martes 15.10.2019

Jaume Collboni: pasión por Barcelona

Por David Buxens | Hace ya tiempo que quería escribir un artículo para presentar al candidato por el PSC a la alcaldía de Barcelona. Como socialista convencido que soy, es de justicia que haga llegar la figura del que me gustaría que sea el siguiente alcalde de Barcelona.

Lo primero que he de decir, es que Jaume es un hombre de convicciones profundas, que llegó a ser el alcaldable por el PSC para las elecciones municipales a celebrar en mayo de 2015 después de ganar unas primarias abiertas a toda la ciudadanía barcelonesa. Votaron más de 200.000 personas y Jaume se impuso en segunda vuelta a la compañera Carmen Andrés, hoy diputada en el Congreso.

Collboni la incorporó a su lista para las municipales, en un gesto, que desde mi punto de vista personal le honró. He de decir que no voté a Jaume Collboni en las primarias abiertas porque ninguno de los candidatos que presentó la Ejecutiva Nacional del PSC acababa de convencer a quien les escribe, por tanto fui coherente con mi forma de pensar y voté en blanco en las dos vueltas.

Y entonces, el PSC obtuvo sólo cuatro regidores, Jaume Collboni, Carmen Andrés. Daniel Mòdol y Montse Ballarín, quien repetirá en esta convocatoria de 2019. Con estos desastrosos resultados, cualquier otro candidato habría dimitido. Pero Jaume decidió que lo que correspondía era trabajar con cuatro regidores para hacer una ciudad más transversal, social e integradora y decidió investir a Ada Colau alcaldesa de Barcelona, integrándose él mismo como segundo teniente de alcalde y el grupo municipal socialista como socio de Gobierno de Barcelona en Comú (BeC, el partido de Ada Colau).

El caso es que en 2017 y amparándose en el derecho a decidir y en la supuesta afirmación socialista (sic) para la aprobación del artículo 155 de la Constitución Española, hizo que BeC celebrase una consulta telemática (todavía no conocemos los reglamentos de esta votación) en la que por un estrecho margen del 55% de votos favorables contra un 45% de votos contrarios se decidió romper con el pacto de Gobierno de Izquierdas con el PSC. Personalmente, y no soy el único que lo piensa, creo que lo que quería BeC es un nuevo pacto con ERC, partido que ha obtenido unos magníficos resultados alimentando el conflicto contra la derecha tradicionalista encarnada por el PP en España, sólo se han de coger los resultados de las diferentes elecciones municipales autonómicas y nacionales anteriores a 2007 para verlo. El caso es que Colau, pensando que se sacaba así de encima un socio incómodo, lo que hizo fue poner de relieve la figura de Collboni como verdadero líder de la oposición en el pleno municipal, ya que las derechas y los independentistas estaban preparando su inacabable guerra gestual que no conduce a ningún lugar.

Colau no entendió que entre un partido original ya constituido y una amalgama de entidades que aspiran a copiar y ser marca blanca de ERC, el votante de Esquerra les seguirá votando. Mientras tanto, Jaume Collboni que no es tan extrovertido ni tan dinámico como era Jordi Hereu como candidato, fue trabajando barrio a barrio, haciendo cafés, contestando whatsapps que mucha gente le escribía, muchos de ellos jóvenes de barrios con necesidades y que no vieron realizadas las promesas realizadas por Colau en campaña. Collboni sí que estuvo al lado de todo aquel que se le acercaba y proponía iniciativas para mejorar una ciudad en decadencia debido primero a la inactividad primero de Trías y luego por la ineficacia de Ada Colau y su “política alternativa”.

Hace ya casi cuatro años le dije a Jaume Collboni que no le voté en las primarias abiertas impulsadas por el PSC. Ahora, en esta semana ya de elecciones municipales y habiendo vivido en primera persona el trabajo hecho por el PSC con sólo cuatro regidores que la cosa ahora va de seguir con las mentiras del “procés” o de que Barcelona vuelva a ser una ciudad inclusiva, intercultural o dinámica o una ciudad parada en sueños imposibles, confrontaciones entre vecinas y vecinos y paralizada en lo social. Jaume cuenta con un equipo municipal riguroso y profesional con gente como Laia Bonet, Montse Ballarín, Albert Batlle o el primer secretario del PSC Sant Martí y futuro regidor de deportes, David Escudé.

Acabo el artículo elogiando la figura de Collboni para una Barcelona mejor, quien siente pasión por la Cultura y el talento de Barcelona (algo que compartimos sin ningún género de duda) y por los problemas reales de las ciudadanas y ciudadanos. A tres mil kilómetros hay otro hombre extrovertido, de gran validez, siempre planteando mejoras y que ha sabido darle la vuelta a un déficit de más de 100 millones de euros. Augusto Hidalgo es una apuesta segura para que mis amigas y amigos de Las Palmas de Gran Canaria tengan una ciudad que quiere progresar. Amigo Augusto, cuentas con mi cariño y tanto tú como las amigas y amigos del PSOE de Las Palmas de Gran Canaria podéis contar con mi apoyo.

Jaume Collboni: pasión por Barcelona