lunes 26/10/20

El españolito medio (la cosa está que arde...)

tremendingImagen tomada de Público. Tremending

Por José Bujalance C. | [email protected], sobre todo quienes llaman borregos y rojos a votantes de izquierda, se empeñan en repetir mensajes fuerza que dimanan de la estrategia y el estilo de la “alt-right” para tratar de atizar el odio y contrarrestar el nuevo marco socialdemócrata, desgastando al Gobierno. Pero no por estar adoctrinados, son personas con pensamiento crítico.

La mayoría de quienes pretenden insultar a las gentes de izquierda, sin distinguir entre socialistas, comunistas, socio-ecologistas, librepensadores, etc., son personas sin ínfulas, con unos currículos brillantes, con gran experiencia vital, vasta en el plano laboral. Durante el confinamiento han pasado de ser entrenadores de Champions League a obtener titulaciones universitarias en Economía y Empresariales, Ciencias Políticas y de la Administración, Derecho, Psicología, Epidemiología, etc., por no hablar ya de los numerosos textos fundamentales publicados y ensayos de referencia mundial.

No es de extrañar que haya quien incluso supere al líder de la oposición, consiguiendo no ya media carrera en cuatro meses, sino el grado universitario en quince días. Estos personajes y no otros deben ser los auténticos referentes morales, los que sostienen España y a los españoles, pues han acumulado cotizaciones laborales suficientes (fuera de chiringuitos ideológicos y mamandurrias) para su pensión y pueden jubilarse manteniendo su estatus, liguen o no su pensión al IPC.

Los patriotas de nivel, responsables y leales, huyen del virus a sus segundas residencias propagando ira y miedo; otros españoles de pro no pueden evadir (se) pero mantienen referentes como la CEOE y el IBEX, muchos de cuyos ejecutivos están impolutos (en la línea de los tesoreros de Génova). La gran preocupación de algunos políticos y empresarios es el golpe a la economía, la recesión, la falta de crecimiento del producto interior bruto y cosas por el estilo. Desconozco si sus planteamientos están en consonancia con quienes defienden que para salvar la economía las personas mayores deben estar dispuestas a morir o quienes indican que "las cifras de la economía 'euro' empeorarán según se intensifiquen las medidas sanitarias"

Hay mucho "influencers", fake y trol, que buscan en su necedad un minuto de gloria en el mundo salvaje y peligroso de internet donde no se filtra nada y la ignorancia supina se cree pedagógica en lugar de estúpida; son [email protected] desvergonzadxs que no respetan y una pesadilla para la democracia, retratando la miseria humana y todos los déficits que arrastra la cultura democrática española. "La mentira solo es un vicio cuando obra el mal; cuando obra el bien es una gran virtud" deben pensar, pues no entienden la complejidad del momento, la de las lógicas (eficacia, legitimidad, solidaridad, prevención) y los tiempos (financiero, constitucional, comunicativo, medioambiental) que deben ser tenidos en cuenta y la legitimidad que se deriva de los conocimientos que hay que movilizar para tomar las decisiones oportunas.

El nacional-populismo desalmado miente a sabiendas de que no se podía desautorizar la manifestación del pasado 8M pues se hubiese vulnerado el derecho fundamental de reunión y manifestación del artículo 21 de la Constitución Española

Es posible que intenten distraer y confundir, poner el ventilador para lanzar basura intentando esconder que la competencia en Sanidad estaba transferida y que las comunidades gobernadas por la actual oposición (tras la moción de censura provocada por la corrupción institucionalizada) son las que están peor en medios y personal debido al desmantelamiento de la sanidad pública para hacer negocio con la privada, dejando de paso a la inmensa mayoría de la población con el culo al aire; y está ciudadanía puede a su vez comprar la huida hacia adelante de un gobierno recién llegado (dificultad añadida por ser de coalición) que se encuentra una situación mundial desconocida hasta la fecha y que gestiona como puede el caos sobrevenido intentando compaginar la crisis sanitaria y económica, o puede apoyar el discurso incendiario, ruin y mezquino (en ocasiones pro golpista y aislacionista) de quienes (co) gobiernan en las CCAA donde peor está la situación sanitaria, esto es donde gobierna la derecha, ya sea el PP, JxCAT o el PNV... Ya conoceremos la lectura de los ciudadanos, los súbditos y lacayos, ya sabemos lo que harán.

