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viernes. 01.07.2022

Leyes físicas y políticas

ley

Por Francisco Díaz-Tendero | En una cena reciente con amigos, todos ellos con formación Científico-técnica surgió, como parece inevitable, el tema de las recientes actuaciones legales sobre los asuntos de Cataluña.

Y, como también parece inevitable, la discusión entre los que opinan que la ley debe aplicarse "tal cual" y los que piensan que aunque haya una ley, a la hora de la aplicación, los jueces tienen que tener en cuenta, además, las circunstancias sociales de los momentos en que la ley fue creada y el momento de la aplicación, así como cualesquiera otras circunstancias modificantes que puedan existir a la hora de calificar un hecho. Tanto en los primeros momentos, para decidir si se investiga; como en la propia investigación. Y en los momentos finales, a la hora de la sentencia.

Nos sorprendió que:

Personas altamente intelectuales y acostumbradas (por vocación y profesión), a hacer análisis profundos de las situaciones, algunos se decantaran por la postura que en la practica se ha tomado. Aplicación al pie de la letra...

Dándole vueltas al asunto:

Se nos ocurre que lo que puede estar pasando en los que toman esta postura, "rígida" o "automática", (como alguno de nuestros amigos) puede deberse a su costumbre de aplicar las leyes de la Física, (en los asuntos de Ciencia y Tecnología), con los que todos tratan habitualmente. Y ello, por formación académica y por hábito profesional.

Como el que escribe, también está en ese caso, (aunque a más bajo nivel académico que la mayoría), cree que puede entenderlo. Y tratará aquí de exponer su punto de vista por si puede servir de orientación a los amigos y a cualquiera que pueda leerlo...

En otros casos, al contrario, parece que se sabe muy bien lo que se hace, (y por qué se hace) aunque, quizá, no sea fácil de justificar, al menos desde el punto de la ética…

Empecemos por ponernos de acuerdo, sobre lo que entendemos por "LEY".

Para nuestros efectos, consideraremos que una "ley" es una "forma" en que, (se supone), deben ocurrir ciertas cosas... en determinado ámbito, y bajo ciertas circunstancias…

Esto es muy amplio y, (por su "ambigüedad calculada"), puede escandalizar a los expertos en "Derecho". Pero se toma así, "adrede", para poder establecer comparaciones entre campos que son muy distintos.

El siguiente punto importante sería determinar la forma en que "esa ley", (cualquiera que sea), llega a ser un concepto ampliamente aceptado; al menos en determinado ámbito...

Y, por tanto, a servir "de norma"; al menos para ciertos efectos, como decíamos antes...

Aquí, las cosas empiezan a ser muy distintas entre el ámbito Científico-Tecnológico y el Socio-Político como intentaremos ver..

En el ámbito Científico-Tecnológico:

Se llega a "establecer" que unos determinados sucesos ocurren siempre de una determinada manera por observaciones repetidas de los mismos.

Seguida de comprobaciones en observaciones hechas en "condiciones controladas"; a veces "provocadas" por nosotros, lo que son los "experimentos". En los cuales, se trata de saber lo mas posible sobre el asunto en cuestión, especialmente las "relaciones de causa-efecto" que concurren en él.

Cuando ésto no es posible, (como en astronomía, donde no hay manera de "provocar" nada); se recurre a mas observaciones, tratando de encontrar "casos naturales" en diferentes circunstancias y buscando "analogías" o "iso-morfismos" con otros sistemas mejor conocidos...

En todo caso, se trata de "descubrir e interpretar" funcionamientos que "no hemos establecido nosotros" ni podemos modificar de ninguna manera.

Son "Leyes Naturales", que se puede considerar que se cumplen "siempre", al menos "dentro de los margenes de error observacionales"...

En el ámbito Socio-Político o, más generalmente, "Humanístico" las cosas transcurren de otra manera.

Aquí no se trataría de "Descubrir", (si se puede), un comportamiento regular y sus causas, comportamiento que, ya existiera, independientemente de nuestra voluntad.

Se trata de "Crear unas normas" que faciliten la convivencia "en paz y progreso" de todo un conjunto de personas que puede ser bastante heterogéneo tratando de evitar los conflictos de intereses y resolviéndolos de la mejor manera posible cuando (inevitablemente), estos ocurran...

Teóricamente, ésto debe ser "un consenso" de toda la población a la que pretenda afectar la norma en cuestión. Pero ésto, (debido a la heterogeneidad de situaciones, de intereses y mentalidades), es imposible al 100% en la practica.

Hay que conformarse con el acuerdo de "la mayoría" tratando que, (a la vez), "las minorías" no resulten excesivamente perjudicadas y, cuando este perjuicio sea inevitable, sea compensado de "manera aceptablemente satisfactoria"...

