domingo 17/1/21

Ley monoparental, ya

Esto no es un alegato en contra de las familias numerosas, que evidentemente necesitan de todas las ayudas anteriormente citadas; es un alegato a favor de una Ley para familias monoparentales, en las que, con suerte, entra en casa un salario (no digno) para hacer frente a los gastos comunes y de crianza

Por Sonia Carrasco | Muchos son los que creen que las familias monoparentales tienen grandes ventajas en nuestra sociedad, pero nada más lejos de la realidad. Son muchos los desafíos a los que nos enfrentamos, a nivel económico, de conciliación familiar, social, etc.

No nos podemos permitir una reducción laboral de la jornada laboral para atender las necesidades de nuestros hijos porque mermaría nuestra economía para hacer frente a los gastos corrientes de agua, luz, teléfono, hipoteca, alimentación, etc. Los que pueden tiran de familiares o amigos para que nos lleven o nos recojan a los niños del colegio, clases particulares, médicos…

Son escasas las ayudas, por no decir ninguna con respecto a las familias numerosas. Solo en Valencia y Cataluña nos podemos encontrar con el Título de Familia Monoparental para acceder a descuentos en transportes, guarderías y enseñanzas.

En cuento a las ayudas estatales, solo puedes optar al cheque familiar si tienes al menos dos hijos. ¿Qué pasa entonces con las familias monoparentales con un hijo a cargo? ¿Acaso no se les presentan dificultades en su vida cotidiana?

Las familias numerosas tienen ayudas del 45% en contratación de un cuidador del hogar, tienen prestación por hijo a cargo, ayudas por nacimientos, cheque familiar de hasta 2.400 euros, ventajas en las excedencias por cuidados de hijos, descuentos en educación, becas, ayudas para la vivienda, actividades del Imserso, bono social eléctrico, ayuda al Plan Pive 8, exenciones al expedir o renovar DNIs, y una prestación por desempleo superior que al de las familias monoparentales.

Esto no es un alegato en contra de las familias numerosas, que evidentemente necesitan de todas las ayudas anteriormente citadas; es un alegato a favor de una Ley para familias monoparentales, en las que, con suerte, entra en casa un salario (no digno) para hacer frente a los gastos comunes y de crianza de uno o dos hijos con un solo cabeza de familia, imaginen si ese cabeza de familia está desempleado con una ayuda de 426 euros o con peor suerte, sin prestación alguna.

Las familias monoparentales corremos el riesgo de sustentar unas condiciones económicas mucho más desfavorables que el de otras familias, por falta de conciliación familiar, por menos dedicación al trabajo por las obligaciones con nuestros hijos. No tenemos tiempo personal, para dedicarlo a nosotros mismos; no tenemos relevos, las responsabilidades siempre recaen en la misma persona.

En definitiva, necesitamos una Ley Monoparental, no pedimos que nos regalen nada, solo pedimos ayuda para que nuestros hijos y nosotros podamos llevar una vida digna.

Ley monoparental, ya