martes 22.10.2019

¡Viva el 1º de Mayo! Y afiliación sindical más que nunca

Cartel 1º Mayo (CCOO y UGT).
Cartel 1º Mayo (CCOO y UGT).

El sindicalismo, ahora más que nunca, precisa articular una ofensiva para incrementar los niveles de afiliación y reforzar la acción sindical en las empresas y sectores

La grave crisis económica que hemos padecido, remachada con la nefasta Reforma Laboral del Partido Popular, ha conseguido fundir muchas de las bombillas necesarias para realizar la acción sindical en los centros de trabajo. Nuevas sombras que se perciben en las dificultades y el debilitamiento que durante estos últimos años padece la negociación colectiva y la acción sindical en la empresa, y que contrasta con la mayor claridad que percibimos en la movilización social en nuestras plazas y calles tantas veces llenas. Una movilización social convocada en ocasiones por plataformas, colectivos de afectados o mareas y, por supuesto, también, en la mayoría de las ocasiones, por CCOO y UGT.

Pero esa luz, o el resplandor que a veces provocan, o incluso deslumbran, las importantes movilizaciones en la calle, no nos debería hacer olvidar que, para la función propia del sindicalismo, que nadie puede sustituir, la calle no es suficiente. Porque, guste o no, muchos de los problemas de la clase trabajadora, en particular aquellos relacionados con el puesto y condiciones de trabajo (salario, las políticas de igualdad, futuro profesional, formación, etc.), siempre se han disputado y se disputarán en los centros de trabajo. Y en la negociación colectiva.

Es urgente poner el foco, ante los cambios en la gestión de las empresas y de las condiciones de trabajo, en el preocupante incremento de los accidentes de trabajo, en las cada día mayores diferencias salariares entre colectivos, en los abusos y discriminación de derechos a los jóvenes y las nuevas contrataciones. Poner el foco sobre los efectos que representa la digitalización sobre las nuevas formas de organización del trabajo, los tipos de contratos y las necesidades de formación. Sobre la lucha por la igualdad de género, etc. Objetivos y batallas que además de reclamar leyes y normas, precisan de la imprescindible fuerza, iniciativa, organización y afiliación sindical en los centros de trabajo.

Urge afiliar y organizar en los centros de trabajo, precisamente y con más motivo cuando percibe que hay poca luz en muchos de ellos. Porque no será sólo con las plazas de los pueblos llenas con lo que el sindicalismo podrá responder a su función de representar y defender a los trabajadores y trabajadoras. Aunque hoy oigamos y leamos teorías del mundo de la izquierda, que afirman que la función del sindicalismo ha cambiado, que hoy la acción sindical en la empresa es el pasado, que todo pasa por la acción socipolítica, y que por ello la función principal del sindicalismo de clase está en construir alianzas con todo lo que se mueve, aunque tenga que disimular sus siglas, sus banderas y su personalidad. 

Pero la realidad es que el sindicalismo, ahora más que nunca, precisa articular una ofensiva, casi tan potente en medios y esfuerzos como los desarrollados en todas las movilizaciones generales para incrementar los niveles de afiliación y reforzar la acción sindical en las empresas y sectores. Un objetivo, indudablemente más difícil porque precisa de algo más que eslóganes y redes sociales. Porque exige propuestas, alternativas, negociación y resultados. Pero ahí está también y, principalmente, el papel del sindicalismo, si no quiere hacer lo que el personaje de esta metáfora:

Un hombre buscaba afanosamente algo alrededor de una farola. Un transeúnte pasó junto a él y se detuvo a contemplarlo. No pudo por menos que preguntar:

— ¿Qse le ha perdido?, ¿qué busca Vd.?

Sin dejar de gemir, el hombre, con la voz entrecortada por los sollozos, pudo responder a duras penas:

— Busco mi anillo que he perdido en mi casa, pero, como allí no hay luz, he venido a buscarlo junto a este farol.

Como el hombre que no encontró su anillo en la calle que estaba más iluminada, el sindicalismo en España tampoco encontrará plenamente su función sólo en la calle, si no consigue también, y el 1º de Mayo es siempre una buena ocasión para recordarlo, más afiliación y mayor poder en la empresa. ¡Viva el 1º de Mayo!

¡Viva el 1º de Mayo! Y afiliación sindical más que nunca