viernes. 01.03.2024
Foto de archivo
Foto de archivo

El 1 de febrero de 2023 empieza una nueva etapa en las Urgencias Extrahospitalarias, ahora denominadas Centro de Continuidad Asistencial (CCA), si lleva médico; y Centro de Cuidados de Enfermería (CCE), si no lo lleva. Es tal la desorganización de esta supuesta reorganización, que ya no sabemos quiénes somos, de quién dependemos, a quién le pedimos que nos explique las nuevas condiciones de nuestros puestos laborales, puestos que hemos tenido que escoger compitiendo entre nosotros por plazas que ya teníamos asignadas oficialmente por Oposición o Concurso de Traslados oficiales.

Se nos han remitido planillas de trabajo anuales (hasta febrero 2024) tres días antes de que febrero comenzase, con un exceso de jornada inasumible de cerca de 300 horas en algunos casos o déficit de 100 horas en otros, sin saber a qué atenernos en temas de ponderación de las horas nocturnas que realizamos, ni cómo se va a abordar el exceso o defecto horario en cada caso, no sabemos cómo se van a gestionar nuestros permisos legales como las vacaciones, días adicionales por antigüedad, comisiones de servicio, reducciones de jornadas por diversos motivos, bajas, etc.

Es tal la desorganización de esta supuesta reorganización, que ya no sabemos quiénes somos, de quién dependemos, o a quién le pedimos que explicaciones

¿Hay alguna empresa no pública que proceda de este modo y se le permita? No lo creo, nunca se ha vivido algo tan irregular como esto, no lo entiende nadie con dos dedos de frente. Se han infradotado tanto los servicios, que se pide a los profesionales, sobre todo a los enfermeros y celadores que asuman unas jornadas draconianas de todo punto de vista no legales, sin decirles qué hacer con las horas que se les pide que trabajen de más y sin que quienes pueden reaccionar y ponerle freno (los representantes políticos de la población) reaccionen. ¿Con qué criterio se dota de personal insuficiente servicios que son esenciales, como la propia administración reconoce, en unos colectivos que no tienen déficit de profesionales para contratar?, hay enfermeros y celadores de sobra en la bolsa de contratación para haber podido dotarlos de los profesionales suficientes para que no haya que asumir excesos de jornada de entrada como si los profesionales fueran elásticos y números simples, sin vida personal, sin derechos laborales, etc. ¿Qué hacen los sindicatos que dicen representar a esos trabajadores asumiendo que esto sea así de inicio sin plantear medidas potentes de protesta?, ¿por qué no plantean huelga conjunta con el colectivo médico de forma inmediata? Nadie lo explica.

¿Qué hacen los sindicatos que dicen representar a esos trabajadores asumiendo que esto sea así de inicio sin plantear medidas potentes de protesta?

No creí posible tal indefensión, tal despropósito, tanta desconsideración hacia los derechos de la población que atendemos, que tiene derecho a tener equipos completos de profesionales para atenderles adecuadamente, con unas condiciones laborales dignas para garantizar un trabajo de calidad. No hay explicación lógica que pueda sustentar este caos organizativo, es desesperante ver como se materializa la destrucción de un derecho constitucional (la salud) sin que quienes pueden poner límites, hagan algo de verdad contundente. ¿Cuál es la solución? Los profesionales ya no tenemos más armas a nuestro alcance que las denuncias públicas, judiciales, al Defensor del Pueblo (que parece estar a por uvas), en las redes sociales, en los medios que aún conseguimos que nos den voz…y nada parece servir para parar esto. ¿Para cuándo una reacción conjunta de la oposición?

Veo con dolor inmenso cómo se va minando poco a poco, destruyendo progresivamente, una Sanidad Pública que siempre fue un ejemplo para otros países, sin ofrecer soluciones a los muchos problemas que la acucian, sin introducir medidas de mejora realistas, negándose a hablar con los profesionales que conocen de forma profunda los fallos del sistema y rechazando de forma sistemática las soluciones, las ideas, las propuestas de mejora que estos profesionales tienen para aportar. ¿Algún empresario serio rechazaría las aportaciones de sus trabajadores sin siquiera estudiarlas en profundidad con ellos para ver su viabilidad real?

Los profesionales ya no tenemos más armas a nuestro alcance que las denuncias públicas, judiciales, al Defensor del Pueblo

Lo podemos seguir diciendo más alto, pero no más claro, esto no va bien, no se puede pedir siempre la voluntariedad de los profesionales para alargar sus jornadas laborales, para gestionar el exceso de demanda y no contratar el personal necesario para racionalizar la asistencia, para disminuir la espera por una cita en primaria y de paso no sobrecargar los Servicios de Urgencia, para disminuir las listas de espera en los especialistas, para atender lo antes posible las patologías que siendo no urgentes acaban convirtiéndose en urgentes por los retrasos. Las demoras cuestan vidas, empeoran la calidad de vida de nuestros pacientes, los que con sus impuestos financian el Sistema Público de Salud, un sistema solidario con aquellos que no pueden pagarse otros sistemas privados, los que tanto nos publicitan, los primeros nuestros gobernantes, cuyos sueldos también pagamos con nuestros impuestos.

Las demoras cuestan vidas, empeoran la calidad de vida de nuestros pacientes, los que con sus impuestos financian el Sistema Público de Salud

Poner en marcha experimentos “piloto” sin dar instrucciones claras de como gestionar la demanda “sobrante”, de quién va a asumirla, donde ubicar esas consultas de rebosamiento si se diera el caso de que hubiese voluntarios para atenderlas, etc. es una actuación gestora cuando menos irresponsable e ineficaz, es ahondar aún más en la sobrecarga de los profesionales ya saturados y agotados física, mental y emocionalmente, apelar a la ética, a la vocación, a la voluntariedad, al concepto de que todo es una cuestión de pagar los excesos, en lugar de hacer que no se tengan que producir, contratando personal adecuadamente retribuido, se llama manipulación emocional.

Culpabilizar a los profesionales porque están en huelga, cuando ya no queda otra salida es ruin y además produce consecuencias que ponen en peligro la integridad física de los mismos, azuzando la agresividad de los pacientes, que se encuentran con un profesional que no tiene otro remedio que explicar una situación con la que no está de acuerdo, y que él mismo no entiende. Solos ante el peligro de que un paciente pague su frustración con quien no debe…

¿Van a asumir las consecuencias los gestores?

¿Qué está haciendo el Servicio de Riesgos Laborales ante tamaña agresión sin sentido?

¿Le extraña a alguien que los profesionales huyan en cuanto pueden? A mí, no…


Isabel de Barrio Tejada | Médico SAR de Navas del Rey, en lucha por la Sanidad Pública Universal y de Calidad para todos

Irresponsabilidad e ineficacia en las urgencias extrahospitalarias