martes 31.03.2020

Mujeres fuertes en la izquierda

Después de varias negativas en redondo a participar en un ámbito que no la atrae, Manuela Carmena ha decidido saltar al ruedo de la política...

Con 71 años Manuela Carmena, ex abogada laboralista, ex magistrada, ex miembro (¿deberíamos decir “miembra”?) del Consejo General del Poder Judicial, jubilada, ha decidido saltar al ruedo de la política, después de varias negativas en redondo a participar en un ámbito que no la atrae. El detonante ha sido la nominación de Esperanza Aguirre como candidata a la alcaldía de Madrid. Carmena explica así su cambio de opinión: «Esa figura de una mujer fuerte de derechas oscurece que también hay mujeres fuertes en la izquierda para proponer como alternativa.»

Feliz cambio de opinión, feliz decisión. No me parece el género lo más importante, no el sustantivo, sino el adjetivo: fuertes.

Hace unos días, cuando un periodista preguntó al presidente de nuestro Gobierno por qué no había visitado aún las tierras inundadas por el Ebro, respondió con una sonrisa de excusa y un encogimiento impotente de hombros: «Yo voy donde me llevan.» No hay descripción más exacta posible de la fórmula de gobernanza de ese varón débil: va donde le llevan Merkel, Lagarde, Draghi, Arriola, y también donde le lleva Aguirre. Al huerto, en definitiva. Y una vez acorralado allí, forcejea blandamente para rendirse al fin, sumiso, a la fuerza superior de los otros. «No hay alternativa», concluye resignado.

Mujeres fuertes en la izquierda para oponerse a la fuerza de aluvión de una derecha crecida. Varones también, desde luego, pero sin esa tendencia aciaga a olvidarse de la mitad del género humano, de una mitad que aporta cualidades que son a simple vista más escasas en la contraparte: sentido práctico, perseverancia en las ideas, atención preferente a los pequeños detalles, entereza ante las adversidades. Mujeres con una conciencia tan exacta e invariable como un metro de platino iridiado. Mujeres como Manuela Carmena.

En la orgullosa e independiente ciudad de Parapanda, ayer noche una voz anónima entonaba la siguiente copla:

Ay, petenera.

Ser madrileño quisiera

Para votar a Manuela.

Mujeres fuertes en la izquierda