lunes. 20.05.2024
violeta alonso
Violeta Alonso. (Foto: España Exterior*)

Violeta Alonso es la primera Presidenta mujer del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE), la cara visible de todos los Consejos de Residentes Españoles a nivel mundial.

Tras la votación que por primera vez se realizó de forma telemática, obtuvo 69 votos a favor, 3 votos en contra y dos abstenciones. Un total un 93.2% de votos emitidos avalaron su nombramiento.

Violeta es leonesa, pero se formó en Asturias y ha desarrollado parte de su vida profesional en Alemania. Elegida en el Pleno celebrado en Madrid, viene a renovar un Consejo sumido en el ostracismo y viciado por una gestión que hasta el momento ha dejado mucho que desear.

Desde Frankfurt, ciudad en la que reside, accedió a una entrevista para el programa radial “Cenizas de Babilonia, Diáspora Española”, emitido por A.M. 570, Radio Argentina.  


¿Qué vicisitudes surgen en Alemania para conseguir los avales que se necesitan para formar la candidatura de los Consejos de Residentes Españoles?

Violeta Alonso | Aquí la gran parte del problema, teniendo en cuenta que hubo mucha inmigración de españoles en los años 60 y 70  -y muchísima más en los últimos años- es el desconocimiento en todos los sentidos; es el de no saber qué es un Consejo de Residentes. Prácticamente nadie de los que han llegado aquí en los últimos años sabe que existe. Muchas familias que llegan aquí con hijos no saben que existe el Programa de las Aulas Alfe. Porque tenemos un gran problema de gente que no se inscribe en el Consulado por miedo a perder algún tipo de derecho en España. Aproximadamente la mitad no están inscriptos. Y como no conocen lo que es un Consejo de Residentes, tienen miedo de lo que pueda significar dar una fotocopia de su DNI. Cuando hicimos la campaña había gente que nos preguntaba si tenían que poner dinero; y ese es el nivel de desconocimiento que se tiene con respecto a los CRE. Y si no tenemos un Consejo de Residentes, tampoco podemos hacer la labor necesaria para todos los problemas que tenemos aquí y que son bastantes, empezando por el nivel de saturación de los servicios consulares que en Frankfurt es bastante grave.

¿Son problemas administrativos y burocráticos que no ha sabido resolver la diplomacia española?

Totalmente, pero yo creo que es un problema global. En algunas demarcaciones, como estas, quizás se ha profundizado más porque la manera en la que aumenta el número de residentes es imparable, año tras año. En quince años se ha doblado y paralelamente el número de personal en el Consulado es la mitad. Entonces, aunque se están haciendo esfuerzos en los últimos meses para reducir las listas de espera, hay colas de meses para poder hacerse un pasaporte, por ejemplo y para muchos otros trámites más.

¿Dentro de tu presidencia, cuál será tu libro de ruta?

Lo que queremos es que salgan adelante muchas más propuestas de las que salían hasta ahora.  Y para eso uno de los puntos que queremos llevar a cabo es que el Consejo General tenga más visibilidad en todos los sentidos. Más visibilidad en los medios y más visibilidad con las administraciones porque al final, por muchas propuestas que nosotros hagamos, si no salimos en los medios siempre nos queda la sensación de que se nos hace menos caso. Se está trabajando en muchas propuestas. Ahora que ya ha salido el tema del voto rogado, pues se están haciendo propuestas de nacionalidad, de circunscripción exterior, de fiscalidad, la violencia contra la mujer… En realidad la agenda es muy extensa. La idea es trabajar durante todo el año, no solo en los Plenos, y poder llevar muchas más propuestas adelante.

¿Crees que habiendo más de dos millones y medio de posibles electores fuera de España, sobre todo en Latinoamérica y en Europa, sería conveniente que hubiera un número de posibles escaños y diputados relacionados con la diáspora?

Totalmente. Yo creo que dentro del Consejo General, independientemente de las distintas ideologías que puedan tener los miembros del Consejo, todos estamos a favor de una circunscripción electoral exterior. Tenemos la sensación de que al final nuestros votos acaban diseminados, repartidos. Con el tema del voto rogado apenas podíamos votar, ahora si aumenta la participación, que claramente aumentará, eso se puede cambiar. Pero al final se distribuyen entre las provincias pero no tenemos unos representantes reales que se preocupen por nuestros problemas específicos. Y yo creo que muchos de los Consejeros Generales tuvimos también esa sensación. En el Pleno, cuando los grupos parlamentarios a los que habíamos invitado, solo tres se apersonaron al Pleno para escuchar lo que la emigración teníamos que decir. Eso da una muestra del interés que tienen ciertos grupos parlamentarios por nuestros problemas.

¿Cuántas veces se reúne al año en el Pleno el Consejo General de Residentes Extranjeros?

Todo el Pleno de reúne una vez al año, y también una vez al año se reúnen las distintas comisiones de delegados, y dos veces al año la comisión permanente. Pero esto es algo que también queremos que se agilice en este mandato y aunque solo nos veamos presencialmente una vez al año, la idea es ir haciendo trabajo durante todo el año. Que vayamos realmente a Madrid sólo a aprobar las propuestas que ya tengamos trabajadas y que no entremos en debates interminables y tratando muy pocas propuestas. 

(* Foto: España Exterior)

Violeta Alonso, cabeza visible de la ciudadanía española en el exterior