Nuevatribuna

Han pasado años

y tus ojos siguen ahí;

interrogan en silencio.

Tus besos, colgados en el aire,

buscan la piel;

un lugar donde quedarse

y reposar en silencio

el tiempo invisible,

de los días largos.

 

Han pasado años

y tu dolida sonrisa pregunta:

¿dónde fueron mis sueños?,

¿dónde van las palabras

cuando se deshacen entre

escombros de aceros pardos?

 

Pasará, año tras año,

y mil tormentas anegaran

otros páramos;

y tú seguirás ahí..., esperando;

con tu sonrisa blanca,

con lágrimas impasibles. que se mecen

 

Alargarás las manos

para recoger la vida que,

sin saber porqué, te robaron.

Seguirás ahí,

como viento quieto y helado,

alumbrarás las auroras

de los días largos.

Y escucharé tu voz,

miraré tus ojos blandos,

me embriagará tu sonrisa,

todos los minutos

de los días largos.