jueves. 04.06.2026
JORNADA DE TRABAJO

Garamendi, Alcaraz y los españoles que no quieren trabajar

¿Tú crees que Carlitos trabaja 37,5 horas a la semana?

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Desconozco qué le ha podido pasar estos días al Presidente de la Patronal Española, Don Antonio Garamendi. Tiene una merecida fama de hombre prudente, sensato en sus palabras y ha sido capaz de liderar una gran organización de empresarios españoles, en tiempos nada fáciles al tener que bregar con un gobierno que parece querer inclinarse más del lado de los trabajadores que a favor de los socios de la CEOE.

Decir que los trabajadores españoles, o que la sociedad española ampara y defiende la cultura de la vagancia, en vez de la cultura del esfuerzo es una barbaridad en boca de un dirigente empresarial

Probablemente se ha sentido reforzado al ver como el Congreso de los Diputados ha rechazado la propuesta de reducir la jornada laboral a las 37,5 horas y ha decidido pasar a la ofensiva, no ya contra el gobierno o su ministra de Trabajo, sino contra los jóvenes que no quieren trabajar (a diferencia de hindúes o sudamericanos), contra la vagancia de los trabajadores reivindicando la cultura del esfuerzo, de la abnegación y de la entrega sin límite a la buena marcha de la empresa, por encima de cualquier otra consideración.

Sorprendentemente ha hecho una referencia a las horas que trabaja Carlos Alcaraz (Carlitos le ha llamado en tono paternal). Desconozco totalmente si nuestro mejor tenista trabaja/entrena/compite 30, 40 o 100 horas a la semana.  Al cabo del año no se si trabajará/entrenará/competirá 1.500-1.800 o 2.000 horas. Pero me atrevo a preguntarle a Antonio Garamendi… ¿Y eso que tiene que ver?

Conviene recordar la frase de los clásicos. “Cuando un trabajador hace huelga, no es que no quiera trabajar, es que quiere hacerlo en mejores condiciones”

Comparar a un gran tenista (ahora el mejor del mundo) con cualquier trabajador por cuenta ajena regido por un convenio colectivo, sometido a unos horarios y a un salario determinado es una falta de respeto hacia los trabajadores.

Desconozco también cuanto gana Carlos Alcaraz, sumando ingresos de torneos, publicidades, patrocinios, etc. etc. Tampoco me interesa pero si tengo claro que el salario/hora debe ser estratosférico. Que lo disfrute con salud. Mucho más incluso que el salario que pueda percibir Antonio Garamendi de la CEOE que no mencionaré porque ha sido publicado en todos los medios de comunicación.

Comparar sueldos y horarios de trabajo de cantantes, futbolistas, actores y actrices de cine, deportistas de élite y multimillonarios como Elon Musk, Bezos o Gates no tiene ningún sentido cuando se habla de los salarios y horas de trabajo de los 22 millones de españoles que en la actualidad trabajan en nuestra piel de toro.

Decir que los trabajadores españoles, o que la sociedad española ampara y defiende la cultura de la vagancia, en vez de la cultura del esfuerzo es una barbaridad en boca de un dirigente empresarial. Él conoce perfectamente las mejoras de la productividad y del beneficio/hora conseguido por las empresas españolas en la última década.

Los beneficios empresariales en España han tenido un crecimiento del 64% entre 2018 y 2023 y alcanzaron niveles recórd de márgenes empresariales en 2023. Este aumento se concentra especialmente en sectores como energía, turismo y servicios.

Conoce perfectamente ese crecimiento ha sido considerablemente superior al crecimiento de los salarios, que en el mejor de los casos han conseguido mantener el poder adquisitivo. Según los informes del primer sindicato de España, no desmentidos por los informes de la CEOE,  los márgenes empresariales han crecido el doble que los salarios.

Gratamente ha reconocido que los emigrantes que vienen a España, vienen con ganas de trabajar. De eso no nos cabe la menor duda a la mayoría de los españoles aunque algunos consideren que vienen a tumbarse a la bartola y pedir ayudas. Pero eso no puede suponer denigrar o acusar a los españoles que no quieren trabajar… o que quieren hacerlo en mejores condiciones.

Conviene recordar la frase de los clásicos. “Cuando un trabajador hace huelga, no es que no quiera trabajar, es que quiere hacerlo en mejores condiciones”. Históricamente las “mejores condiciones” han sido, son y serán, mejores salarios y menos horas de trabajo

PAN Y ROSAS

James Oppenheim, 1911

Mientras vamos marchando, marchando, a través del hermoso día/ un millón de cocinas oscuras y miles de grises hilanderías / son tocados por un radiante sol que asoma repentinamente / ya que el pueblo nos oye cantar: -¡Pan y rosas! -¡Pan y rosas!

Mientras vamos marchando, marchando, luchamos también por los hombres / ya que ellos son hijos de mujeres, y los protegemos otra vez maternalmente / Nuestras vidas no serán explotadas desde el nacimiento hasta la muerte, / los corazones padecen hambre, al igual que los cuerpos / -¡dennos pan, pero también dennos rosas!

Mientras vamos marchando, marchando, gran cantidad de mujeres muertas / van gritando a través de nuestro canto su antiguo reclamo de pan; / sus espíritus fatigados no conocieron el pequeño arte y el amor y la belleza / -¡Sí, es por el pan que peleamos, pero también peleamos por rosas!

A medida que vamos marchando, marchando, traemos con nosotras días mejores. / El levantamiento de las mujeres significa el levantamiento de la humanidad. / Ya basta del agobio del trabajo y del holgazán: diez que trabajan para que uno repose / -¡Queremos compartir las glorias de la vida: pan y rosas, pan y rosas!

Nuestras vidas no serán explotadas desde el nacimiento hasta la muerte;/ los corazones padecen hambre, al igual que los cuerpos / -¡pan y rosas, pan y rosas!

Garamendi, Alcaraz y los españoles que no quieren trabajar