martes 27/10/20

Plataforma ACTÚA, el “último tranvía” de la izquierda…

Asistimos a un proceso de involución democrática, la peor desde la falsa transición, una tormenta perfecta en tiempos de crisis europea y mundial

Declaraciones de Baltasar Garzón en el acto de presentación de la plataforma Actúa:Algunos están más atentos a pelearse entre ellos y mirarse el ombligo”, “en esa especie de cainismo se destruyen entre ellos, mientras las expectativas creadas quedan huérfanas”, añadiendo que Actúa “no es un proyecto electoral, tiene, obviamente, vocación de participación política”. Gaspar Llamazares, como miembro de Izquierda Abierta, acompañó al Ex juez y aseguró que “la izquierda no se siente representada ni por los gestos mínimos del PSOE y su pacto con el PP, ni tampoco por el maximalismo retórico de Podemos” y continuó diciendo que “Buscamos favorecer el diálogo en la izquierda, una izquierda que no está en estos momentos muy sobrada de diálogo”. Quizás sea un anuncio a navegantes el manifestar en la rueda de prensa que la plataforma no descarta presentarse a las elecciones.

Al manifiesto se han adherido y firmado: Cristina Almeida, Federico Mayor Zaragoza, José A. Martín Pallín, Antonio Gutiérrez, Teresa Aranguren, Luis García Montero, Almudena Grandes,  entre otras figuras relevantes del ámbito cultural y político. Han exigido que “las fuerzas del cambio” presenten una moción de censura contra el Gobierno de Mariano Rajoy, tras conocerse que será llamado a declarar como testigo en el juicio del caso Gürtel.

Pretenden construir un espacio de reflexión política que ponga de manifiesto que ante “el mayor cambio electoral acaecido en España desde el inicio de la transición” se haya abandonado la imprescindible “regeneración del Estado y de nuestra democracia”. Actúa se presenta como una alternativa para volver a aglutinar y construir un espacio de izquierda. Pretende ser un alerta al electorado de izquierdas que no encuentra un referente político definido en el ámbito político actual, un electorado oscilante y proclive a una abstención que sólo favorece al poder establecido.

Manifiestan el rechazo radical a la política económica del Gobierno del Partido Popular. Denuncian la “precariedad laboral”, rechazan la deriva energética y denuncian los miles de desahucios producidos durante la crisis. Se oponen frontalmente a la austericidio orquestado por Bruselas y asumido de forma vergonzosa por el gobierno de Rajoy, provocando un deterioro inaceptable de los servicios públicos básicos, como la sanidad y la educación. Denuncian el éxodo de miles de jóvenes expulsados por la falta absoluta de oportunidades. Rechazan  la pobreza extrema que se esparce entre un sector importante de la población, con especial repercusión en las mujeres, auténtico eslabón perdido en los derechos sociales.

Denuncian el incumplimiento de la ley de Memoria Histórica, la regresión ética a niveles preconstitucionales y apuestan por la puesta en marcha de una política de “verdad, justicia y reparación”.

Muestran la extrema preocupación por el triunfo en EEUU de Donald Trump, un personaje xenófobo, misógino y belicista. Representante extremo de una deriva neocon que avanza por Europa con preocupante auge y que puede dinamitar el sueño de una espacio de progreso para los ciudadanos del viejo continente. Es urgente recuperar la idea de una Europa en torno a valores de solidaridad, igualdad y libertad.

Mientras tanto el país se debate entre las tempestades del mar de corruptos, en rumbo de colisión contra los bajos fondos de la política.  Mientras Ignacio González, el último de la fila, recorre su Vía Crucis judicial. En las filas socialistas se lucha entre trincheras golpistas, mientras “tres tristes tigres” discuten quien reparte el trigo. Al tiempo, asistimos perplejos a la pantomima de “Menos Unidos que Podemos” subiéndose  al Ómnibus de la Pureza y recorriendo la capital del Reino repartiendo ostias sin consagrar, a los impuros. Parece claro que Pablo Iglesias se aburre en el Parlamento, ya no hay Errejón que le “ponga”. De Ciudadanos nada que añadir, son el Hacendado de la Derecha. Por no mencionar a los partidos catalanes, empecinados en tapar sus corruptas vergüenzas con su deriva a ninguna parte. Etc. Etc. Etc. (aunque sobre con sólo uno).

Asistimos a un proceso de involución democrática, la peor desde la falsa transición, una tormenta perfecta en tiempos de crisis europea y mundial. Quizás sea llegado el tiempo de sentarse a meditar como evitar la implosión del país y evitar  que asistamos a un Estado Fallido. Quizás sea llegado el tiempo de repensar el Estado. Quizás la plataforma ACTÚA sea el “último tranvía” de la izquierda…

Plataforma ACTÚA, el “último tranvía” de la izquierda…