lunes. 04.03.2024
populismo

Por José Bujalance C. |

Ante los nuevos muros que se quieren levantar, las mujeres, movilizadas en todas partes, deben continuar uniéndose para impulsar su visión de libertad, dignidad y derechos para todos ya que la misoginia se utiliza predominantemente como un mecanismo de divulgación principal entre los extremistas.

Como si no estuviéramos enfrentando suficientes desafíos, ahora los grupos de extrema derecha y los partidos políticos de derecha, han exacerbado la situación. Para estos extremistas, contrarrestar el feminismo se ha convertido en una motivación movilizadora para reclutar adeptos.

Las narrativas antifeministas son fundamentales para la derecha radical

Las narrativas antifeministas son fundamentales para la derecha radical. Con ellos, los anti demócratas y los autoritarios se abren paso hasta el centro de la sociedad. Los ataques a las democracias y a las sociedades abiertas suelen dirigirse inicialmente contra los derechos de las mujeres y de las minorías sexuales; eso no es nuevo, es una práctica bien probada del autoritarismo.

Los enemigos de los derechos humanos suelen dar a conocer su odio de forma cautelosa, empaquetado a medias tras una retórica de lucha por la "familia tradicional" y la "masculinidad real", y contra la "corrección política" y la "ideología de género". Sin embargo, es precisamente este marco aceptable dentro de la sociedad el que hace que estas narrativas sean tan peligrosas: a través de él, la derecha radical llega a un espectro inmensamente amplio de personas, y ya desde hace mucho tiempo, incluso hasta los hombres del llamado "centro burgués de la sociedad".

Misoginia y esquizofrenia parecen presidir la conducta de la derecha nacional

Si deciden votar al PP no vengan llorando ni diciendo que no se podía saber. Otra cosa es que algun@s no se quieran enterar. Misoginia y esquizofrenia parecen presidir la conducta de la derecha nacional; la extrema derecha homofóbica y misógina agudiza la lucha de clases.

Feijóo ha asegurado que si gobierna derogará el Ministerio de Igualdad; también derogará la Ley de Memoria Democrática y la Ley Trans, y revisará la ley de Eutanasia y la de Educación. Aviso a navegantes.

Junto a la extrema derecha, los furiosos y agraviados guerreros del patriarcado que provienen de casi todos los estratos sociales, llevan años contaminando las redes sociales e interfiriendo en el discurso político. La promoción de ideas antifeministas y una agenda misógina, están impulsando el extremismo de derecha y la violencia, empeorando las divisiones y estimulando campañas para contrarrestar, no solo la igualdad de las mujeres, sino también la marginación de grupos que incluyen inmigrantes, minorías y comunidades LGBTQ+.

Los grupos de derecha están promoviendo la noción de que colocar a las mujeres en casa es una condición previa para mantener el orden y asegurar el desarrollo. Para estos, sostener a las mujeres bajo un estricto control social es fundamental para que los hombres sigan liderando el camino hacia un progreso socioeconómico ordenado. Controlar la sexualidad y la reproducción de las mujeres es esencial para los grupos misóginos de derecha populista y radical.

Y estas elecciones son cruciales para España si no queremos ver una versión mejorada de “El Cuento de la Criada”.

Populismo radical o derechos