miércoles. 21.02.2024

Ya tenemos presidente y gobierno, próximamente también la amnistía que lo ha propiciado.

A partir de ahora va a tocar resistir, defender con uñas y dientes lo conseguido y necesitamos a todas las personas progresistas y de izquierdas, todas.

Al hilo de la tan manoseada amnistía reflexionaba si la misma debe ser aplicada también en el seno del propio PSOE que tan tenazmente la ha defendido.

¿Será aplicada también en un caso como el mío que a continuación expongo?

Fui expulsado de su seno en 2010 por defender justo aquellos planteamientos que ahora se defienden en su acción política actual. 

Incluso en artículos en la prensa y hasta en alguna intervención ante el Comité Federal del que formé parte, planteé con nula aceptación, e incluso incredulidad, la necesidad explorar el artículo 92 de nuestra Constitución para resolver el último gran problema heredado de nuestra ejemplar Transición; las tensiones centro-periferia.

Fui expulsado de su seno en 2010 por defender justo aquellos planteamientos que ahora se defienden en su acción política actual

También la de avanzar en la resolución del por entonces conflicto vasco desde el diálogo y la negociación incluso con la Izquierda Abertzale, trabajando para atraerla a la senda democrática.

Aquella expulsión fue profundamente injusta y llena de trampas y triquiñuelas.

A veces es malo ir por detrás de los acontecimientos, pero resulta más peligroso como fue mi caso ir por delante de los demás. Entonces iba solo ahora me veo rodeado por aquellos que me criticaron con dureza

Posteriormente y paradojas del destino me desplacé a Catalunya donde el PSC me acogió en su seno, incluso me dio la confianza suficiente para encabezar la lista municipal en un pequeño pueblo del Vallés Oriental, Santa María de Martorelles.

Portando ese carnet viví los acontecimientos del 1 de octubre de 2016 y de inmediato me puse a las órdenes de Pedro Sánchez ante tamaña injusticia.

Como anécdota relevante fui uno de los impulsores de la histórica reunión que el 25 de noviembre de ese año, celebramos en el Ateneo de Madrid junto a Odón Elorza y Roberto Tornamira.

Allí un grupo de 30 personas entre las que se encontraban militantes relevantes como los ya citados más Pepe Borrell, Cristina Narbona, Margarita Robles, Manu Escudero, Zaida Cantero, miembros de UGT como Antón Sarasíbar, de Izquierda Socialista como Manu de la Rocha, más el apoyo de José Antonio Pérez Tapias, Andrés Perelló o Tezanos que no pudieron acudir.

Amnistiarme y devolverme el carnet socialista tan injustamente arrebatado, es lo lógico en estas circunstancias

El impulso que nació de ese cónclave le llegó a Pedro Sánchez hasta entonces en silencio lamiéndose las heridas, que no tuvo más remedio que emprender de nuevo la batalla por la dirección del socialismo español.

¿Qué habría ocurrido de no haberse celebrado, de no existir ese impulso? Nunca lo sabremos pero parece que lo sucedido ese 25 de noviembre fue clave para entender la que vino después.

En mi caso fue una implicación absoluta en artículos en medios de comunicación como este, en tertulias, en defensa de ese nuevo Pedro Sánchez durante su campaña hacia la SG del PSOE, posteriormente hacia la moción de censura, a la presidencia del gobierno, el acuerdo con Podemos, con Bildu, ERC y Junts hasta nuestros días.

Algunos no entienden esa implicación cuando cada vez que he llamado a la puerta del PSOE he recibido el silencio por respuesta.

La pregunta que me hago es: ¿ese espíritu de concordia, de entendimiento generoso que emana de la actual amnistía debería también trasladarse al seno del PSOE?

Precisamente con su adalid esta vez, Santos Cerdán, fue con el que más confrontaciones tuve en el pasado, yo en las posiciones actuales del PSOE, él enfrente. ¿Debería ser por tanto ahora mi principal defensor?

Supongo que debería ser lo lógico y desde estas líneas le lanzo el envite.

Amnistiarme y devolverme el carnet socialista tan injustamente arrebatado, es lo lógico en estas circunstancias. 

Veremos. 

Amnistía para todos; ¿también en el PSOE?