miércoles. 28.02.2024
sumar
 

Es imprescindible (y quizás aún posible) unificar, política y orgánicamente, todo el espacio progresista que no se integra en el PSOE.

Hace unos días me llegó un artículo periodístico, con referencia al anuncio, para el 23 de marzo, de la asamblea fundacional” de “Sumar. Lo vi también en otros medios. La página de Sumar incluye una nota fechada el 1 de diciembre 2023 sobre la Asamblea de 2024 sin más detalles, y por mail “l@s inscrit@s” hemos recibido el 19 de enero otra nota (“Boletín nº 4”) señalando ya su fecha con la indicación de que “Muy pronto os enviaremos más información sobre la participación y calendario de todo el proceso”.

Parece, por diversas noticias de prensa, que en la convocatoria del 23-M sólo se implican IZQUIERDA UNIDA, MÁS MADRID y EN COMU PODEM, pero que se autoexcluyen no sólo PODEMOS, sino también COMPROMIS, CHUNTA ARAGONESISTA, ALIANZA VERDE, MÉS y DRAGO CANARIAS.

La convocatoria de esta asamblea fundacional es, aún, otra ocasión para poner en tensión el espacio que pretende, o pretendía, organizar e incentivar Sumar. Pero ello exige romper la inercia de lo que han sido los ya muchos meses desde que se lanzó el proyecto.

Desde la ola de esperanzas que se suscitaron hemos atravesado un periodo rico en acontecimientos pero huérfano de iniciativas. A las personas que nos apuntamos a la idea nada se nos ha propuesto en las campañas electorales, nada se nos ha posibilitado para participar en las importantes decisiones políticas que ha habido que tomar, para armarnos en el permanente debate político que la sociedad española ha vivido en todos estos meses, e incidir en éste, en las respuestas que pide la sociedad.

Comparto muchas de las iniciativas políticas que ha tomado en este ya largo periodo la dirección de Sumar, particularmente en relación con la negociación para configurar el nuevo gobierno progresista de coalición, la ley de amnistía…, aunque en torno a ellas no se haya impulsado la necesaria tensión política de la ciudadanía para apoyar la iniciativa de Yolanda y el grupo dirigente de Sumar. Unas pocas no las he compartido, aunque sin posibilidad de expresar la opinión o plantear propuestas en el adecuado ámbito de un objetivo común. Así ha sido en el tema del tiempo de trabajo (para el que considero prioritario su gobierno colectivo e individual antes que su duración teórica), o en la interrelación entre los derechos del trabajo en nuestro pequeño rincón del planeta y en este no tan grande mundo globalizado, o en el planteamiento del necesario incremento del SMI (4% si firman los empresarios y 5 -¿por qué no 25?- si no lo firman).

Ha faltado iniciativa ante otras cuestiones, particularmente en relación con Palestina, en la que se ha asumido la adhesión anónima a convocatorias de otros, sin impulsar una iniciativa conjunta de ámbito estatal con PSOE, ERC, BILDU, BNG, …, con las organizaciones y movimientos sociales, sindicales en particular, incidiendo en sus contenidos y formas, para parar el genocidio de Israel sobre el pueblo palestino asumiendo sin reparos que no puede justificarse por el terrorismo de Hamás.

La convocatoria de la asamblea fundacional del 23-M podría contribuir a superar esas deficiencias, podría desarrollar positivamente nuevas esperanzas. Pero para ello hay que acertar, a lo que ha de contribuir el urgente estímulo, con múltiples formas de participación, del potencial espacio ciudadano integrable en este, aún, proyecto.

Para ello quiero detenerme en una cuestión que considero no secundaria: como pasar de la actual coalición electoral de numerosos grupos a otra cosa, a “algo” (movimiento político, frente amplio, herramienta, fuerza organizada, …) que unifique organizativamente y en torno a objetivos políticos a todos ellos. Pero no sólo. Al actual conjunto coaligado hay que sumar a muchos otros colectivos y personas (entre las que me cuento) no organizados en este momento, pero disponibles, con voluntad, interés, ilusión, …, ¡que los y las hay! Creo que hay que partir de la posible doble militancia, pero entendiendo también que para much@s la única militancia deseada es la del proyecto de Sumar.

La mejor forma de unificar este potencialmente amplio colectivo es con la iniciativa política en torno a los muchos objetivos del momento. Con formas de trabajo y de organización que la concreten y estimulen.

Algunas opiniones en esta misma línea se he ido exteriorizando en los últimos meses, pero ahora, ante la urgencia para ocupar con iniciativas el poco espacio temporal hasta el 23-M, me ha parecido de interés formular mi opinión en forma de esta carta abierta.

No me importa no recibir una respuesta formal. La peor respuesta sería que no consiguiéramos avanzar en dar respuesta a las esperanzas que suscitó este proyecto, en la necesaria traducción de las esperanzas y el proyecto en una realidad, en la activa organización unitaria del amplio espacio progresista que no se integra en el PSOE.

No desaprovechemos la oportunidad y el estímulo que supone la convocatoria para el 23 de marzo de la asamblea fundacional de Sumar.

Si su convocatoria, su preparación y su desarrollo no supone un fuerte revulsivo (aún sin síntomas *) en este espacio, ¡APAGA y VÁMONOS!

(*) Quedan 2 meses, pero no es mucho, más bien poco, y no creo que pueda esperarse al final de la campaña en Galicia para empezar a preparar ésta muy importante asamblea fundacional.

Sumar, 23 de marzo: que no se malogre otra oportunidad