Cuando la democracia se convierte en corrupción
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Según la RAE, democracia “es el sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes”. Y siguiendo con la RAE, un régimen democrático “es aquel en el que el político lleva la paz a su país e instaura una democracia participativa”.
¿El tsunami político provocado por las mociones de Jumilla y otras ciudades gobernadas por PP y VOX, no tiene algo parecido a corrupción, y atentado a la Constitución?
Las autoridades académicas de la lengua también indican sobre la corrupción, en lo que respeta a las organizaciones que se trata de la "práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores”. Releyendo esto, me pregunto en voz alta: ¿España es realmente una democracia plena, como dicen algunos dirigentes políticos? ¿El tsunami político provocado por las mociones de Jumilla y otras ciudades gobernadas por Partido Popular y VOX, no tiene algo parecido a corrupción, y atentado a la Constitución? ¿Realmente la idiosincrasia picaresca española ha salido indemne del cambio político o continua vigente? Me gustaría seguir reflexionando en voz alta y seguir preguntando ¿la falta de transparencia de la Casa Real, de los dirigentes de Vox, sobre sus propiedades, la falta de equidad de la Justicia, de la agencia tributaria escondiendo la cabeza ante los que evaden impuestos, o después permitiendo su “legal” regulación (que más parece una burla a la ciudadanía), es democrático, es respuesta que somos una democracia plena o tiene algo parecido a corrupción? ¿La hipocresía política e informativa, falaz, egocéntrica, no está dañando a la democracia y sus valores? ¿No es un acto de corrupción la utilización continuada de la información como instrumento manipulativo para el cambio político o generación de odios y cambios de opinión para sacar un rédito electoral o de aumento de audiencia?
La Constitución y su cumplimiento debe ser la línea a seguir por un régimen democrático, siempre que esta Constitución sea una forma real de la soberanía del pueblo y de su derecho a elegir. ¿Realmente en lo que respecta a la vivienda, a la Justicia y sus tribunales, al trato de género, al derecho a elegir, los partidos que se denominan constitucionalistas, lo son? ¿Es democrático o estamos en una democracia, según la RAE, cuando se permite de forma continuada atacar con bulos, falsas noticias, atacar de una manera canallesca a un partido político o unos dirigentes solo por el mero hecho de ser de izquierdas y de defender sin reparos, aunque con errores lo que la propia RAE indica sobre la democracia y los regímenes democráticos o refleja una cierta acción corrupta?
¿España es realmente una democracia plena, como dicen algunos dirigentes políticos?
La verdad, es que es triste observar cómo no todos somos iguales ante la Justicia, que aquellos que defienden la Constitución y se enarbolan de la bandera y del patriotismo son los que más atacan a la Carta Magna y menos la respetan y son los menos patriotas y el enarbolamiento en el símbolo de la bandera solo es una excusa hipócrita para esconder sus principios egocéntricos y reales, que son los de continuar manteniendo su poder “mafioso y faccioso” y sus estatus sociales y económicos.
Es triste ver que algunos políticos hablen de libertad y la ataquen con sus actitudes corruptas, compra de escaños y abusen de provocar y generar odios para preservar sus egoísmos y sus corruptelas anti democráticas. Es triste ver y observar cómo para algunos políticos y partidos democracia y corrupción van unidos y los que gritamos, nos oponemos a ellos, somos “comunistas" o incluso "rojos a los que hay que fusilar”. Y lo peor, es triste es observar cómo hay medios de comunicación y tertulianos que los aplauden y los justifican en aras de la libertad que ellos no defienden.
Todo ello, todas estas reflexiones, llevan a pensar que estamos lejos de una verdadera democracia plena, como indica la RAE y por desgracia todavía convive con nosotros, en esta débil democracia, la corrupción y sus estilos mafiosos, como justificación a unas acciones políticas indecentes y carentes de igualdad social y democracia real. Por eso, es necesario que la ciudadanía no dé su apoyo a aquellos que ponen la corrupción y sus métodos frente a los valores democráticos que una democracia y un régimen democrático pleno necesita.
Más democracia y menos corrupción. Para ello tal vez, habría que empezar a analizar que la Constitución del 78 debe empezar a reformarse. Por cierto, creo que la picaresca española continúa existiendo. ¿No creen, sino cómo se justifica, entre otras cosas que haya personas que utilicen sus cargos para “burlarsecanallescamente de las victimas que han provocado por su ineptitud y soberbia?