domingo 25.08.2019

Pero, ¿qué ha pasado?

Mario Regidor | Creo que la inmensa mayoría de españoles hemos empezado la semana atónitos por el resultado de las elecciones autonómicas andaluzas.

Múltiples son los análisis que se pueden sacar de lo sucedido este fin de semana, así que vamos a procurar desgranarlos poco a poco.

  • Vox irrumpe con fuerza en el parlamento andaluz: 12 escaños, nada más y nada menos. Ninguna encuesta aventuraba este resultado. La que más se acercaba era de la GAD-3 para el ABC con una horquilla de entre 8-10 diputados. Creo que podemos tomar como buena la afirmación de José María O´Kean que proclamaba en la noche electoral que ya España era plenamente europea debido al surgimiento de un partido de extrema derecha en el panorama regional (y nacional…), al igual que en la mayor parte de países de la UE. Luego volveremos sobre este punto.
  • El resultado del PSOE: con 14 escaños menos es, sin duda, el gran derrotado, aunque ha ganado las elecciones con el peor resultado desde la época de las preautonomías. Los sondeos daban una bajada entre 4 y 6 diputados de media pero no la hecatombe que ha supuesto este resultado y que le inhabilita, de facto, para retener el poder que ostenta desde hace casi 40 años.
  • El PP resiste: objetivamente hablando, el PP ha resistido el embate a pesar de perder 7 escaños. Juanma Moreno, principal apoyo de Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias de su partido puede erigirse como próximo presidente de la autonomía andaluza pero, ¿con qué apoyos? Volveremos a ello más tarde. Por cierto, Casado puede respirar tranquilo. Se la ha jugado y le ha salido bien, multiplicándose en actos por toda la geografía andaluza.
  • Ciudadanos duplica sus escaños: es, quizá, el único partido con el que aciertan las encuestas. Su líder nacional, Albert Rivera ya ha abogado por algo novedoso. Presentar a su candidato a la presidencia con los apoyos de PP y PSOE. ¿Conseguirá su investidura? Seguramente, no.
  • Adelante Andalucía (o la unión que quería Teresa Rodríguez y denostaba Pablo Iglesias, entre IU y Podemos): ha sufrido una bajada similar a la que sufre proporcionalmente su homólogo nacional pero que las encuestas no preveían. A pesar de eso, Pablo Iglesias la ha confirmado en el cargo, como no podía ser menos…

Bueno, una vez hecho un pequeño repaso por partidos nos encontramos con una duda. ¿Quién gobernará la comunidad?

La respuesta no es nada fácil… El 27 de diciembre se constituye la cámara y el Presidente del Parlamento tendrá que proponer un candidato para la sesión de investidura. Aritméticamente, parece que el PSOE no volverá a sentarse en el Palacio de San Telmo como partido gobernante durante un tiempo pero, ¿cuáles son las combinaciones posibles?

  • La que parece más probable es una combinación entre PP, Ciudadanos y Vox con Juanma Moreno de candidato. Llegaría a la mayoría absoluta en primera votación pero, sinceramente, dudo que eso suceda, al menos en primera votación. No descarto que, incluso, si Vox no entra en el gobierno, se obstinen en bloquear para que no haya investidura y convocar nuevas elecciones que podrían darle una nueva oportunidad de incrementar sus apoyos dependiendo como gestionen este tiempo y cómo sean capaces de comunicarlo a la ciudadanía. Pero con el riesgo de que PSOE y Ciudadanos sumen mayoría absoluta (se quedaron a un escaño en esta convocatoria electoral).
  • Una combinación entre PSOE, Ciudadanos y Podemos. Sería la que más me gustaría personalmente, con un presidente socialista, por supuesto pero que, veo difícil que pueda volver a ser Susana Díaz que, próximamente tendrá que decidir su futuro político. Esta combinación suma mayoría absoluta en primera votación y daría la oportunidad de tener un gobierno centrado y constitucionalista en Andalucía.
  • Siguiendo por la senda constitucionalista, tenemos el gobierno sugerido por Albert Rivera en donde sumarían mayoría absoluta PSOE, PP y Ciudadanos. Sería un gobierno muy sólido (80 escaños de 109) pero situaría a los partidos que lo conforman, en especial PP y PSOE en la tesitura de compartir un gobierno (bien de coalición o de apoyo parlamentario) para el que no están preparados en uno de los territorios en donde su tradicional antagonismo resulta más palpable y rotundo. A Ciudadanos es al único al que beneficiaría. Y, además, dejaría la tarea de la oposición a Podemos y a Vox que podrían revalorizar sus apoyos por su mayor visibilidad.

No hay muchas más combinaciones aunque la política andaluza que siempre ha sido más previsible que en el resto del territorio español es posible que nos ofrezca alguna sorpresa durante estas semanas.

De todos modos, todo lo anterior no debe hacernos perder la perspectiva de lo sucedido. Vox es una realidad. Ha venido para quedarse. No lo despreciemos como hicimos con Podemos en las elecciones europeas de 2014 donde las encuestas les daban un diputado y consiguieron quintuplicar las previsiones.

En 6 meses tenemos elecciones autonómicas en 13 comunidades autónomas, municipales en todos los ayuntamientos de España y europeas. Sabemos que estas últimas suelen usarse en nuestro país como herramienta de castigo y se minimiza el voto a los partidos mayoritarios favoreciendo a aquellos partidos políticos en ascenso y con implantación a nivel nacional, como es el caso de Vox en este contexto. Por ello, si la situación no cambia radicalmente, auguro una entrada más brutal que la de Podemos en Europa. De 8 escaños no creo que bajen.

No nos confiemos, esto es sólo el principio. Cada vez nos parecemos más a la Europa actual donde los partidos extremistas y populistas proliferan y parece que todavía no han alcanzado su techo electoral. Y, sobre todo, ya me habrán leído algunas veces referirme a Steve Bannon (antiguo Jefe de Estrategia de la Casa Blanca con Trump) y su desembarco europeo. Pues sí, lo sucedido en Andalucía también es obra suya.

Pero, ¿qué ha pasado?