jueves 9/12/21
LA COVID NO DA TREGUA

De nuevo la pandemia. (¿Exceso de confianza?)

Las autoridades sanitarias parecen seguir empeñadas en un mensaje optimista que no se corresponde con la realidad
pandemia

De nuevo vuelven a subir los casos de afectados por covid19 en nuestro país y estamos alejándonos de los niveles de baja incidencia que se habían alcanzado a finales del verano. De alguna manera era previsible que la relajación de las medidas de restrictivas y del uso de mascarillas acabase provocando un aumento de los casos.

Ha existido un exceso de confianza en las vacunas. Se ha vendido a la opinión pública que la vacunación era una garantía de absoluta protección que no se corresponde con la realidad y por supuesto tampoco con lo que se conocía de la información de las propias casas farmacéuticas y la experiencia con otras vacunas. La realidad es que como se dice un 60% de las personas ingresadas en UCI ahora no están vacunadas, lo que supone que el otro 40% sí lo están. Aunque la información que ofrecen las autoridades sanitarias es bastante pobre (no se conocen los grupos etarios, la presencia o no de enfermedades crónicas previas, etc.), con estas limitaciones y con los datos oficiales sobre personas vacunadas en España, la conclusión es que la probabilidad de que una persona no vacunada este ingresada en una UCI es 5,73 veces mayor que la que tiene alguien que se vacunó.

No hace mucho ya señalaba que la confusión entre vacunados y protegidos frente al virus era un problema porque generaba una situación de falsa confianza entre la población que resultaba muy peligrosa y favorecía el incumplimiento de las más elementales normas de protección que son imprescindibles para detener la propagación de la enfermedad y proteger a las personas mas vulnerables. Recientemente (27/10/2021) un articulo del Lancet (Non-pharmaceutical interventions, vaccination, and the SARS-CoV-2 delta variant in England: a mathematical modelling study) señalaba la importancia de las medidas de protección (mascarillas, distancia, restricciones de reuniones, etc.) en la contención de la pandemia más allá de la vacunación.

Controlar una epidemia de este tipo exige hacerlo en todo el planeta ya que mientras existan países con bajísimas tasas de vacunación no podremos evitar nuevos brotes

Por otro lado la única alternativa que parece contemplarse es la tercera dosis, cuyos resultados siguen siendo imprevisibles en cuanto a mayor protección de la población, y es probable que su eficacia sea solo marginal, así como la vacunación de la población infantil cuyos beneficios todavía no están claros. Algo parecido puede decirse del pasaporte covid, que es más un incentivo para que las personas se vacunen y para luchar contra los negacionistas, que una garantía para evitar la transmisión del virus.

Las autoridades sanitarias parecen seguir empeñadas en un mensaje optimista que no se corresponde con la realidad porque el aumento de los casos, como ya sabemos, en un plazo de 15-30 días, se convierten en un aumento de los ingresos, en planta y en UCI, y en muertes, obviamente la alta tasa de vacunación y de personas que han pasado la enfermedad (más de 5 millones desde que empezó la pandemia) hace previsible que el impacto de cada ola sea menor que el de la anterior, pero conviene recordar que la 6ª ola se finalizó con un saldo de más de 5.000 muertos. Además en “salvar la economía” como si estos altibajos en la pandemia no fueran especialmente dañinos para la misma, y el crecimiento de la covid19 en el conjunto de los países europeos no tuviera repercusiones en la situación económica en nuestro país (por ejemplo el invierno era temporada alta en el turismo de Canarias) y andan a vueltas con volver o no a implantar nuevas medidas y hacerlo de manera general u otra vez de manera descentralizada y caótica, justo ahora que se acerca el puente de diciembre y las navidades, lo que como es conocido no hace sino complicar la solución del problema. Es evidente que se necesitan actuaciones decididas y más homogéneas, más mascarillas, más restricciones y más control de su cumplimiento, y por supuesto continuar la vacunación.

Pero como siempre es necesario volver a recordar que controlar una epidemia de este tipo exige el hacerlo en todo el planeta y que mientras existan muchos países del mundo con bajas, en los países pobres bajísimas, tasas de vacunación, no podremos evitar nuevos brotes y seguiremos expuestos a la aparición de variantes más agresivas que nos compliquen la situación, o dicho de otra manera nadie está a salvo si no nos salvamos todos y todas.


Marciano Sánchez Bayle | Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid

De nuevo la pandemia. (¿Exceso de confianza?)