viernes 22.11.2019

¿Porqué solo nos queda medio ambiente?

Ana Barrio | Porque el otro medio nos lo hemos cargado.

Esto que parece un chiste tonto, no es tonto ni es un chiste.

En este país ni siquiera hemos aprendido a reciclar correctamente, ¡como para andar exigiendo a nuestros políticos un compromiso con el entorno!

Por dónde empezar, ¿exigir a las grandes cadenas a producir en modo eco ropa, comida, coches? No, que eso enfada al poder económico. Y lo peor para todo es el miedo.

Enseñar a los ciudadanos a reciclar a qué aprender a reutilizar reparar elegir sus compras. ¿Una sola solución: Educacion? No, también conciencia.

Ahora en estos días nos jugamos tantas y tantas cosas que debemos pensar que el nuevo mundo ha de ser ecologista o no será

Si todos fuéramos conscientes de que solo hay una vida, la vida y que no podemos seguir envenenándola porque nos va la existencia en ello. Pero el bolsillo codicioso dice que esto es un invento de los primos. Que no pasa nada por verter aguas fecales al mar, por incrustar plástico en todas las cadenas de ADN, por seguir usando petróleo.

¡Ay! ¡El oro negro! Cuánto ha contribuido a todo este deterioro. Pero hasta los emiratíes son conscientes ya de queéste se acaba y aunque sea por egoísmo hay que empezar a utilizar energías limpias. Que las tenemos en abundancia. Que el mismo sol que algún día nos quemará nos puede proveer sin daño.

Que el mar que devastamos nos puede proveer de energía mareomotriz. Que el viento nos regala energía lo sabía hasta el Quijote.

Pero seguimos dejando nuestra luz en manos de las eléctricas y los hombres sin escrúpulos. Reduciendo el talento y la inteligencia con gente que no puede abrigarse. Para que solo puedan pensar los estómagos agradecidos.

Se nos ocurre montar revoluciones violetas sin darnos cuenta de que sin planeta no habrá revolución ni pueblo al que defender. Y que desde la moderación también se puede exigir políticos más honrados que piensen en el bien común antes que en sí mismos porque nadie sabe más que todos juntos.

Tiene que venir Greta Thumberg a escupirnos verdades a la cara. Porque a los adultos del siglo XXI les pueden sus temores. Y aún andamos como cavernícolas con los y tú más y los  que pregonan que mi cueva es mía y mi mujer mi posesión.

Demostramos al mundo que yo paro y concibo porque puedo, sin pensar qué futuro les estamos reventando a nuestros hijos.

Ahora en estos días nos jugamos tantas y tantas cosas que debemos pensar que el nuevo mundo ha de ser ecologista o no será.

Que todos juntos podemos cambiarlo todo y en lugar de hacer la guerra para que la economía prospere, podemos empezar a consumir desde la responsabilidad y luchar por la felicidad de todos.

Cuidar puede ser el verbo perfecto que todos necesitamos. Lo sabe bien quien cuida unos hijos, no solo es procurarles el alimento y limpiar si ensucian y se ensucian.Lo sabe también quien cuida a un enfermo, no es solo darle de comer y limpiarlo sino acompañarlo, y procurar que sea feliz en la medida de lo posible.

Lo sabe bien quien tiene pareja y la cuida, no es solo disponer el alimento la intendencia y los medios, también mirarse a la cara, comprenderse, procurarse cariño.

Por eso en este mundo caro de valores baratos, menos gente quiere tener hijos, responsabilizarse de ser pareja, ni cuidar a los amigos.

Porque exige un esfuerzo, constancia y perseverancia, que cada vez menos gente está dispuesto a ofrecer.

Y ¿Dónde queda la tierra en todo esto? Pues la tierra es una pequeña huerfanita sin amigos sin pareja y sin nadie que la cuide a la que le han salido una especie de piojos que han alterado el cuerpo completo y le han invadido por dentro y por fuera. Y ella que sufre de picores no tiene cómo rascarse y nos manda señales continuas para que paremos de agredirla;calores insufribles, nieves gélidas, catástrofes naturales y hambrunas y, ante todo esto,¿qué hacemos nosotros? Inventarnos guerras, fronteras, mentiras con tal de no prestar atención a lo presente.

Pensar en un reparto Justo de la riqueza no cuál Robin Hood robando a los ricos sino exigiendo que todos tributemos justamente y que ese dinero revierta en la educación. Pues sin ella no habrá futuro en el que podamos vivir

Además de hacer pedagogía cada uno en su casa y exigir que se haga en los colegios, debemos concienciarnos de la urgencia.

En nuestras fiestas usar el menor plástico posible. Pedir a las cadenas de producción que, además, lo reduzcan. Usar, arreglar, reutilizar, reciclar y frenar el consumo desmedido que nos está llevando a la destrucción pues se nos olvida que somos un todo.

No callarnos cuando los amigos hosteleros hablan de la charca infecta de mosquitos, olvidando que además es refugio de aves migratorias. No ansiando tener el último modelo de todo sin pensar en el coltán que provoca guerras y esclavitud. Ya existen guerras por el agua pero no lo cuentan los telediarios.

Pensar en un reparto Justo de la riqueza no cuál Robin Hood robando a los ricos sino exigiendo que todos tributemos justamente y que ese dinero revierta en la educación. Pues sin ella no habrá futuro en el que podamos vivir.

¿Tienes en casa cubos de basura para papel, plásticos, pilas, medicamentos, orgánica, vidrio? No, pues ya llegas tarde

En cuanto a tu vehículo, ¿te has preocupado de saber cuánto contamina? ¿Has intentado ver si tienes los medios necesarios para que tu empresa y hogar consuman energía limpia?

¿Te has preocupado de saber y enseñar cuantos modos hay de producirla?

El viento, el sol, el agua, la geotermia, el planeta no da los medios y seguimos utilizando cual neandertales medios prehistóricos que contaminan y encarecen.

En la penosa campaña electoral contra la descontaminación de las ciudades, léase, carril bici, tranvía solar, Madrid Central, ¿has perdido un minuto explicando el porqué?

Si ya has entendido lo que es cuidar que también conlleva aceptar en qué te equivocas y perseverar cada vez que falles y quererse y querer y unirse para combatir esta mente sucia egoísta y acaparadora en qué hemos convertido al Hombre del siglo XX, ya tenemos un cierto camino recorrido.

No lo pienses o piénsalo, pero actúa.

Y en lugar de instalarnos en la eterna adolescencia que pulula en los adultos actuales, crezcamos y maduremos porque si no llegarán los frutos y, señoras y señores, nos estamos jugando la vida. Y es como si aun suicida le invitaras a la ruleta rusa en la que no solo se arriesga sino que desea que le toque la bala.

Hemos hecho desaparecer a más especies en los últimos años que en toda la historia precedente. Deberíamos recordar que nosotros también somos una potencial especie en extinción.

Como dice Harrison Ford, ricos y pobres sufriremos los efectos devastadores sobre el ecosistema. Por eso el cambio climático ha pasado a llamarse emergencia climática. Y todos tenemos que ver en que esta emergencia no nos obligue a entrar en la UVI antes de tiempo.

Ana Barrio, Maestra Masona

En los VV de Las Palmas de Gran Canaria, Décimo día del cuarto de 6018 de la verdadera luz.

¿Porqué solo nos queda medio ambiente?