martes 15.10.2019

Canjear mejoras y avances tecnológicos a cambio de seguridad y privacidad

Por Eduardo Serrano | En la actualidad nos enorgullecemos ante nuestros semejantes de lo avanzados que nos movemos y las “virguerías” tecnológicas que poseemos.

Pero aparte de lo anterior, ¿Nos hemos parado a preguntar a cambio de qué?

De media cada uno podemos o tenemos la oportunidad de estar a la moda de poseer o tener acceso a lo siguiente:

Acceso a 1 o varias redes sociales; dígase de ejemplo, Facebook, Twitter, Instagram y algunas mas

Estar dados de alta en varias cuentas de correo electrónico, valga de ejemplo, Gmail, Hotmail, Yahoo, Fastmail y algunas mas

Poseer terminales móviles, portátiles u otros, que para tener actualizados poseemos cuentas en Play Store, ITunes y algunas mas.

Todos estos servicios son gratuitos, ¡vaya que felicidad! No me cobran por el uso, explotación y disfrute de lo que me ofrecen. Pero a raíz de esta afirmación asalta algo inquietante. Ninguna empresa por grande o pequeña que sea no es tan altruista y generosa, no deja de ser una empresa.

Ante lo cual ¿De donde vienen los beneficios o ingresos económicos para su mantenimiento?

Voy a ahondar en una red social que muchos conocemos y que con los datos que expondré lo que se deslumbra en el horizonte es desalentador, y para este caso usaré Facebook.

Facebook es una interesante red social en la que podemos hacer amigos o contactar con profesionales de determinados ramos profesionales, en una época se llegó a decir que si no estabas en Facebook (slogan similar a las .COM en su momento) no existías.

Esta red te permite crear infinidad de cuentas sin pedir nada a cambio, con total generosidad. Lo que no sabemos es que aparte de ganar con las promociones de los anuncios ofrecidas en las páginas profesionales así como los banner de publicidad invasiva en nuestro perfil, usan nuestros datos personales, lo que visitamos y nuestros gustos, para otros fines y sencillamente es para vender nuestros datos personales a terceros.

¿Quién no ha recibido una llamada de teléfono ofreciendo productos y servicios?

¿Quién no se ha visto invadido de SPAM en sus correos electrónicos con datos que no había pedido o que no te suene la empresa?

Lo más preocupante y se conoce es que Facebook es dueño de Whatsapp. Sí, queridos lectores, el programa de mensajería instantánea más conocida y extendida por el mundo, donde amablemente le estamos añadiendo gustos, aficiones y, además, nuestro número de teléfono a la compañía dueña del Facebook.

Nadie renuncia a la globalización de las comunicaciones y a la  interacción entre personas por estos medios sin darse cuenta que estamos hipotecando nuestra privacidad, nuestra individualidad o, como dice el título de este artículo, canjeando estas mejoras y el avance que conlleva a cambio de nuestra privacidad y seguridad.

Ya expondré en otro artículo el coste en nuestra seguridad a costa de sacrificar nuestra salud, privacidad por las mieles de la innovación tecnológica actual.

Canjear mejoras y avances tecnológicos a cambio de seguridad y privacidad