TRATADO PARA EL COMERCIO Y LA INVERSIÓN

EEUU no ha ratificado hasta 70 convenios de la OIT

La eurodiputada de IU Paloma López reprocha a EEUU que intente convencer a los trabajadores europeos de las supuestas ventajas del TTIP cuando Washington no reconoce múltiples convenios de la OIT.

Washington no reconoce “múltiples convenios de la OIT, entre los que están la inspección de trabajo, la libertad sindical, la discriminación laboral, la negociación colectiva y así hasta 70”

La eurodiputada de Izquierda Unida Paloma López defendió en la comisión de Empleo que el Tratado Trasatlántico para el Comercio y la Inversión (TTIP por sus siglas en inglés) no va a ser beneficioso para la creación de puestos de trabajo ni va a mejorar las condiciones laborales, sino todo lo contrario, y que los trabajadores europeos y los estadounidenses no van a creer en las promesas de la Unión Europea. 

Insisten en presentarnos el acuerdo comercial como beneficioso para el empleo y las condiciones laborales pero no van a convencer a los trabajadores estadounidenses, que recuerdan aún los efectos del NAFTA [un millón de puestos de trabajo perdidos], ni a los trabajadores europeos, que saben que sus garantías no bastan para impedir una carrera a la baja de los estándares laborales”, dijo López.

La eurodiputada explicó que mientras “ustedes nos dicen que va a haber un reconocimiento claro de los derechos laborales por parte de EEUU”, la realidad actual indica que Washington no reconoce “múltiples convenios de la OIT, entre los que están la inspección de trabajo, la libertad sindical, la discriminación laboral, la negociación colectiva y así hasta 70”.



“Si carece de importancia esta ratificación de los convenios de la OIT, ¿por qué no instan a EEUU a que los firmen? Si ya es difícil que los Estados miembro cumplan los convenios ratificados, qué es lo que va a suceder con las cláusulas laborales del TTIP?”

Por todo ello, López lanzó una pregunta: “Si carece de importancia esta ratificación de los convenios de la OIT, ¿por qué no instan a EEUU a que los firmen? Si ya es difícil que los Estados miembro cumplan los convenios ratificados, qué es lo que va a suceder con las cláusulas laborales del TTIP?”.

La falta de un órgano de control democrático sobre el TTIP fue otro de los puntos en los que incidió López. No sólo porque los Parlamentos de cada Estado de la UE no estén siendo informados convenientemente de qué se está negociando en cada momento, porque ni siquiera los eurodiputados tienen un acceso total al contenido del proyecto o porque la figura de los tribunales arbitrales pone en peligro la soberanía e independencia de la Justicia  de cada país, sino porque además, no se prevé que al menos una vez firmado, si se llega a firmar, haya una revisión permanente de las cláusulas.

"¿Son conscientes de que en ausencia de órganos democráticos que permitan la revisión permanente del Tratado, de su negociación hasta después de su firma y de sindicatos organizados de manera transcontinental las garantías laborales que ustedes nos venden son poca cosa frente a la consolidación de una red transnacional de producción e inversiones que inevitablemente da fuerza a las multinacionales frente al trabajo organizado?", inquirió López.

Por último, la europarlamentaria se refirió también a la situación de desventaja en la que se encuentran los trabajadores europeos de los sectores más afectados por la crisis o menos competitivos si se comparan con la industria estadounidense. López pidió explicaciones de por qué se insiste “en utilizar modelos económicos que minimizan los efectos sobre la demanda de los empleos perdidos” en dichos sectores y advirtió que en un entorno inflacionista como el actual, será imposible que los “cientos de miles de despedidos encuentren trabajo en otros sectores”.