jueves 09.04.2020

Sin excusas

Por Sonia Carrasco | Que el fiscal Alcázar diga textualmente “Tenemos casos muchos más graves y el acusado nunca reacciona de esa manera”, no me vale para justificar el fallo del sistema ante el asesinato de Jessica Bravo.

Permítame Sr. Alcázar, todos los casos son graves, por lo menos para la que escribe.

Los asesinos de mujeres actúan con premeditación, ensañamiento y conciencia de lo que hacen. Se comprobó en el análisis de 147 sentencias sobre asesinatos machistas entre 2001 y 2005. No hay excusas, Jessica denunció en cuatro ocasiones a su asesino.

Acaba de pasar el 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género y las Instituciones se apresuran a través de las redes sociales, televisión, radio, etc; para hacer diferentes campañas de concienciación. Nos animan a denunciar, a no callar, a pedir ayuda, etc..., pero en el caso de Jessica no funcionó.

Salimos a la calle un día sí, otro también, para manifestarnos contra estos asesinatos, con minutos de silencio y con manifestaciones y no conseguimos nada. Lo que conseguimos es sentirnos frustradas, indignadas, desprotegidas.

Cuando una mujer denuncia, hay un vacío de 48 horas hasta que un juez decide dictar una orden de protección. Me viene a la mente la joven de Cartagena que fue asesinada este año, una hora después de denunciar a su ex-pareja. Esto no puede seguir así, desde el primer minuto en el que una mujer denuncia, ésta debe de estar protegida. 

Y no solo la mujer debe de estar protegida, también sus hijos, que en la mayoría de las ocasiones presencian el asesinato de sus madres, o esos hijos que son asesinados por “padres” maltratadores para que ellas estén muertas en vida por el dolor.

El 28 de septiembre, arrancaba el Pacto de Estado contra la Violencia Machista con 213 medidas, pero sin financiación. ¡¡¡Empezamos bien!!

Con presupuesto cero, poco podemos hacer.  Necesitamos consolidar los planes de prevención de la violencia de género en las escuelas, una educación igualitaria, la formación de los maestros, de padres y madres, la educación en valores, etc y, sin dinero, tristemente, nada podemos hacer. Un Pacto de Estado sin financiación es como palabra que se lleva el viento.

Mientras tanto, las de a pie, seguiremos saliendo a las calles, seguiremos con los minutos de silencio, seguiremos apoyando a las que denuncian, escuchando y animando a las que no lo hacen para que den el paso, en definitiva, luchando hasta que, ¡por fin!, algún día no tengamos que hacerlo.

Sin excusas