viernes. 12.04.2024

Esos beneficios fabulosos se basan en extorsionar, esquilmar y expoliar con toda clase de comisiones a clientes humildes, en no retribuir a los ahorradores, en despedir a miles de trabajadores, en cerrar oficinas a centenares, en imponer intereses abusivos para las hipotecas de las familias trabajadoras, en hacer millones de horas extraordinarias que ni se cotizan ni se pagan a los trabajadores, en blanquear dinero delictivo en América Latina, en pagar impuestos y evadirlos muy por debajo de sus beneficios...

Los bancos españoles, tres o cuatro en total, un auténtico oligopolio, están más cerca del parasitismo y del vampirismo que de un auténtico servicio a la economía y a la sociedad.

Y todo ese latrocinio para que unas docenas de "ejecutivos" se asignen salarios, pensiones y patrimonios hipermillonarias, bajo el liderazgo de una individua que lleva un apellido consustancial con el esquilme bancario: Botín.

Los bancos españoles, un auténtico oligopolio, están más cerca del parasitismo y del vampirismo que de un auténtico servicio a la economía y a la sociedad

Es lógico y muy esperanzador que, ante el expolio y el derroche de codicia de los bancos, el ahorro de las clases populares acuda en masa al Banco de España a suscribir Letras del Tesoro, retribuidas con el 3% anual.

Me emociona saber y comprobar que nuestra gente de a pié confía en nuestro constitucional Estado Social y Democrático de Derecho mucho más que en la piratería financiera.

Aprovecho para insistir por enésima vez ante el Presidente Sánchez:

- Pedro, si toda la población estamos obligados forzosamente a ser clientes de los bancos, es imperativo que los poderes públicos intervengan para garantizar la utilidad social de los bancos retribuyendo debidamente a los clientes, y contribuyendo fiscalmente al esfuerzo de una sociedad más justa e igualitaria.

Es imperativo que los poderes públicos intervengan para garantizar la utilidad social de los bancos

- Pedro, para cuándo un banco público al servicio de las clases populares y de su progreso social y de una economía nacional sana y potente para todos. 

- Pedro, ahora o nunca, hay que recuperar los más de 60.000 millones que España, o sea, la gente de a pié, prestó a los bancos hace 15 años para rescatarlos de sus malas prácticas. Téngase en cuenta, para que no falte de nada, que esos 60.000 millones los hurtó M. Rajoy de la "hucha de las pensiones".

- Pedro, sin miedo, hay que meter a esta banda en cintura y la Constitución está llena de mandatos que avalan el accionar de los poderes democráticos: a) Estado social que no ultraliberal, b) Economía social de mercado, no la jungla decimonónica del capitalismo salvaje, c) remover obstáculos que se opongan al cumplimiento de los mandatos constitucionales al servicio del bien común.

Con esos tres, vale, pero hay muchos más.

¿Para qué sirven los bancos?