domingo 31.05.2020

Catalunya: Señores "importantes", ¡a buenas horas mangas verdes!

Es una evidencia que una parte muy relevante de la sociedad catalana ha estado prácticamente ausente del debate político sobre el sí o el no a la independencia.

Es una evidencia que una parte muy relevante de la sociedad catalana ha estado prácticamente ausente del debate político sobre el sí o el no a la independencia. Ha renunciado a organizarse, a buscar coincidencias, a debatir y contestar con propuestas y argumentos a quienes impulsan el proceso para conseguir la independencia de Catalunya.

Como  también es evidente, y a la vez muy llamativo, el que tantas personalidades y  señores "importantes" que tienen tanto que decir,  hayan permanecido durante tanto tiempo ajenos y ausentes, cuando no indiferentes, de ese debate que ha inundado el día a día al conjunto de la sociedad catalana. Personalidades y colectivos, que incomprensiblemente han huido permanentemente de toda declaración al respecto, han esquivado o respondido siempre todas las preguntas con evasivas cuando estas hacían referencia a su opinión, a las consecuencias de una posible ruptura de Catalunya con España y les emplazaban a definirse. La hemeroteca nos será de buena ayuda para verificarlo. Han tenido que esperar a la última semana para romper su largo silencio para que  conozcamos  sus valiosos y autorizados argumentos.

El problema es que ahora, como dice el dicho, “a buenas horas mangas verdes". Por ello sus opiniones  puede ser interpretadas y, por supuesto, interesadamente presentadas, por muchos como una "campaña del miedo" y  como no,  también  por algunos, como una inaceptable injerencia. Es precisamente ahora cuando podemos ver el valor de la oportunidad perdida que ha representado el no haber tenido sus autorizadas opiniones durante esos largos meses de monologo del mundo independentista.

Porque más allá de la larga y abrupta campaña electoral, hemos vivido una clamorosa e irresponsable ausencia de debate por  incomparecencia de una de las partes durante los tres últimos años. Seguro que en un futuro historiadores y sociólogos estudiarán la decisiva influencia de esos largos y extendidos silencios, de esos dobles lenguajes de tantos personajes públicos y de tantas organizaciones económicas y sociales no favorables a la independencia de Catalunya. Seguro que estudiarán qué podía haber sucedido si no hubieran relativizado, o incluso dudado, de que algún día se irían poniendo en marcha las iniciativas que el President Artur Mas ha ido anunciando y reiterando, estación tras estación, mientras se oía gritar al maquinista "más madera".

Hoy mucho catalanes y catalanas nos preguntamos donde estaríamos si se hubiera aceptado hace meses ese debate cara a cara, sin complejos. Si se hubiera recogido el guante de asistir a la cita del debate de los argumentos, las razones y las supuestas bondades de la ruptura con España, de sus consecuencias y sus efectos. Y qué diferente sonarían en estos días esos solventes argumentos esgrimidos a última hora por esas personas "importantes", que más allá de su rigor y autoridad contrastadas, hoy suenan  a chantaje y amenazas desesperadas de última hora, y que para más ínri, pueden  acabar volviéndose en contra.

Qué distinto  hubieran sido para este debate y la confrontación de ideas esos valiosos argumentos, datos e informes que se están esgrimiendo a pocas semanas de la cita electoral. Qué útiles habrían sido durante este largo periodo de juego en solitario de las posiciones favorables a la independencia  que han permitido que fueran  calando como verdades datos que hoy son cuestionados por una batería de informes, artículos, libros, leyes y estadísticas que se están publicando en estos últimos días. Estos  nos advierten, contraponen, rebaten o desmienten esas verdades que hasta hoy eran aceptadas de forma acrítica por la mayoría de la sociedad catalana.

Ya que ha sido también ese silencio de muchos una de las ventajas más importante con las que han disfrutado los partidarios de la independencia, y no solo la audacia de su líder. Porque sin esa "espiral de silencio" hoy no estaríamos aquí, esperando el choque de trenes.

Catalunya: Señores "importantes", ¡a buenas horas mangas verdes!