lunes 26/10/20

Tal día como hoy fue el crimen

En efecto. Federico García Lorca fue asesinado el 18 de agosto de 1936.

Y como quiera que el lector conoce muy bien la historia de este crimen, me ahorraré de repetir su contexto histórico y los personajes que habitualmente salen a colación en su trama.

Sí aprovecharé la ocasión para invitar al lector para que, en la medida de sus posibilidades, acceda a lo escrito por Ian Gibson desde 1971 sobre dicho asesinato. En este año, publicó sobre la muerte de Federico un libro editado por Ruedo Ibérico y que fue prohibido en la España franquista.

En las últimas décadas, a la luz de nuevas investigaciones, tanto de Gibson como de distintos autores, quedan ya muy pocas dudas de cómo se fraguó el crimen, quiénes lo instigaron, quién lo realizó y la cadena de efectos colaterales que ocasionó en la familia de Lorca, en la del poeta Rosales, en las fuerzas políticas de años posteriores, llegando hasta los actuales, pues ya es sabido que la derecha no ha tenido inconveniente alguno en hacer de Lorca un poeta de los suyos. Deben de pensar que, al ser patrimonio universal, algo les deberá tocar, ¿no?

La prensa de la época, cuando se hizo más eco que noticia del hecho, reproduciría una nota cuyo origen de la misma está ubicado nada más y nada menos que en París y no en Granada, como hubiera sido lo preceptivo

El hecho de que el libro de Gibson fuera prohibido por el franquismo tenía su parte contradictoria criminal, como, básicamente, tiene este carácter todo lo relacionado con la dictadura, una fábrica interminable de producción de mentiras. Porque, si algo se había pregonado y establecido como verdad inconclusa del crimen de García Lorca, fue que habían sido los marxistas quienes lo habían perpetrado.

Como ejemplo de esta aberración, la prensa de la época, cuando se hizo más eco que noticia del hecho, reproduciría una nota cuyo origen de la misma está ubicado nada más y nada menos que en París y no en Granada, como hubiera sido lo preceptivo.

La que reprodujo Diario de Navarra, belén del golpismo, está fechada el 19 de septiembre, nada más y nada menos que a un mes del asesinato. Como si no supieran desde el mismo día 18 de agosto de 1936 lo que había sucedido con este poeta universal. Era la demostración inequívoca del cariño y de la consideración intelectual que los fascistas tenían hacia Federico García Lorca, a quien, dicho sea de paso, José María Aznar, en 2015, manifestaría su simpatía, presentándose como gran lector de su obra, y reivindicándolo como poeta de todos los españoles, incluidos quienes lo habían asesinado, reconvertidos en demócratas.

¡Cómo no!

Sin más. Aquí va la noticia periodística, reproducida en Diario de Navarra, convertido por estas fechas en Boletín Oficial del Cuartel del Generalísimo:

“París.- El poeta García Lorca asesinado. Se dice y se sabe que el poeta García Lorca ha sido asesinado por elementos marxistas. En los centros literarios franceses, la noticia ha causado profunda impresión, puesto que García Lorca era conocido por sus ideas de izquierdas” (Diario de Navarra, 19.9.1936).

Y, si alguien piensa que dicho periódico rectificó durante el franquismo dicha versión, es que ignora la deontología profesional de dicho papel.

Tal día como hoy fue el crimen