lunes 26.08.2019

Cambalache

El mundo fue y será una porquería
ya lo sé
En el quinientos seis
y en el dos mil también

Qué siempre ha habido chorros
maquiavelos y estafaos
contentos y amargaos
valores y dublé

Pero que el siglo veintiuno
es un despliegue
de maldad insolente
ya no hay quien lo niegue

¿Quieren que les hable de los socios del Club de La Maldad…? Síganme, por favor…

Trump, Putin, Kim Jong-un, Maduro, Le Pen, Ortega, Salvini, Orbán, Gauland, Akesson, Strache, Halla-aho, etc. Podríamos seguir…

¿O acaso prefieren hablar de los locales…? Vamos allá, nos queda más cerca…

Abascal, Casado, Rivera, Vidal-Cuadras, Ortega Smith, Serrano, Espinosa de los Monteros, Monasterio, Díaz Ayuso…Etc. (Son todos los que están, aunque no estén todos los que son -no hay espacio “pa” tanta gente-)

El mundo parece querer volver a recrearse en aquellos años veinte del siglo pasado. Antesala de las mayores atrocidades cometidas por la humanidad… y todo ello, ante la ausencia de reacción colectiva, frente el totalitarismo galopante. La individual cobardía intelectual sometida a los pies de los Jinetes del Apocalipsis.

Jugamos con fuego sin ser conscientes de que la próxima guerra mundial, la Tercera, será la última La especie humana no asistirá a la siguiente…

El totalitarismo sustituye a la sociedad civil y conforma realidades autoritarias y antidemocráticas. Fascismo y nazismo son regímenes totalitarios de gobierno, que se mantienen al margen de los avatares electorales. Ejercen un control severo sobre los medios de comunicación y perfeccionan al límite los medios represores (Policía, servicios secretos, estamentos militares, poder financiero…) La división de poderes está enmascarada, el ejecutivo controla a los otros dos. Dirigido por un “líder” carente de la ética democrática, sometido al servicio de poderes ocultos. Doblegan voluntades, con la amenaza de una pobreza galopante que arrasará con las conquistas sociales alcanzadas, promulgando leyes coercitivas, edulcoradas por los medios de propaganda afines… 

En los estados totalitarios la libertad es simulada, cual figuras chinescas en pared de plasma. Simula ser libertad, cuando sólo es un espejismo, como sombras que se mueven al antojo del tramoyista, con absoluto desprecio a los DDHH y usando la Constitución como escudo para sus intereses inconfesables. Nada interfiere a los dirigentes, las instituciones están a su servicio.

Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseados

Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor
ignorante, sabio o chorro
generoso o estafador

Todo es igual
nada es mejor
lo mismo un burro 
que un gran profesor

Recuerden que ni una sola vez en la Historia de la humanidad, un partido de extrema derecha, o izquierda, consolidaron regímenes democráticos. El totalitarismo impregnado en sus raíces les conduce, indefectiblemente, a desterrar el juego democrático y siempre, siempre, tratan de instaurar una Dictadura. Está escrito a fuego que contradecir a regímenes autoritarios supone riesgos graves, de consecuencias nefastas, para quienes se atreven a discrepar. Todo un conjunto de leyes, sin ningún tipo de respaldo popular, forman un cordón protector, una alambrada de alto riesgo.

Recuerden: Mussolini en 1931, Hitler en 1933, Franco en 1940, Lenin, en 1917… 

Permanecer atentos y alerta ante los acontecimientos que se desarrollan en la política, es un valor irrenunciable. La ciudadanía no debe permitir fijarse en lo accesorio, son maestros en el arte de la distracción.

Y si así no lo hacemos…

Volverán oscuras águilas del pasado, que ya creíamos superado, extendiendo, en vuelo rasante, el miedo en las calles. Atemorizando a una sociedad ya muy fatigada, por crisis perennes y pobrezas esparcidas; incapaces de reaccionar ante el Estado de rapiña generalizado.

No hay aplazaos
ni escalafón
los inmorales
nos han igualao

Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición
da lo mismo que sea cura
colchonero, rey de bastos
caradura o polizón

Que falta de respeto
que atropellada la razón
cualquiera es un señor
Cualquiera es un ladrón

La libertad no se solicita, se asume, es inherente al individuo. Pocas cartas por jugar, llegan tiempos revueltos, tiempos de galerna, no aptos para pusilánimes, que precisarán de cabeza fría y pulso firme. Sólo habrá una oportunidad para expulsar al poder que, ahora, nos quieren establecer, que lleva camino de ser 2totalitario. Se han desprendido de las máscaras, ya son lo que parecen. Se aproximan agazapados entre trampantojos para desposeernos de los logros sociales tan arduamente conseguidos en estas últimas décadas.

No lo olviden: La Semana Santa, los toros, la caza…son sólo la punta de un iceberg, en rumbo de colisión hacia nuestra fatigada democracia.

Sólo habrá una oportunidad para expulsar al fascismo, las próximas elecciones: Las europeas, municipales, autonómicas y generales.

Si todo eso nos fallase, sólo restaría una auténtica revolución social, una Revolución que legitime la voluntad de un pueblo para volver a ser dueño de su destino y liberarse de ocultos poderes que sólo buscan el totalitarismo.

Un país no se construye con aspirantes a Esparteros al galope, ni desde sacristías trasnochadas. Pretenden un proyecto trasnochado que sólo ha creado el rencor entre el centro y la periferia, que ya no vale como hoja de ruta. Quizás estemos ciegos, como Edipo, tras matar a su padre y casarse con su madre, sin embargo no contamos con la compañía de Antígona para que nos guie, ni siquiera con Sófocles para que reescriba nuestra historia, que tiene mucho de tragedia griega, pero con los pinceles de Goya…

España, camisa blanca de mi esperanza, a veces madre y siempre madrastra, navaja, barro, clavel, espada…”

Blas de Otero, el genial poeta vasco, nos muestra ese extraño sentimiento de repulsión. Pero España no puede hacer como el poeta y exiliarse de sí misma. Nunca ha existido un problema vasco, catalán, ni gallego, aunque por antigüedad, a Galicia le corresponda la “mejora” en la herencia (Breogán ya caminaba por allí, cuando otros tiraban piedras a las nubes) 

Siglo veinte cambalache
problemático y febril
el que no llora no mama
y el que no roba es un gil

Dale que va
dale no más
que allá en el horno
nos vamo a encontrar

Destacado:

Jugamos con fuego sin ser conscientes de que la próxima guerra mundial, la Tercera, será la última. La especie humana no asistirá a la siguiente…



Cambalache