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El sector de Ayuda a Domicilio en Madrid vive momentos críticos tras el inicio de la huelga convocada por los sindicatos UGT, CGT y OSAD. Las movilizaciones, que comenzaron los días 23, 26, 27 y 30 de diciembre y 2 y 3 de enero, han evolucionado a una huelga indefinida desde el 7 de enero. Los principales afectados son los colectivos más vulnerables: mayores, dependientes y personas con discapacidad, quienes dependen de estos servicios esenciales para su vida diaria.
El conflicto tiene su origen en la falta de avances respecto a la renovación de los pliegos de condiciones que rigen este servicio. Tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid, responsables de estas contrataciones, han retrasado la publicación de los nuevos pliegos más allá de los compromisos adquiridos durante la negociación del último convenio colectivo. Aunque se pactó no prorrogar los contratos actuales más allá de 2024, las últimas decisiones administrativas apuntan a nuevas extensiones hasta 2025, posponiendo una subida salarial del 10% para las trabajadoras del sector prevista para principios de este año.
La incertidumbre sobre la renovación de los pliegos de condiciones y la falta de subida salarial prometida para 2025 mantienen en pie de guerra al sector
La situación se agrava debido a la ley de desindexación de la economía española, que impide la actualización de precios en los contratos públicos para ajustarse a factores como el IPC, el SMI o los seguros sociales. Esto, sumado a los costos adicionales derivados de la pandemia, hace insostenible la gestión del servicio con los pliegos actuales, ya desfasados con la realidad económica y social, denuncian los sindicatos.
Cada día de huelga ha supuesto miles de horas de servicio no prestadas, generando caos en la atención domiciliaria: cambios constantes de auxiliares, limitación de contrataciones y la imposibilidad de realizar horas extras o complementarias. Todo ello ha llevado a un aumento en las quejas de usuarios y familias, que denuncian una prestación deficiente ante las administraciones.
El panorama se tensa aún más con los servicios mínimos "abusivos" impuestos por las administraciones, según los sindicatos, que dificultan las gestiones y mantienen la precariedad laboral.
Mientras tanto, el calendario de movilizaciones continúa con una concentración programada para el próximo 11 de enero a las 12:00 horas frente a la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol.
Desde los sindicatos, exigen el cumplimiento de los compromisos alcanzados, la actualización inmediata de los pliegos y la mejora de las condiciones laborales para garantizar un servicio digno y de calidad.




