miércoles 11.12.2019

La sanidad, la gran ausente en las negociaciones para formar gobierno

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Mientras se produce el debate en los medios y entre los partidos sobre la formación de un nuevo gobierno, otra vez, como ya sucedió en la campaña electoral (véase el articulo La Sanidad en las elecciones del 26J: ni está ni se la espera) la Sanidad permanece fuera del debate a pesar de los gravísimos problemas que afronta debido a la política de recortes, deterioro y privatizaciones a los que la han sometido los gobiernos, central y autonómicos, del PP.

Y ello es más llamativo si se ven los supuestos puntos de acuerdo que ha publicitado el PP como posibles acuerdos entre su programa con los del PSOE y Ciudadanos, y más aun si observamos los 11 puntos del documento negociador hechos públicos por el PP que no incluye ninguna materia sanitaria especifica y lo que más se le acerca es la referencia al techo de gasto de las CCAA que obviamente acaba teniendo alguna repercusión sobre los presupuestos sanitarios de las mismas. Por supuesto el escaso interés del PP por la Sanidad queda confirmado con la dimisión del ministro Alonso para presentarse a unas elecciones en las que se le predicen unos muy malos resultados.

Mientras tanto el sistema sanitario público sigue una deriva de continuo empeoramiento porque ni hay recursos porque aunque se ha producido un ligero aumento presupuestario en este año, ni de lejos se han recuperado los de 2009, ni se ha recobrado el empleo perdido en la Sanidad Pública y se continúa con las privatizaciones aunque sea de una manera más solapada.

La  última encuesta del CIS hecha pública el 8 de agosto de 2016, recoge que mayoría de la ciudadanía (el 51,9%) piensa que el sistema sanitario público funciona en nuestro país “poco o nada bien”, reflejando el estado de recortes, deterioro, desmantelamiento, y privatización a que ha sido sometida la Sanidad Pública por parte de los gobiernos del PP (central y autonómicos), que han logrado que pasemos de un excelente sistema sanitario, referencia a nivel internacional, a uno mediocre y en situación crítica.

La mayoría también (64%) piensa que se dedican pocos recursos a la asistencia sanitaria y ese es uno de los motivos de esta situación. Recientemente este dato ha sido refrendado por el documento “Principales resultados. Sistema de cuentas de Salud 2014” hecho público por el Ministerio de Sanidad donde se evidencia la disminución de los recursos públicos destinados a Sanidad y el incremento del gasto privado, de manera que España ha pasado de tener un 75,1% de gasto sanitario público en 2010 (ya entonces uno de los menores porcentajes de la UE) al 69,8% del 2014.

Conviene no olvidar que el gasto privado genera desigualdades en el acceso a la atención sanitaria y que por ejemplo según el último Barómetro Sanitario el 4% de la población no accedía a los medicamentos prescritos por motivos económicos, sin que el Ministerio de Sanidad haya hecho el menor esfuerzo en identificar los problemas de salud que ello supone.

En este contexto no se entiende el empeño del PP en no hacer concesión alguna para lograr apoyos a su investidura y la exigencia de un apoyo sin condiciones a sus nefastas políticas, y aún menos que haya quienes llamándose socialistas pretendan que el PSOE dé un cheque en blanco a unas políticas que se han caracterizado por ser antisociales y favorecer la corrupción generalizada. Y estas últimas no se entienden incluso si se pensara que los votos del PSOE podrían utilizarse para lograr concesiones al nuevo gobierno a cambio de sus votos y/o la abstención, porque las apariciones públicas de exdirigentes socialistas reclamando este apoyo solo debilitan la posición negociadora del PSOE y contribuyen a dificultar y casi imposibilitar cualquier postura de fuerza al respecto.

Porque lo que está claro es que el PP espera que se acabe quebrando el PSOE y ello por dos motivos, primero para mantener sus políticas sin concesión alguna, a pesar de que la mayoría de los votos y de los diputados están en su contra, y luego porque piensa que estratégicamente le es muy conveniente la desaparición y/o debilitamiento del PSOE para que Podemos sea el único rival a su izquierda confiando que ello le permita una larga temporada en el Gobierno, y en este juego están colaborando no solo los grandes intereses económicos (PRISA entre ellos) lo que sería de esperar, sino ahora también algunos de los históricos del PSOE.

En un momento en que se debate sobre el posible nuevo gobierno conviene tener en cuenta que es urgente rectificar la política sanitaria que ha seguido el PP y que no debería apoyarse a ningún gobierno que no garantice una recuperación de la Sanidad Pública, universal, equitativa, eficiente y de calidad.

La sanidad, la gran ausente en las negociaciones para formar gobierno