Este transfondo de "consenso general", que es mayormente "herencia psicológica", es lo que constituye el conjunto de las "escalas de valores" de esa sociedad que viene a coincidir con lo que Montesquieu llamaba "Espíritu de las Leyes" y, sobre el que dice que cuando hay gran diferencia entre estos "conceptos intuitivos" y la legislación "positiva" o escrita, la sociedad no puede ir bien durante mucho tiempo.

Podemos añadir que este transfondo siempre ha sido cambiante, (por su propia naturaleza). Pero, históricamente, el cambio era muy lento, con lo que los conceptos y las leyes que se apoyaban en ellos eran de larga duración.

Ahora, la evolución es mucho mas rápida y las leyes que no se adaptan continuamente, o se adaptan de una manera inadecuada, terminan dando mas problemas que beneficios a la sociedad...

Hasta aquí la teoría, sobre la cual se establecen los "sistemas de representatividad", que están encargados de elaborar las dichas normas, parlamentos u otras "asambleas", constituidas por una minoría "elegida", entre la población que ha de "disfrutar" o sufrir la norma.

Eso ahora ya que, en otros tiempos, (no muy lejanos), no existía tal "representatividad", ni siquiera teóricamente.

Como en todo "lo humano", hay un gran margen al error y discrecionalidad y, como consecuencia, casi siempre hay un funcionamiento "teórico" que seria lo anterior.

Y otro (funcionamiento) "real" que sería el que pueden forzar los que tienen capacidad, (legitima o no), para "imponerlo" a los demás miembros de "la sociedad".

Lamentablemente, estos/as, no suelen ser personas de alta categoría humanística por lo que, (normalmente), consideran que palabras como "justicia", "ética", "moral", "legitimidad", etc son cosa de "gente débil e ignorante" que tratan de "vivir del cuento" a costa de ellos porque no son suficientemente inteligentes y fuertes para "competir" con los que están, en algún modo, "predestinados" por la natura... O sea, ellos mismos...

"Selección natural..." Y, todas esas cosas que se han dicho…

Bajo estas premisas, "vale todo" pero, hay que tener cuidado a la hora de la realización practica. Ya no estamos en los tiempos en los que se podía invocar "Derecho de Origen Divino" para imponer una "Real Voluntad", verdadera, o usurpada.

Ahora: hay que tener "legitimidad", y cumplir "las leyes"...

Naturalmente, conviene que dichas "leyes" estén hechas a nuestra medida. Para lo cual debemos tener una buena representación en los organismos que las elaboran.

Y, para eso está nuestra capacidad de "propaganda electoral", que pueden potenciar "desinteresadamente", nuestros "amigos" a los cuales "agradeceremos" después; "nobleza obliga"…

Dicho esto nos encontramos con un cuerpo legal bastante heterogéneo en el que unas leyes claramente son convenientes para lo que se supone que se han creado y otras "no tanto".

Incluso en las que parece que, (efectivamente), han sido creadas con buena intención y cuya aplicación en los casos comunes no deja duda, (para los no expertos), a veces, observamos que se hacen interpretaciones que nunca hubiéramos sospechado que podrían tener lugar.

Sobre todo en casos un poco fuera de lo común pero que puedan afectar a intereses particulares de personas concretas o minorías, altamente influyentes en la sociedad bien sea a través de la política, (propiamente dicha), de la economía, de la "formación de opinión", etc...

Cuando esto ocurre, (analizando con lupa el texto de la ley), encontramos que, (en algún rincón de algún artículo), que normalmente no se aplica porque es muy específico hay alguna previsión para casos excepcionales que casi contraviene el "espíritu" original de la ley.

Artículo con el que todos estábamos de acuerdo, en principio, porque era razonable y lo ha demostrado en las aplicaciones "normales" durante mucho tiempo.

Y que, por otra parte, su previsión de excepcionalidad pensábamos que no se tendría que apliclar nunca, salvo casos verdaderamente "excepcionales".

La sorpresa desagradable nos llega cuando nos damos cuenta de que "alguien", (de una manera interesada y poco clara), ha interpretado como excepcionales unas circunstancias que a la generalidad no nos lo parecen tanto.

Y empezamos a sospechar, si no será cierto el refrán que dice: "Quien hizo la ley; hizo la trampa"...

Todo lo anterior viene a cuento de algunos sucesos recientes, (que no enumeraremos), por nuestra propia protección; y que han causado discusiones, como decíamos al principio. Y, no solo en los medios de difusión pública; sino, (también), en tertulias familiares, o de amigos... Como el caso que motivó estas consideraciones.

Leyes físicas y políticas