sábado. 02.03.2024

Una oposición muy vehemente

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Por Sonia Carrasco | Desde que estalló la pandemia, Pablo Casado se comprometió a ejercer una oposición leal. Quizás, Pablo Casado y el resto de la oposición han olvidado lo que significa la lealtad al Gobierno.

Según la Real Academia de la Lengua Española, lealtad es el “Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien.” Básicamente es un sentimiento de respeto y de fidelidad a los propios principios morales, a los compromisos establecidos o hacia alguien. ¿Realmente Pablo Casado ha sido leal al Gobierno de España? Para mí no. Si nos remontamos a marzo, que fue cuando se comprometió a realizar esa oposición leal, ese mismo mes tachaba al Ejecutivo de descoordinación y de cometer graves negligencias.

En el mes de abril, acusaba al Gobierno de no haber decretado el estado de alarma una semana antes del 8M, de mascarillas y test defectuosos, y de ser incompetentes.

Pablo Casado no admite su derrota en las últimas elecciones, y dirigido por el “místico” Aznar, confía en que el desgaste que está provocando en el Gobierno lo llevará a dirigir nuestro país

En mayo subía al atril del Congreso de los Diputados para decir que “el estado de alarma es un agujero negro.”

Bien es cierto que el Ejecutivo ha errado en ocasiones pero también ha tenido sus aciertos. Es muy fácil jugar al tenis desde las gradas, como lo ha hecho el PP y la ultraderecha.

Pablo Casado siempre ha mantenido un discurso muy vehemente en el Congreso para aprobar las prórrogas del estado de alarma, siempre ha querido desgastar lo máximo posible al Ejecutivo. ¿De esto se trata el compromiso de lealtad de Pablo Casado? ¿De criticar sin aportar soluciones?

Envidio a nuestro país vecino, Portugal, el Gobierno socialista portugués se sintió arropado por la oposición conservadora. Eso no quiere decir que no tuvieran una actitud crítica, pero sabiendo de la necesidad de unidad en torno al Gobierno para conseguir superar la situación dramática del país.

Mi conclusión es que Pablo Casado, no admite su derrota en las últimas elecciones, y dirigido por el “místico” Aznar, confía en que el desgaste que está provocando en el Gobierno lo llevará a dirigir nuestro país. Ahí lo dejo, y saquen sus propias conclusiones.

Una oposición muy vehemente