Las críticas constructivas apenas se han visto. En cambio, los carroñeros no han dejado de aparecer en medios de intoxicación y redes, repartiendo excrecencias con la intención de fracturar la sociedad cuando más necesitados estamos de cohesión, de unidad... A éstos seres abyectos que desde el odio visceral pretenden sacar rédito político y/o económico de una pandemia mundial no hay que considerarlos parte de la Humanidad, sino escoria, y a sus seguidores, conscientes o no de su mezquindad, (a veces apostasía), hay que recordarles que no es la primera vez que lo hacen, pues su podredumbre es muy reconocible.

El nacional-populismo desalmado miente a sabiendas de que no se podía desautorizar la manifestación del pasado 8M pues se hubiese vulnerado el derecho fundamental de reunión y manifestación del artículo 21 de la Constitución Española (doctrina constitucional consolidada, STC 37/2009 de 9 de febrero, STC 96/2010 de 15 de noviembre) y como alienados repiten mantras citando la crisis del Ébola, que fue duramente criticada en mítines, que no en sede parlamentaria. Sólo los descerebrados son más competitivos en circunstancias duras; los requisitos previos de la miseria humana son las jerarquías inamovibles, la concentración de la riqueza, las supersticiones arraigadas, la maledicencia, las divisiones, la falta de confianza en la ciencia, en el intelecto, en los extranjeros y en la cooperación social.

No se puede comparar la unidad que requiera la crisis sanitaria y económica del coronavirus con la del Ébola de 2014. En todos estos años, ¿algún gobierno ha desarrollado un plan antipandemia nacional detallado e integral involucrando todos los niveles del Estado? ¿Nos hemos preparado para prevenir o reducir al mínimo la morbilidad y la mortalidad, la perturbación social y las consecuencias económicas causadas por una pandemia? ¿Se ha implementado algún compromiso político y burocrático para que las personas encargadas de tomar las decisiones estén dispuestas y sean capaces de optar por elecciones difíciles, antes y durante una pandemia? El nacionalismo, el regionalismo y el localismo chovinista es, en esencia, una paranoia, sea individual o colectiva. Como paranoia colectiva, es el producto de la envidia y el miedo, y sobre todo el resultado de la pérdida de la conciencia individual; no es pues más que, la suma de una serie de paranoias individuales llevadas al paroxismo.

Es posible que los responsables públicos nos ofrezcan una realidad maquillada para evitar dar un mensaje demasiado alarmante, pues éste debe ser aceptable por el establishment económico y político en un escenario de derrumbe a lo que se une el estado catatónico del espacio institucional democrático. Uno de los ejemplos de este escenario inédito al cual estamos a punto de enfrentarnos sería la perspectiva de la destrucción inminente de la fuerza productiva. Quizás necesitemos plantearnos seriamente un cambio en las relaciones sociales de producción y el establecimiento de un nuevo régimen productivo orientado a la satisfacción de las necesidades sociales que evite una crisis de subsistencia generalizada, con justicia y racionalidad.

Por último, "es sabido que la identidad personal reside en la memoria y que la anulación de esa facultad comporta la idiotez". Ya nadie se acuerda de la historia reciente sobre gestión de crisis: Yak 42, Prestige, Irak, Metrovalencia, Sovaldi, 11M; ni sobre gestión "económica": Gürtel, Púnica, Lezo, Acuamed, Nóos, Andratx, Auditorio, Baltar, Barcenas, Brugal, Campeón, Lino, Fitur, Guateque, Imelsa, Mercamadrid, Naseiro, Palma Arena, Pokemon, etc, etc, etc...Cabe la posibilidad de que cuando [email protected] palmeros del neoliberalismo radical posdemocrático se den cuenta de su craso error lloren como niños lo que ahora no saben defender como hombres.

El españolito medio (la cosa está que arde...)