto Micheletti (PLH), en medio de una fuerte condena internacional por la ruptura del proceso democrático. En esa ocasión, el entonces presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó su “más enérgica” condena por la detención y expulsión “ilegal” del presidente Zelaya y el 22 de agosto el gobierno español expulsó al embajador hondureño por su adhesión al régimen golpista.

Ante el aislamiento internacional y el descontento interno, Honduras regularizó su situación con las elecciones de noviembre de 2009, con casi 300 observadores internacionales pero sin la presencia de las misiones de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) ni la Unión Europea (UE). El ganador fue Porfirio Lobo, quien está finalizando su mandato.

Los candidatos presidenciales con más posibilidades de ganar son Juan Hernández, por el Partido Nacional; Mauricio Villeda, por el Partido Liberal; y Xiomara Castro, por el zelayista Partido Libertad y Refundación (Libre), un nucleamiento de grupos de izquierda y movimientos sociales. Se presentan otros 6 candidatos de formaciones más pequeñas, entre los que está el ex jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armas, Romeo Vásquez, la cara más visible del golpe de Estado contra Zelaya, por el recientemente creado Partido Alianza Patriótica Hondureña.

Latinoamérica vivirá un año electoral intenso