viernes 13.12.2019

#Gabilondo candidato

El PSOE se ha colocado en el centro de la campaña electoral generando grandes expectativas...

“Yo no soy de los que salen corriendo. Miro a los ojos y afronto el desafío”. Con estas palabras, Ángel Gabilondo respondía a los medios de comunicación sobre su disposición a encabezar la candidatura a la Presidencia de la Comunidad de Madrid por el PSOE. Se cumplía así la primera premisa para su candidatura, la voluntad activa de alguien que quiere colaborar desinteresadamente por conseguir el bienestar de todas las personas bajo la bandera socialista.

Pero además, lo hacía, dejando también claro que en esta decisión es fundamental la opinión de los militantes socialistas de Madrid. Concretamente, señalaba: “Me parece decisivo que se consulte a los militantes, hay que respetar a las asambleas. No soy militante del Partido Socialista, pero ser independiente no es ser indiferente”. Respeto a los militantes socialista que esto seguro será devuelto en forma de un masivo apoyo a su candidatura.

Estas declaraciones, junto al apoyo hacia su candidatura, tanto dentro como fuera del Partido Socialista, ha provocado por sí mismo un cambio de 180 grados en la campaña electoral a la Comunidad de Madrid. Por una parte, el PP que planificaba una campaña dirigida a sus votantes para intentar recuperar una mayoría para gobernar cada vez más lejana, sobre la base del miedo a Podemos y ninguneando al PSOE, se encuentra con una persona que ya ha provocado el retraso del nombramiento de candidatos del PP en la Comunidad de Madrid y en el Ayuntamiento de la capital. Y que además, hace no creíble la estrategia del PP de “yo o el caos”. Por otra parte, Podemos, que basa su campaña en el desprestigio de las instituciones y los políticos denominándolos “casta” y “lo viejo” que solo busca su interés frente al de los ciudadanos, se encuentra con una persona que no es militante de ningún partido, tiene un enorme prestigio social, sobre todo, en el ámbito académico y la universidad, y experiencia de gestión contrastada con éxito.

El PSOE, con su política de proteger lo que es de todos y hacer realidad un cambio con garantías para mejorar el bienestar de los madrileños, se ha colocado en el centro de la campaña electoral con un candidato, Ángel Gabilondo, que ya antes de su confirmación, ha generado grandes expectativas, porque frente al discurso del resto de fuerzas políticas coloca al ciudadanos y sus necesidades en el centro del debate político.

El cambio de percepción que se ha producido en la sociedad es debido a que Ángel Gabilondo es identificado con determinados valores y aptitudes:

  1. Socialista de ideas. En una sociedad tan compleja, dinámica y plural como la madrileña, donde se está produciendo una tendencia mayoritaria de posicionamiento del electorado hacia la izquierda, Ángel Gabilondo se identifica y es identificado con los valores que representa el PSOE como fuerza política, con otros sectores progresistas que creen en la idea de un desarrollo global igualitario, y con parte de las clases medias urbanas que quieren seguridad en su bienestar. Esta posición, cobra más importancia ante el fraccionamiento electoral que se está produciendo en la izquierda y ante el incremento de la volatilidad electoral.
  2. Credibilidad. En los últimos años se ha agudizado la pérdida de influencia y poder de los partidos políticos como canalizadores de la participación política de la población. Frases como “no nos representan”, observar cómo se realizan promesas electorales para llegar al poder y luego se hace lo contrario, y el recorte brutal de derechos que los ciudadanos creían consolidados, ha llevado a una situación donde los ciudadanos cada vez están menos dispuestos a aceptar un papel pasivo frente al dirigismo político y pretende ser protagonista de los cambios. En este contexto de rechazo y falta de credibilidad de los políticos, la figura de Ángel Gabilondo, Catedrático de Metafísica, Ministro de Educación durante el Gobierno Zapatero, siete años rector de la Universidad Autónoma de Madrid, y presidente durante un periodo de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), otorga un plus de credibilidad y de garantía de buen gobierno en la futura gestión que se realizará en la Comunidad de Madrid, después de años de escándalos de los gobiernos del PP.
  3. Apertura del partido. Su elección ha modificado positivamente la percepción que tienen muchos ciudadanos sobre el interés que tiene el PSOE de gobernar para cambiar Madrid. Con esta decisión, el PSOE se presenta ante la sociedad con un partido abierto, al encabezar su lista con una persona que no es militante. Y rompe parte del discurso de otras fuerzas emergentes, que pretenden y pretendían despreciar la solvencia y el compromiso de trabajo de miles de personas militantes y simpatizantes del partido socialista con el calificativo de “casta” o “lo viejo”.
  4. Cambio de ánimo. Es cierto que el cambio político, después de veinte años de gobierno del PP en la Comunidad, es una posibilidad que se tiene que concretar en las urnas, pero que ya se ha producido desde el punto de vista de una mayoría social de madrileños en las calles, pueblos y ciudades de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, existía un cierto desánimo en cuento a quienes iban a protagonizar el mismo. Ahora, ha surgido, y habrá que trabajar con unidad para incrementarlo, un cambio de ánimo que destierra el pesimismo, la apatía y el rechazo que existía por parte del electorado del PSOE.
  5. Abierto al dialogo y los consensos. Todas las encuestas muestran una tendencia a la fragmentación del panorama institucional tras las elecciones municipales y autonómicas. Aunque el PSOE tiene como objetivo obtener una mayoría suficiente para gobernar en solitario, es importante establecer una cultura de diálogo y de consensos con otras fuerzas políticas en temas que sean esenciales para el bienestar de los ciudadanos. Después de la intransigencia y la imposición continua del gobierno del PP, hay que potenciar espacios de encuentro. Primero, con los ciudadanos para lograr conjugar reivindicaciones concretas de los distintos sectores con un proyecto general de transformación social, con el que puedan sentirse identificados la mayoría de los ciudadanos. Y después, con otras fuerzas políticas desde el respeto que hay que tener al hecho de que ellas también representan a los ciudadanos. En este escenario, una persona como Ángel Gabilondo, con una trayectoria que es valorada por su constancia para lograr acuerdos y consensos, es y será valorada por los ciudadanos a la hora de ir a votar y después.
  6. Figura de prestigio. El PSOE apuesta por una figura de prestigio con una capacidad intelectual contrastada, que atesora una dilatada trayectoria académica y una proyección nacional e internacional.
  7. Experiencia y capacidad de gestión. La experiencia política y de gestión tanto en la Universidad como en el Gobierno de España que tiene Ángel Gabilondo es importante para gobernar el cambio con las garantías que necesita la Comunidad de Madrid. Pero además, resta credibilidad a la estrategia que había planteado el PP como el único partido que tiene experiencia de gobierno frente al caos de la izquierda, que centraba en Podemos como posible alternativa.
  8. Atrae a sectores de población que se habían alejado del PSOE. Entre ellos, los jóvenes, sectores profesionales, progresistas y clases medias urbanas
  9. Integrador. Es una persona que entiende el pluralismo, tanto interno como externo, como un medio para conseguir mayorías en una sociedad plural, para cambiar la sociedad.

El fin último del PSOE es transformar la sociedad para que haya más libertad, igualdad y justicia social. Para ello, es necesario tener capacidad de conformar mayorías y ser alternativa de gobierno, representando los intereses y necesidades de sectores mayoritarios de la población. Con su decisión el PSOE ha dado un paso al frente.

¡A por ello!

#Gabilondo candidato