domingo 08.12.2019

Antonio Banderas y los funcionarios

Hace algunos días Antonio Banderas señaló que le había preocupado el conocer que la mayoría de los jóvenes españoles querían ser funcionarios y no emprendedores.

Se equivoca por lo tanto Antonio Banderas, es muy positivo que la juventud quiera un país mejor para todos y no solo unas mejores condiciones económicas y sociales para ellos mismos

Hace algunos días Antonio Banderas señalo, y los medios de comunicación dieron amplia difusión a sus palabras, que le había preocupado el conocer que la mayoría de los jóvenes españoles querían ser funcionarios y no emprendedores que se supone por estas declaraciones que entendia era la opción ideal para el país. Desde luego extraña esta preocupación de nuestro hollywodense y millonario actor, y extraña todavía más porque se trata de una persona de perfil y preocupaciones “progresistas” y que en una reciente entrevista en El País señalaba que la noticia que le gustaría leer era la de “una España… donde el estado de bienestar este asentado y el paro reducido”. Parece desconocer que dos de los pilares del estado del bienestar, la educación y la sanidad pública, los hacen posibles precisamente esos funcionarios que le parecen tan preocupantes. Porque conviene recordar que son funcionarios quienes hacen realidad todos los días los servicios públicos, y quienes garantizan que estos sean accesibles a todos, y no solo a los ricos y poderosos.

Por eso precisamente hay que reivindicar a los funcionarios, porque permiten limar las desigualdades y fomentan un país mejor y más solidario, donde se puedan ejercer los derechos básicos sin tener que depender de las iniciativas caritativas ni de la suerte.

Por otro lado no es raro que pocos jóvenes españoles deseen ser emprendedores, tanto por lo que conocemos de la manera de actuar de aquellos a los que no se les cae esta palabra de la boca, y mas bien demuestran su “emprendimiento” en tramas múltiples de corrupciones y estafas, como en el rechazo de sociedades basadas en los emprendedores, los USA que tan bien conoce el Sr Banderas, con su correlato de inmensas desigualdades y de una sociedad insolidaria, en la que todo vale con tal de conseguir un éxito habitualmente fraguado en el desastre y la aniquilación del contrario, un entorno en el que el éxito mismo se convierte en un fin absoluto y donde muchos perdedores (a los que generalmente se desprecia y se culpa por serlo), y unos pocos triunfadores, son el reflejo de la sociedad del “emprendimiento”. No es por tanto raro que muchos jóvenes rechacen esta filosofía de “lucha por la supervivencia”, de lo que se ha llamado “darwinismo social” y prefieran en cambio unas profesiones dedicadas a los demás, a fomentar los comportamientos solidarios y limar las injusticias aunque están menos remuneradas y no tengan tanto brillo social.

En cualquier caso siempre hay espacios para ambas ocupaciones en la realidad social de un país de las características económicas y sociales del nuestro, y en teoría, emprendimiento y funcionariado podría complementarse  para mejorar el funcionamiento de la sociedad y ambas actitudes pueden tener espacios concretos, en lo social y en lo laboral, en los que desarrollarse.

Se equivoca por lo tanto Antonio Banderas, es muy positivo que la juventud quiera un país mejor para todos y no solo unas mejores condiciones económicas y sociales para ellos mismos. Esa es precisamente una de las esperanzas que tenemos de que las cosas cambien a mejor y no sigamos hundiéndonos en un pozo de avaricia y corrupción.

Antonio Banderas y los funcionarios