viernes 13.12.2019

La bondad de Francisco Pillado

Francisco Pillado (A Coruña, 1941) es una figura principal de la cultura gallega. Hombre de teatro, activista cultural, escritor, periodista y, sobre todo, editor; el trabajo realizado  en las últimas décadas es inmenso, y su entrega generosa al servicio de la cultura y del país debe ser destacada y reconocida.

Además de la entrega perseverante y de la coherencia vital Pancho Pillado mostró también, incluso en los tiempos difíciles, su profunda convicción republicana. Se declaró siempre defensor de la República y detractor de la monarquía borbónica. Acaba de ser elegido Republicano de Honra 2017 por la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña , y será honrado con diversos actos. El día 18 de abril recibe un homenaje en el Círculo de Artesanos de A Coruña en reconocimiento por su labor. La CRMH designó a Pillado por unanimidad "por su insobornable y constante defensa de los valores republicanos y por su labor en pro de la recuperación histórica".

Pancho Pillado es un hombre de gran formación cultural, dotado de una memoria extraordinaria, capaz de recitar poemas de Lorca o textos de Valle Inclán sin parar; es un  melómano irredento (“Solo Mozart y Beethoven pueden mejorar el silencio” dijo) y un notable pianista (aunque ya no ejerce). Ha organizado en su casa de Miño encuentros musicales a los que invitaba a los amigos (alguna vez estuve allí). Su labor en el ámbito teatral fue enorme. Junto con Manuel Lourenzo impulsó numerosas iniciativas (Escola Dramática Galega, Cuadernos da EDG, la revista teatral Casahamlet, el libro O Teatro Galego, publicación pionera y aún de referencia) que ayudaron a mantener vivo y potenciar el teatro en Galicia.

Estuvo muy implicado en diversas actividades culturales y en 1997 fue elegido por el Parlamento de Galicia como miembro del Consejo de Administración de Compañía de RTVG,  cargo que ejerció durante dos legislaturas. Pero de todas las iniciativas en las que participó considero que la más importante fue la fundación  en 1991 de Edicións Laiovento (junto con Beiras, Pepe Carreiro, Couceiro, González Millares y Afonso Ribas). Pillado fue el director de la Editorial hasta 2014. La intensa dedicación a esta tarea y la perseverancia en el trabajo hicieron de Laiovento una editorial de referencia, que publicó numerosas obras de ensayo, narrativa y teatro que, de otro modo, nunca verían la luz. Fueron muchos años de trabajo generoso que dejaron una honda huella en la vida cultural del país. Compromiso y dignidad : esas palabras definen muy bien a Francisco Pillado.

Yo tuve la honra de que me encargara la edición de un texto sobre la deriva privatizadora de la sanidad en Galicia. De ese encargo nació el libro A saúde como negocio (2012), que continuó con una edición revisada en castellano  (2014) y con “A comercialización da saúde” (2016). Son libros de combate, que intentan denunciar y poner freno a la contrarreforma sanitaria que está realizando el Partido Popular. Con el primer libro anduvimos por toda Galicia (con la compañía de su mujer, la adorable Noli) e hicimos numerosas presentaciones y debates en las que Pillado siempre se implicó con energía y entusiasmo.  En esos viajes, y en las largas conversaciones de ida y vuelta, me di cuenta de que, por encima de todas sus cualidades  tiene una principal: la bondad. Porque Pancho Pillado es, por encima de todo, una buena persona, afectuosa y con gran sentido de la amistad.  Bien merece estos homenajes. Salud y República, maestro.

La bondad de Francisco Pillado