lunes. 04.03.2024
La ilicitana María del Carmen Gómez Hurtado en su salto del Día de las Fuerzas Armadas de 2023. | @CasaReal
La ilicitana María del Carmen Gómez Hurtado en su salto del Día de las Fuerzas Armadas de 2023 | Foto: @CasaReal

Teresa Franco | 

Por primera vez en la Historia de España una mujer ha saltado en paracaídas portando la bandera de nuestro país en el desfile militar del día de las Fuerzas Armadas. Fue en Granada y coincidió con el treinta y cinco aniversario de la consecución del derecho de las mujeres a ser militares. La protagonista de este salto se llama María del Carmen Gómez Hurtado, Mamen para las amigas y amigos, cabo del Ejército del Aire. Ha contado en los medios cómo estuvo preparándose duramente durante días para saltar con la enorme bandera para que todo saliera perfecto, como así fue. Y ha querido remarcar que saltó porque le tocaba, por su experiencia (casi 3.000 lanzamientos) y antigüedad dentro de la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire y del Espacio (PAPEA). Aún así ni ella ni nadie puede obviar que ha logrado romper un techo de cristal.

Cuentan que todo el mundo quedó impresionado allí, especialmente los Reyes, que invitaron a la cabo y al resto de la Patrulla a la recepción que hubo tras el desfile. Quiero hablaros de esa impresión porque Mamen, humilde, sencilla y grande a la vez, como otras mujeres militares, quiere saberse y sentirse una más entre sus compañeros, y así es, pero también lo es que está abriendo muchos caminos con cada logro colectivo y, fundamentalmente, personal, por ser mujer. 

Este salto sirve para visibilizar a las mujeres militares españolas, sus logros y también la realidad de los ejércitos

Las mujeres militares en España son un porcentaje muy bajo respecto de los hombres y es un hecho que reflejan los datos estadísticos una y otra vez a lo largo de los años. 

Está siendo muy difícil que el número de mujeres militares crezca. Así que mujeres como Mamen, se convierten en referentes para las niñas y las jóvenes españolas. Las ven volar alto o participar en misiones internacionales como Afganistán, también es el caso de esta cabo, y ayudan a que puedan formar vocaciones a raíz de esa impresión: efecto, sensación o alteración que alguien causa en el ánimo. Es uno de los caminos que pueden ayudar a que esta desigualdad numérica se despoje del “des”. Enhorabuena por este logro, compañera. Has visibilizado el trabajo que hacéis en la patrulla, y has conseguido que sintamos mucho orgullo como mujeres.

Cuando la vi bajar con la bandera de España por primera vez comprendí la carga simbólica. Era descomunal. Las mujeres somos la mitad de la población, logramos lo que nos proponemos solucionando los problemas que van surgiendo en el camino. Así que este salto sirve para visibilizar a las mujeres militares españolas, sus logros y también la realidad de los ejércitos.

Esta realidad, en parte, la recoge el último informe del Observatorio para la Vida Militar (OVM), y aún queda trabajo para mejorar, por ejemplo, en materia de atención y prevención a las mujeres víctimas de las violencias machistas. Pasen y lean.

Es importante que reflexionemos porque todo el país, y en especial la mitad de una parte del mismo, las mujeres, nos jugamos mucho: avanzar o retroceder

Tenemos derechos conquistados; tenemos mujeres en los diferentes ejércitos llegando a todo y haciendo cosas magníficas; tenemos informes elaborados por personas expertas adscritas a las Cortes Generales que nos muestran la realidad que debe cambiarse en muchos aspectos; tenemos las voces del activismo asociacionista militar que nos dan información directa de la situación en la que se encuentran los y las militares como trabajadores, entonces ¿por qué no hay más mujeres interesándose por este ámbito, ya sea por vocación o como una opción laboral? ¿Qué hace falta? En mi opinión, más políticas públicas de igualdad entre mujeres y hombres llevadas a cabo por personas de fuerte convicción feminista. Y es que se está poniendo de moda algo muy peligroso: que dirigentes políticos que no son feministas conozcan muy bien la teoría y abracen públicamente que la igualdad es su causa cuando en realidad miran para otro lado, o lo que es más perverso, que dirigentes políticos declaren abiertamente que no son machistas, que las mujeres ya hemos alcanzado la igualdad y que las violencias machistas como la de género no existen, que no son más que violencias intra-familiares. Es perverso, retorcido y sobre todo peligroso actuar así, mirando para otro lado o negando algo que es ciencia, derecho internacional y una realidad objetiva.

Conseguir eliminar las desigualdades entre ambos sexos requiere, por tanto, políticas públicas de igualdad llevadas a cabo por personas formadas en feminismo, dirigentes que vayan detrás de ese objetivo como un sabueso buscando su presa.

Vienen tiempos de elecciones, vienen tiempos de decisiones. Es importante que reflexionemos porque todo el país, y en especial la mitad de una parte del mismo, las mujeres, nos jugamos mucho: avanzar o retroceder. 

España, una mujer y otro techo de cristal roto