sábado 30.05.2020

Elecciones en Cataluña: sombras chinescas...

...Sombras que resultan de proyectar sobre la luz los objetos más diversos para que resulte una imagen con apariencia de algo lógico.

En alguna ocasión, he calificado estas elecciones del próximo 27 de septiembre en Catalunya como de un inmenso juego de sombras chinescas; sombras que, como todo el mundo sabe, resultan de proyectar sobre la luz los objetos más diversos para que resulte una imagen con apariencia de algo lógico. Vean:

--- Las elecciones son autonómicas en el marco de la Constitución Española y el Estatuto de Catalunya, y así las convoca el primer representante del Estado Español en Catalunya en ausencia del Rey, es decir, el Presidente de la Generalitat, Artur Mas.

--- Pero las elecciones se presentan como “plebiscitarias” (¿?), y se les atribuyen tales efectos, con el objetivo confeso de ciscarse en dicha Constitución y en dicho Estatuto y proclamar unilateralmente la independencia de Catalunya como quien organiza un picnic o una asociación barrial.

--- El primer representante del Estado en Catalunya es el maquinista del proceso de secesión y conduce la locomotora, cebada con jugosos recursos públicos, hacia destinos ajenos y contrapuestos a aquellos para los que fue mandatado.

--- Pero ese primer maquinista no encabeza la primera candidatura secesionista, una auténtica olla de grillos, o saco de gatos, absolutamente ingobernable sea cual sea su resultado. No, la encabeza un tal Romeva, exmilitante del histórico y heroico PSUC, que fue disuelto hace mucho y del que no parece haber aprendido mucho. Fue eurodiputado y cuenta Borrell que presentó alguna moción parlamentaria en Estrasburgo quejándose de que el bajo vuelo de los cazas españoles retraía las ansias independentistas de la payesía del Pirineo leridano …

--- El maquinista Mas va en el puesto 4 o 5 de dicha lista, como uno más en ese auténtico “frente nacional” que va de punta a punta del espectro. Eso le ahorra ir a los debates a dar la cara por el desastre social y humano y la fractura profunda que han provocado en Catalunya 5 años de nefasto gobierno u óptimo desgobierno, como prefieran… Mas se limita a hacer gracietas en mitines de afirmación nacional y en animar sin denuedo a sus fieles a seguir dando pasos al frente … que ya queda menos para el precipicio.

--- Hay una segunda marca secesionista, le llaman CUP. Son anticapitalistas y antisistema pero el celo secesionista les llevará a poner sus escaños y votos en el “frente nacional” para que Mas, o al que le toque en el sorteo de la olla de grillos, sea el presidente del último tramo del proceso … Estos de la CUP, como la práctica totalidad de “junts pel sí”, han dejado claro que el proceso secesionista empieza en Catalunya pero que llegará hasta Orihuela por el sur, pasando por las Baleares, se dará una vuelta por Cerdeña y Sicilia y ya veremos hasta donde llega en el sur de Francia. Los “países catalanes”, vamos. A Aragón ya le han dicho que se vayan preparando que la Historia está ahí para algo.

--- La cosa no para ahí. El emergente Podemos y los restos del naufragio del PSUC o IU hacen coalición y se diluyen todos en ella. Y de paso, diluyen ideas y mensajes de modo que el cabeza de lista, un luchador social impecable pero al que esto de las sombras chinescas le viene grande, hace lo que puede para contener el desfleque. Claro que regularmente viene Pablo Iglesias a insultar a los socialistas y a intentar por esa vía pillar votos como sea… todo en nombre de la “unidad popular”.

--- La derecha nacionalista española se desdobla en dos candidaturas a diferencia del coalicionismo de otros. Pero buscan también un efecto chinesco: Diluir su responsabilidad histórica por haber sido auténticas factorías de producción de secesionistas catalanes desde y con una idea de España  que casa mal con factores supremos de Democracia, Libertad y Pluralismo. Cierto que esa responsabilidad cae abrumadoramente del lado del PP. Su lider aquí ha llegado a insinuar que fueron un error aquellos recursos contra el Estatuto refrendado o aquellas campañas de catalanofobia que tan eficazmente contribuyeron a sembrar la incomprensión y el odio, incluso, que capitaliza y reproduce ahora el secesionismo en sentido inverso, porque sabido es que nada es más idéntico a un separatista que un separador o viceversa. Rajoy, que viene a menudo ahora, si quiere pintar algo en la imprescindible reconducción de este desastre hacia terrenos de cordura y convivencia, debería ir pidiendo disculpas por tantos despropósitos e inacciones.

--- Aunque sea en tono menor, chinesco me parece también, por no decir cómplice y cobarde, el silencio de los aparatos sindicales. Anteayer, los líderes de CCOO y UGT en España, Toxo y Mendez, dijeron obviedades como puños: La secesión de Catalunya del conjunto de España sería muy negativa para el futuro de las clases trabajadoras y los sectores populares de Catalunya y de España… Sus aparatos catalanes, CCOO en especial, les dieron la del pulpo “por injerencia en asuntos que no les competen…”  Inaudito. Diré más, circula en Catalunya un Manifiesto de “sindicalistas por el dialogo y el progreso social”, que es absolutamente de mínimos y muy respetuoso con las posiciones secesionistas. Pues bien, pese a ellos, doy fe de la hostilidad, o indiferencia cuando menos, de los aparatos sindicales de aquí hacia ese Manifiesto, con una actitud que viene a decir “no nos metamos en más líos, ya hay bastantes…”  Decía Raimon en los 60, “si no trenquem el silenci morirem en el silenci …”, pero entonces se refería a la dictadura franquista.

Me hacía yo estas consideraciones el pasado domingo mientras saludaba gente, escuchaba los mitines –excelentes Sardá y Chacón, bien y previsibles Sánchez e Iceta-, degustaba especialidades gastronómicas o reencontraba a amigos de mi pueblo natal, en la Fiesta de la Rosa del PSC. Como parte de esa Catalunya obrera y socialista, mestiza, que hablamos catalán con tono acharnegado, que continuamos lo que nuestros padres y abuelos continuaron para salir adelante y contribuir a  una Catalunya abierta, plural, fraterna y próspera para todos, punta de lanza de las Españas de la Justicia y la Solidaridad… comprendí que el PSC, su gente de base, se presenta ante las urnas sin simulaciones ni sombras chinescas, a cara descubierta, con sus siglas y alianzas de siempre … y que yo seguiré apoyando su recuperación tras el desastre que le provocaron sus escisionistas de lujo. Pero que, muy probablemente, me tendrán enfrente cuando reconstruyamos las cuotas de poder inmenso que tuvieron siempre. Es lo propio de un socialista de base, formado en la escuela del querer más que del poder y en las aulas de la vida y el sindicalismo autónomo y combativo, como yo.

Elecciones en Cataluña: sombras chinescas...