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miércoles. 08.02.2023

"Por mil razones"

Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca no secundaban en esta ocasión la huelga de profesores convocada en el resto del Estado por los sindicatos...

Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca no secundaban en esta ocasión la huelga de profesores convocada en el resto del Estado por los sindicatos.

Por razones diversas y un tanto variopintas, aquí los sindicatos habían decidido convocar a las manifestaciones de la tarde y no pronunciarse en secundar la huelga de enseñantes.

Pero la comunidad educativa está lo suficientemente indignada con la “penúltima” reforma educativa que propone en este caso el Partido Popular a través de la LOMCE, que alumnos y asociaciones de padres y madres a través de sus representantes, lideraron el paro y la protesta abrumadoramente en los institutos. Donde los profesores se encontraron con una nula asistencia a las clases.

Luego la tarde fue el comprobante de esa indignación. Con cerca de diez mil personas en las calles de Pamplona y con más de dos mil en Tudela. Lo que viene a representar una clara muestra del malestar que ha provocado ésta enésima reforma sin consenso de la Ley de Educación.

Como rezaba uno de los eslogan de las manifestaciones de Pamplona y Tudela: “Por mil razones”, no debería aprobarse una Ley de Educación que está llamada a no durar en el tiempo, al no contar con más apoyo que el del Partido Popular.

Lo he dicho en varias ocasiones anteriores cuando se han aprobado otros cambios en la Ley de Educación: es imprescindible una ley de consenso en educación. Donde los expertos, el profesorado, y las asociaciones de padres y madres, se pongan de acuerdo en una Ley de Educación a la que, salvo pequeñas reformas de adaptación a la luz de la experiencia, se le den años de continuidad para poder realizar una evaluación de los resultados de la misma.

No es de recibo que cada cambio de gobierno suponga también el cambio de la Ley de Educación. Eso no hay comunidad que lo resista.

Esta ley, tal y como está, no durará. Quizás ni si quiera  llegue a terminar de ponerse en marcha. Y eso, más allá de afinidades políticas, es un demérito que ya por si solo invalida a su ministro mentor y a la propia ley.

En Navarra, y a pesar de que según el propio Consejero de Educación las condiciones son muy diferentes, ya que no apoyan la LOMCE ni participan de los recortes que plantea, la comunidad educativa y la ciudadanía se lo quisieron dejar muy claro al ministro Wert y al gobierno del PP saliendo a la calle y acudiendo a las manifestaciones convocadas contra la ley.

Seguramente no escucharán el clamor popular, “por mil razones”, contra la ley. Pero eso no evitará el fiasco que supone aprobar una Ley de Educación en contra del criterio de la inmensa mayoría del profesorado que debe aplicarla o de las asociaciones de padres y madres que son los primeros interesados en que funcione para la mejor educación y aprendizaje de sus hijos. Y ya para más INRI,  hacerlo también en contra  de todo el arco parlamentario, al no haber obtenido ni un solo voto ajeno al PP en su paso por el Congreso de los Diputados, lo cual la convierte en la Ley de Educación más sectaria de la democracia. Un penoso título al que, muy probablemente se le haya de sumar el de, “la breve”.

Navarra se lo quiso dejar ayer muy claro, “por mil razones”.

"Por mil razones"