lunes 13.07.2020

Sindicatos y elecciones

Foto UGT
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El mensaje sindical ante las elecciones es nítido y claro, hay que evitar que se reedite el tripartito andaluz a nivel estatal porque supondrá una legitimación clara de lo que significa y representa

Las dos grandes centrales sindicales en un gesto anhelado y audaz salieron a la palestra “ante el riesgo cierto de involución en los derechos laborales, sociales e, incluso fundamentales”. Es un gesto de gran trascendencia para que  sindicalistas, afiliados, trabajadoras y trabajadores junto con todas las capas desfavorecidas de la sociedad se movilicen durante los procesos electorales y participen activamente en las elecciones. Los sindicatos son defensores de los derechos de los trabajadores y a la vez actores sociales que tienen la obligación de movilizar y de sensibilizar sobre los riesgos que suponen ciertas políticas y algunas formaciones políticas sobre el poder adquisitivo de las personas y en particular sobre los derechos que costaron mucho esfuerzo y sacrificio conquistarlos. La importancia del gesto sindical radica ahora en proteger, consolidar y sobre todo en intentar ampliar el campo de las libertades, de los derechos y de la solidaridad porque es el mejor remedio contra la resignación y la frustración.

Como dice el refrán “nuca es tarde si la dicha es buena”. Esta iniciativa sindical que coincide con un importante repunte de la afiliación a las organizaciones sindicales de clase, sitúa al movimiento sindical en su senda y hábitat naturales porque la movilización y la alianza con los movimientos políticos progresistas particularmente cuando “pintan bastos” forman parte del ADN de los movimientos de trabajadores más representativos.

El papel de los sindicatos en la lucha contra la dictadura y contra el franquismo, así como su papel durante la transición es un fiel ejemplo de ello. Es necesario recordarlo y sobre todo reivindicarlo aunque sea para conmemorar con ello todos aquellos y aquellas sindicalistas que han dedicado su vida a defender y luchar por una sociedad más justa y solidaria, particularmente los que ya no están con nosotros que han ido en silencio y discreción porque consideraban que el combate por la justicia, la democracia y la convivencia es deber de todo ciudadano de bien.

El repunte de la afiliación no se debe a la casualidad, se debe al trabajo acumulado, al trabajo bien hecho y se debe sobre todo a la concienciación y la organización de los trabajadores ante las sucesivas embestidas económicas y políticas que llevan padeciendo y que han mermado su capacidad adquisitiva, su futuro y su dignidad.

El mensaje sindical ante las elecciones es nítido y claro, hay que evitar que se reedite el tripartito andaluz a nivel estatal porque supondrá una legitimación clara de lo que significa y representa. Supondrá la justificación de la regresión de los derechos de todos los trabajadores, pero sobre todo supondrá el retroceso en las conquistas de los más vulnerables, de los indefensos  y discriminados, de los derechos de las mujeres, de las personas LTGB y de los inmigrantes y refugiados.

El mensaje fue nítido y claro también cuando apeló a la unidad de las fuerzas progresistas de este país. No es admisible ni justificable la fragmentación de la izquierda particularmente en algunas comunidades autónomas. Es imperdonable reeditar escenarios y episodios que ponen en bandeja la gobernabilidad a la derecha reaccionaria y casposa. Este país por sus gentes, por su historia y sobre todo por su futuro no lo merece.

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