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El final de “la Caixa” o su privatización patrimonial

Con esta última ley de cajas de ahorro se deja el patrimonio de las Cajas en manos de un Patronato...

Con la Ley "26/2013, de 27 de diciembre, de cajas de ahorro y fundaciones bancarias" se pone punto y final a la centenaria historia de estas instituciones financieras. Desde el tiempo del ministro Solchaga, tanto el PSOE como el PP y muchos poderes económicos y mediáticos, no han ocultado su interés en reducir o eliminar estas entidades, para ellos anómalas. A pesar de todo ha tenido que llegar la crisis de la "burbuja inmobiliaria”, y una atrevida actuación previa por parte de muchos de los directivos de las cajas para hacerlas entrar en crisis. Podríamos hablar mucho del tema y llenar muchas páginas, pero lo que está claro es que el poder político no ha buscado otra alternativa que eliminarlas. Incluso han recurrido al tópico de la imposición de la UE, obviando que sin ir más lejos, en Alemania, Merkel ha defendido y mantenido unas cajas en situación muy parecida sino peor que las españolas.

Es evidente que ha faltado voluntad política de mantener unas entidades que cumplían una función diferente a la de la banca privada. Se podría haber optado por racionalizar y reestructurar, pero ha predominado el interés de hacerlas desaparecer. Se inició con los procesos de "fusión fría" o SIP, después con la gestión financiera indirecta y finalmente por esta ley que pone punto y final incluyendo a las entidades bien gestionadas.

Lo más sorprendente de esta ley de "punto final" es que convierte las Cajas, propietarias de entidades solventes, en unos Patronatos omnipotentes que no deben dar cuentas de su gestión a nadie, exceptuando a los supervisores económicos y políticos de turno. Se convierten unas entidades de origen social y que rendían cuentas ante representantes de esta sociedad según establecía la ley, en unos Patronatos que lo hacen a sí mismos. En definitiva, con esta última Ley se deja el patrimonio de las Cajas en manos de un Patronato, en la mayoría de los casos controlado por antiguos directivos de las propias cajas.

El caso de "La Caixa" es el más evidente de esta privatización patrimonial. Y el más importante ya que se trata de una entidad que controla una de las entidades principales del oligopolio financiero como es "Caixabank”. En este caso hay que decir, además, que las competencias sobre la entidad han pasado de la Generalitat de Catalunya al Ministerio de Hacienda, sin que el Gobierno de Artur Mas, tan partidario por otra parte de crear "estructuras de Estado", haya dicho ni media palabra. También hay que decir que curiosamente por una vez el Gobierno del Estado no ha hecho caso a Bruselas acordando, con los votos del PP y PSOE, una enmienda de CiU que permite que los máximos directivos de los Patronatos puedan mantener el cargo en el banco que realiza su actividad financiera hasta el 30-6-2016. Esta enmienda beneficia personalmente a los presidentes de "la Caixa", Isidro Fainé y de Unicaja, Braulio Medel.

No es de extrañar, Isidro Fainé ha sido, en su calidad de Presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro, un interlocutor imprescindible de los diversos gobiernos en todo este proceso. Y es evidente que tenía algunas metas muy claras: la pervivencia de su entidad financiera, el mantenimiento de un aspecto o referencia social, y su control sobre la entidad. Y lo ha conseguido plenamente.

Hay que reconocer la capacidad estratégica y la sutil inteligencia de que ha hecho gala el Presidente de "La Caixa" en la consecución de unos resultados que le otorgan un control pleno de la nueva Fundación , del Holding de participaciones industriales, "Criteria", y de la entidad financiera "Caixabank".

La configuración del nuevo Patronato de la Fundación bancaria "la Caixa" está perfectamente diseñado y formado en su mayoría por personas afines y vinculadas personalmente y/o por intensas relaciones económicas con el Presidente Fainé. Así, vemos en los 15 patronos de la Fundación formarán parte, junto con IsidreFainé, personas como: César Alierta (presidente de Telefónica donde Fainé es vicepresidente y "Caixabank" principal accionista), Carlos Slim ( Inbursa con participación de "Caixabank"), Salvador Alemany (Abertis, donde "Caixabank" es el principal accionista), Javier Godó (presidente de "La Vanguardia", vicepresidente de "la Caixa" y consejero de Caixabank), Jaime Lanaspa (hasta ahora director de la Fundación "la Caixa" y estrecho colaborador y viejo amigo de Fainé), Alejandro García Bragado (Secretario General y del Consejo de "la Caixa" y "Caixabank"). Asimismo hay dos expolíticos vinculados por Fainé a "La Caixa”: Javier Solana (PSOE, ya vinculado a la Fundación hace tiempo) y Francesc Homs (exconsejero de Economía de CiU, miembro actual del Consejo de "La Caixa”). Para completar el Patronato figurarán un representante de las entidades fundadoras (4 entidades que harán rotaciones cada dos años), dos entidades sociales de referencia que cubren la imagen social: Cáritas de Barcelona y Cruz Roja, más la oceanógrafa Josefina Castellvi (Presidenta de la Comisión de Control de "la Caixa"), y Juan José Burniol y M ª Teresa Bassons (ambos miembros del Consejo de "La Caixa" y de Caixabank). Cabe destacar que algunos de los nuevos nombrados como Alierta y Slim tienen un reducido conocimiento sobre la realidad de lo que ha sido la función social de "La Caixa”.

La dedicación formal fundamental del Patronato es la gestión de la Obra Social de la nueva Fundación con los beneficios que le otorgan sus inversiones. Pero hay que destacar que tiene otra potestad nada despreciable: la de elegir la totalidad de los miembros del Consejo de Administración de "Criteria" que es el holding industrial que no sólo controla las inversiones en empresas como Telefónica, Inbursa, Abertis, Gas Natural, Repsol, etc. sino que tiene la mayoría de las acciones de "Caixabank" y nombra a sus consejeros en la entidad financiera, y que por tanto ejerce su control.

Y ahora sin temas como limitaciones de mandatos, exceptuando el de la presencia en "Caixabank“, y otras que pueda establecer el propio Patronato. Asimismo sus miembros, al margen de la compensación de gastos por su asistencia al Patronato, podrán representar a la Fundación en otras entidades participadas con sus emolumentos correspondientes.

He aquí la historia de cómo unas entidades como las Cajas, entidades financieras de origen social y vinculadas a la sociedad, se convierten en unas fundaciones que se hacen con el control privado de su patrimonio, y todo por la voluntad y connivencia de las principales fuerzas políticas del país se llamen PP, PSOE o CiU.