domingo 20.10.2019

El viejo truco del fraude electoral en Argentina

A dos semanas de las elecciones generales, el oficialismo y sus medios afines instalan la idea de “fraude” en caso de confirmarse el triunfo de Alberto Fernández.

“A las seis vamos a decir que ganamos, aunque no lo sepamos”. La frase corresponde a la Diputada oficialista, Elisa Carrió, que apuntó a la fiscalización electoral asegurando que Cambiemos va a obtener un amplio triunfo.

Carrió, quien oficia de vocera y artífice de la campaña electoral que busca el segundo mandato para Mauricio Macri, ya había advertido pocas horas después de la contundente derrota en las primarias, que “el resultado va a cambiar en las generales porque hay muchos de nuestros votantes que están esquiando en Europa”.

Los medios oficialistas hacen eco de las “sospechas de fraude” de un oficialismo cada día más decidido a perpetrarse en el poder, aún ante las claras evidencias que arrojó la elección del 11 de agosto, que le dio a la Fórmula Fernández-Fernández una amplia ventaja. Mientras Mauricio Macri continúa su gira proselitista agudizando su discurso triunfalista en pos de endulzar los oídos del núcleo duro de Cambiemos,  expresiones como “Nos va a sacar muertos de Olivos” (Residencia Presidencial) hacen suponer que Macri y los suyos no aceptarán fácilmente la derrota del próximo 27 de octubre.

La campaña de Mauricio Macri incluye todo tipo de recursos para enturbiar, cuestionar y deslegitimar el muy probable triunfo del Frente de Todos

La campaña de Mauricio Macri incluye todo tipo de recursos para enturbiar, cuestionar y deslegitimar el muy probable triunfo del Frente de Todos. Las aseveraciones de Carrió, acerca de que la oposición está planificando hacer fraude, no fueron desmentidas por los más altos cargos del oficialismo ni por sus medios de comunicación; por el contrario, el diario La Nación, militante intransigente de una derecha cada día más retrógrada, se preguntó en su portada “Qué chances hay de un balottage”, método con el cual alienta a una tropa militante cada día más reducida.

El propio Macri insiste en declarar que las elecciones del 11 de agosto no existieron, y que el 27 de octubre Cambiemos dará vuelta el resultado. Lo cierto es que el oficialismo no oculta la maniobra con la cual intentará instalar, ante una eventual derrota, que los legítimos vencedores han hecho fraude. Y lo hará con el apoyo de unos medios de comunicación que ya construyen una “realidad” con la que sostener a los supuestos defensores de la República.

El viejo truco del fraude electoral en Argentina