miércoles 17.07.2019

Juicio real

La infanta Cristina escucha sin mover un músculo facial los cargos por los que Manos Limpias pide que se le impongan 8 años de prisión.

Eduardo Colom, desde Palma de Mallorca, para El Mundo: “Como un replicante programado para hablar sin apenas tomar aire, el eficaz letrado de la Audiencia invierte cinco minutos para recitar la abrumadora letanía de acusaciones contra los 18 reos del caso Nóos. Una catarata de delitos y penas que suman más de 130 años de cárcel. La infanta Cristina de Borbón y Grecia, hermana e hija de reyes de España, sexta en la línea sucesoria, escucha sin mover un músculo facial los cargos por los que Manos Limpias pide que se le impongan 8 años de prisión. Enhiesta, ausente e inmóvil como un león del Congreso, su mirada ojerosa se pierde en el fondo de la sala, donde cuelgan dos carteles rojos con las palabras No Exit. Son las 9.15 de la mañana del 11 de enero de 2016 y en la sala de vistas hace un calor semitropical”. La ágil narrativa del artículo nos lleva a interesarnos de nuevo por la bomba informativa y decidimos conocer el editorial del Diario de Ibiza una semana después: “Muchas miradas, incluso desde otros países, están puestas sobre cuanto ocurra en la sala especial de juicios de Son Rossinyol. La expectación está justificada”.

A mediados de enero, todo eran alarmas pero, ¿persistían dichas alarmas en la segunda quincena de mes? No se pierdan el siguiente capítulo de su serie favorita: “Una de las razones por las que los tribunales están formados por tres magistrados es evitar los empates. En el caso del que tendrá que dictar sentencia sobre el caso Nóos, la presidenta, Samantha Romero, se ha tomado con calma la decisión sobre si se aplica o no la doctrina Botín a la infanta Cristina y si se le exonera de ser juzgada”. Se trata del ejemplar del 22 de enero de la revista Tiempo. Pero lo cierto es que, un día antes, en semana.es, Juan Ramón López ya había informado de que “el nuevo golpe para la infanta Cristina es que se han iniciado los trámites para quitarle la Medalla de Oro de Barcelona”. Y a la espera de las nuevas citas (9 al 26 de febrero), todavía en el Diagonal del 29 de enero podía leerse que el Tribunal” había rechazado “aplicar la doctrina Botín sobre la hermana del rey Felipe VI y legitima a Manos Limpias para ejercer la acusación popular en su contra en el juicio por corrupción” pero, ¿cuáles fueron los preliminares de la batalla en los medios?

Cuenta atrás

El 4 de enero, elEconomista.es aseguraba que la infanta Cristina había sentido que es “muy duro que la familia te abandone” y que “la cuenta atrás para que la hija del rey emérito se siente en el banquillo de los acusados por el Caso Noós ha comenzado y su entorno asegura que está completamente hundida (…). A pesar de todo, la infanta estará al lado de Urdangarin”. 8 de enero… by hola.com: “La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin continúan con su rutina en Ginebra, tres días antes de que comience el juicio por el caso Nóos”. Y añade: “Se ha podido ver a la Infanta saliendo de su residencia para ir a trabajar, como hace todos los días, pero sin hacer comentarios acerca de su situación legal. También se ha visto a su marido saliendo a hacer ejercicio y a pasear al perro, por ejemplo, aunque igualmente sin hablar acerca del proceso legal al que se enfrentarán dentro de unos días”.

Día 10, by semana.es: “En Ginebra parece que empiezan a estar cansados de la presencia en la ciudad de los duques de Palma. Según recogen algunos medios, algunos vecinos de la tranquila ciudad suiza se plantean la conveniencia de que la hija y el yerno del rey Juan Carlos hayan elegido la ciudad para lo que califican de `exilio dorado´”. Es lo que tiene el periodismo de investigación…  O la sección de opinión elegida por los dioses: “Seguramente el plan le debió parecer un coñazo cuando se planteó ese posible matrimonio de conveniencia y prefirió casarse por amor y además con un jugador de balonmano que, en sus buenos tiempos, estaba como un tren. Para mí que a la infanta Cristina lo que le puso de verdad es verse a sí misma paseando por las cortes europeas con ese pedazo de marido que iba ser la envidia de todas sus colegas princesas (…).Lo malo fue que Iñaki tenía un alto concepto de si mismo y creyó que su intelecto estaba a la altura de su guapura y de sus méritos deportivos”, se lee en `Corte y Confección´, el blog de Mariángel Alcázar (lecturas.com).

Madrid, allá por el quinto del primer mes del quincuagésimo anual del siglo veinte y uno. En perfecto estado de conservación.

Juicio real