jueves 28/1/21

Trump y su cabello perfecto

El incremento descomunal de la pobreza y la indigencia, de la desocupación; la catástrofe sanitaria que eleva minuto a minuto la cifra de fallecidos, y la ola de violencia desatada por los asesinatos de afroamericanos en manos de las fuerzas del orden, escapan por estos días de las preocupaciones del presidente norteamericano. “Mi pelo tiene que estar perfecto”, dijo Trump esta semana, en relación a la ley que impulsa el gobierno para que las duchas tengan mayor presión de agua.

Es sabido que para el magnate que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017 con la promesa de hacer grande a América otra vez, la imagen que le devuelve el espejo es el trascendental alimento que sacia su innegable narcisismo. La revista científica “Behavioral Psychology” publicó en 2018 un artículo en el cual reveló que el actual presidente de Estados Unidos “cumple todos los criterios diagnósticos del denominado Trastorno Narcisista de la Personalidad, una enfermedad mental que se caracteriza por una tendencia extrema a apreciarse a sí mismo, considerarse distinto y sentirse merecedor de un trato especial”.

La imagen de grandiosidad y omnipotencia proyectada por Trump ha sido cuestionada en las últimas encuestas electorales

Pero esa imagen de grandiosidad y omnipotencia proyectada por Trump ha sido cuestionada en las últimas encuestas electorales. Según la cadena BBC News, el candidato del Partido Demócrata, Joe Biden, mantiene una clara ventaja sobre el republicano. Será quizás por esto que los medios de comunicación del establishment han preferido mantener alejada de las grandes audiencias las cifras reales de fallecidos por la pandemia y han colaborado en la creación de una agenda mediática que acompaña la retórica simplista con la que Trump justifica la violencia estatal ejercida sobre quienes reclaman por sus derechos.

Si bien desde marzo la crisis sanitaria ha dominado los titulares en Estados Unidos, los medios que apoyan la reelección del magnate han preferido hacer caso omiso de la responsabilidad de la administración Trump en la tardía acción para frenar el avance de contagios. Este miércoles, y por pedido expreso del primer mandatario, el Departamento de Energía (DOE) propuso modificar la definición de cabezal de ducha para permitir múltiples cabezales en un solo accesorio, lo que permitiría eludir las medidas de ahorro de agua implementadas en la administración del presidente George W. Bush. “Mi pelo tiene que estar perfecto”, declaró Trump en una reunión con líderes de pequeñas empresas en la Casa Blanca.

Trump necesitará algo más que un pelo perfecto para lograr posicionarse de cara a las presidenciales de noviembre. La misma arrogancia con la que irrumpió en la escena política de los Estados Unidos es la que ahora socava un liderazgo que solo se sustenta con la simpatía de esa facción de la sociedad americana embelesada por el espectáculo de su propia decadencia.  

Trump y su cabello perfecto