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miércoles. 29.06.2022

"La cuerda del PP"

Al final, con tanta torpeza y tanta carga ideológica como le está metiendo a la gestión legislativa el PP, incluido el bodrio del Proyecto de Ley de Seguridad...

Al final, con tanta torpeza y tanta carga ideológica como le está metiendo a la gestión legislativa el PP, incluido el bodrio del Proyecto de Ley de Seguridad para que los vigilantes jurados de turno puedan cometer fechorías como la que acaba de ocurrir en ese centro comercial de Carrefour en Alicante, donde una familia francesa ha sido maltratada por dos de esos guardas jurados a los que, nuestro insigne ministro del interior, propone conceder potestades para que puedan actuar también en la calle… O con la propuesta de reforma de la Ley del aborto, con la que vuelven a querer penalizar con la cárcel a las mujeres que tengan la desgracia de tener que abortar en cualquier supuesto no contemplado por el proyecto Gallardón…

Al final, como les decía, esa obsesión ideológica que lleva tiempo desatada en el PP, les va a costar un serio disgusto electoral. Y es que van a conseguir, ya lo han conseguido según las últimas encuestas conocidas, lo que no era capaz de lograr por si solo el PSOE, con sus cantos de sirena, debido a la falta de credibilidad que arrastraba hasta aquí: que los ciudadanos “le perdonen” sus errores. Y que, aunque sea tapándose la nariz con una mano, con la otra, una buena parte de la ciudadanía española, decida volver a votar al PSOE. No por convencimiento, sino para parar esta deriva ideologizada “pepera”,  que empezó con todo tipo de recortes sociales, siguió con una ley de educación regresiva y sin ningún consenso, y han continuado en esta deriva sectaria de los proyectos de ley de seguridad y del aborto;  que según todas las encuestas, como les decía, son rechazadas por más del setenta por ciento de la población que  declara no apoyar la acción del gobierno.

Y que no se me entienda mal. No estoy diciendo con ello que el gobierno no tenga legitimidad para hacer “lo que quiera” con la mayoría absoluta que respalda desde el Congreso de los Diputados sus proyectos.

Eso está fuera de discusión. La tiene.

De lo que hablo es de los efectos que tiene gobernar de esa manera.

Hablo de que hoy, en el siglo XXI, contentar al dos por ciento de radicales de derecha o de izquierda (en este caso de la derecha más extrema), supone abandonar a la inmensa mayoría de potenciales votantes que son los que dan y quitan mayorías.

El primer test o prueba del “algodón” para el Partido Popular, está próximo. En unos pocos meses llegan las elecciones europeas, y aunque tradicionalmente son elecciones de baja participación, van a ser el primer observatorio de la nueva realidad que les anuncio.

La cuerda del PP se ha tensado tanto que llega el momento de la ruptura.

Será, en las próximas elecciones europeas, de las que, si les parece, hablaremos otro día.

"La cuerda del PP"