martes 15.10.2019

Al tahúr nunca le falta qué jugar

Por José Bujalance C | El partido naranja junto a los voxeros son parte de la misma ofensiva impresentable contra los Derechos Humanos y el colectivo LGTBI, de la misma caza de brujas contra la equidad e igualdad contra las mujeres. 

Ambas execrables formaciones políticas comparten el mismo fin: distraer al pueblo y mantener la tensión política mientras el partido podrido recompone sus líneas, cara a la vuelta al bipartidismo, ya sea o no con el mismo nombre; lo que no varía es el argumentario, ampliando si cabe el déficit democrático respecto de la gobernabilidad.

Estos retrógrados utilizan tácticas distintas, pero buscan lo mismo: penetrar en el tejido social, romper la cohesión y enaltecer el odio hacia el diferente, hacia quienes como los homosexuales y las mujeres estuvieron hasta hace poco perseguidos y/o subyugados "legalmente".

Mientras el martillo golpea pidiendo listados y retirada de subvenciones, el yunque provoca, manipula, acusa y señala. Lo vimos en Vic, Errenteria, Alsasua, Madrid y la semana próxima en Alicante, donde se celebrará el Orgullo LGTBI y donde de nuevo se ha pedido a los naranjitos que no acudan (al menos no con pancarta) ¿Llaman fascistas al colectivo y después acuden a sus manifestaciones políticas? ¿Los acusan ante la Fiscalía General de un delito de odio y pretenden integrarse en una jornada reivindicativa? 

El trifachito es lo que es, un frente político de odio y discriminación

Hay que ser gilipollas para tragarse las falacias de esta pandilla de tahúres que buscan pingues beneficios y a los que se les permite cualquier dislate ético. El Estado quería un acuerdo con el "movimiento vasco de liberación" (incluyendo un relator) a la búsqueda de la necesaria paz social, cambiando pistoleros por políticos, pero ocho (8) años después del fin de la violencia todavía hay quienes vergonzosamente utilizan a las víctimas para réditos políticos. Querían mofarse de la indignación popular y del 15M, pero cuando Podemos obtuvo votos comenzaron a perseguirlo y acosarlo no dudando un instante en hacerlo desde las mismas cloacas del Estado. Han colocado en la diana de descerebrados neonazis al presidente de la asociación LGTBI que organiza el Orgullo en Alicante, que está sufriendo amenazas. 

El trifachito es lo que es, un frente político de odio y discriminación. Dejémonos de ser políticamente correctos pues a cada cosa hay que llamarla por su nombre, y el neofascismo lo llamemos ultraliberalismo, populismo de derechas o trumpismo, es una ideología con elementos significativos del fascismo tradicional, intolerante y que, por tanto, no debe ser tolerado, aunque susciten admiración y reciban reverencias públicas de quienes padecen una enfermedad moral degenerativa.

A quienes dicen ser "constitucionalistas" debería darles vergüenza no ya asistir a reuniones o negociar sillones acá o acullá, sino compartir conceptos involucionistas que calan entre un pueblo mayoritariamente inculto sumido en la precarización económica y social que sus estafas (políticas financieras y económicas) provocaron y pretenden perpetuar. No nos engañemos. Son fuerzas reaccionarias adaptadas a la actualidad política y económica con un temor patológico frente a la evolución de los usos culturales, de ahí su homofobia y antifeminismo.

"Cuando pactas con quien dice que yo no debo existir, que soy una enfermedad, una incongruencia y soy un problema pues yo no quiero que estés en mi fiesta".

Al tahúr nunca le falta qué jugar