martes 15.10.2019

Debemos parar y reflexionar

Por Emilio Hernández Morera | Debemos pararnos y reflexionar…¿Por donde comenzar si hablamos de política? No sé demasiado, no he estudiado Ciencias Políticas pero, si de algo sé, es de personas. Desde hace mucho tiempo atrás las dividimos en gente de derechas y gente de izquierdas y lo más curioso es que la mayoría sin tener un interés político no se paran a pensar el porqué de esa tendencia partidista. Sólo nos dejamos llevar por la corriente, aquello que más nos llama la atención en ese momento.

Reflexiono y no comprendo como la izquierda por la que voto, al igual que la mayoría de los españoles se desmorona por falta de acuerdo entre partidos de una misma ideología

Contaré una pequeña historia con la que crecí y que me otorga una sólida idea de lo que quiero transmitir. Me hice mayor con las historias de mi abuelo basadas en la guerra civil y en la posguerra donde los ciudadanos españoles ya sean de un bando u otro sólo se preocupaban por sobrevivir y, es curioso que el motivo que los separó, fuera el que menos les importara en su día a día por la supervivencia. Mi abuelo combatió en las filas del General Francisco Franco y con tan mala suerte que cuando estalló la guerra se encontraba en cumplimiento del servicio militar y tan sólo le quedaban tres meses para licenciarse. A Mi abuelo no le importaba la política. Pensaba que, ya seas de un bando u otro, tu obligación era sacar a tu familia adelante… Algo que hoy en día no ha cambiado en la ciudadanía. Mi querido abuelo no pudo elegir. Le tocó luchar con el bando nacional. Eso no quiere decir que en esa época no hubiera cultura política, solo demuestra que la mayoría de los ciudadanos se vieron arrastrados a optar por un bando u otro y como en los tiempos en que vivimos sin saber siquiera el porqué de esa tendencia política. Hoy en día vivimos al amparo de la democracia y tenemos la total libertad de elegir y aun así nos dejamos llevar por la corriente, contaminándonos de todo aquello que nos muestran los medios de comunicación a los que tan solo dedicamos unos minutos a la hora del almuerzo. No quiero ofender a nadie, pero la balanza se inclina hacia el desinterés político. Es comprensible, tenemos familia y gastos que soportar y no se puede perder el tiempo en una política corrupta. Se ha perdido la esperanza y el interés por quienes dirigen los destinos políticos en cada uno de los ámbitos territoriales de la nación y todo ellos se produce por culpa de algunos descarriados que no hacen honor a los intereses que representan. Por ello, el trabajo y dedicación para el ciudadano por los anteriores, por los que de verdad valen y tienen interés en sacar el país adelante, no se tiene en cuenta. Deberíamos reflexionar sobre lo que está pasando, pararnos a pensar y no ser arrastrados por la marea informativa de actualidad, decidir con cabeza y, como no, con el corazón a quien queremos que se ocupe de esa tarea tan importante como es llevar a buen puerto a este barco llamado España. 

Reflexiono y no comprendo como la izquierda por la que voto, al igual que la mayoría de los españoles se desmorona por falta de acuerdo entre partidos de una misma ideología. Confieso que nunca me convenció la izquierda del Sr. Pablo Iglesias, una izquierda alternativa y renovada con verborrea universitaria y pinceladas del viejo comunismo, no nunca me convenció. De hecho, ahora ha cambiado con pretensiones de optar a una mejor posición en el gobierno o tal vez forzar a nuevas elecciones. Cito unas palabras donde el periodista Luis María Ansón en estos días ha publicado y donde alega que el pulso entre Sánchez y Pablo iglesias se decanta por la cultura política y coloquial del líder de Podemos donde demuestra superioridad política debido a sus estudios universitarios. Sorprendido me quedé una vez más... He reflexionado y he llegado a la conclusión de que la mayoría de los ciudadanos de este país no quieren una derecha que habla de clases, como dijo el Sr. Pablo Casado… Quiero ser el presidente de la clase media, y digo yo, ¿no somos todos iguales ante la ley?… patinazo de la derecha capitalista.

La mayoría de los españoles apostamos por un Gobierno de izquierdas, una izquierda sólida, sin titubeos donde llega a cada ciudadano de este país, sea de la clase que sea, sin importar su apellido o nivel adquisitivo sin olvidar que la base de este país somos la clase obrera quienes en su momento reconstruimos el país y que día a día padres y madres de familia luchan por salir adelante. Hoy no tenemos que combatir pero sí reflexionar y si llegara el caso de nuevas elecciones votar con cabeza y, como no, con el corazón y volver a creer en las personas… PSOE no son sólo siglas: es la base que fundamenta el verdadero sentir del obrero, los cimientos de un dialogo basado en la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo politico… haz que vuelva a pasar… y que una cosa quede clara. PD: No todos los caminos llevan a Roma ni todos los políticos son corruptos.

Debemos parar y reflexionar