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sábado. 13.08.2022

Europa, es la hora de construir alternativas

El 25 de mayo con las elecciones al Parlamento Europeo nos jugamos una oportunidad de hacer visible que son posibles alternativas a las actuales políticas...

El 25 de mayo con las elecciones al Parlamento Europeo nos jugamos una oportunidad de hacer visible que son posibles alternativas a las actuales políticas de la Unión Europea.

Es la oportunidad de plantear propuestas que cuestionen a los que dicen: "No hay ninguna alternativa a las políticas de austeridad”. Es el momento de plantear que hay otras opciones diferentes de las que defienden las políticas de la austericidio económico, como hacen el PPEuropeo o los Liberal-Demócratas europeos (es decir los partidos europeos a donde están adheridos el PP o CIU), o de quienes se resignan, como es el caso de los SocialistasEuropeos (entre ellos el PSOE). Es necesario defender lo que es la base del pensamiento democrático, la existencia de diferentes alternativas. Es por ello que hoy la alternativa a los que defienden el austericidio o los que se resignan, es decir que hay otras políticas posibles alternativas. Y aún más, que defendiendo políticas alternativas lo que se hace al mismo tiempo es defender la propia existencia de la Democracia. La alternativa pasa por plantear que por encima de los intereses de los poderes económicos deben estar los intereses de los ciudadanos. Que ante una Troika (Comisión Europea , BCE y FMI ), que determina el futuro de todos y que no ha sido elegida democráticamente por nadie, hay que defender un poder a partir de poderes elegidos por los ciudadanos como son el Parlamento Europeo o los Parlamentos nacionales , que son quien debe determinar y controlar las políticas de la Unión. Se trata de dar una vía política a todos aquellos que se manifiestan en la calle, especialmente en los países del sur europeo.

Hay salvar Europa del populismo, de la extrema derecha y los euroescépticos, que se benefician de las actuales políticas de la UE, y que vuelvan a resurgir las viejas posiciones nacionalistas y xenófobas basadas en principios como "primero los de casa”, sin que parezca que nadie defienda los intereses comunes del conjunto de los ciudadanos de una Unión que debería ser la "casa común" de toda su ciudadanía, inmigrantes incluidos.

Las políticas actuales del bipartidismo que manda en la UE (derecha y social- liberales) para hacer frente a la crisis están frustrando el sueño europeo. El viejo sueño de justicia social, derechos y libertades que tiene sus raíces en la Revolución francesa y en las luchas de los trabajadores está siendo abandonado por los actuales dirigentes.

La alternativa de quien no quiere aceptar el actual estado de cosas plantea la necesidad de rescatar el ideal europeo de un espacio europeo que sea un modelo de referencia basado en la primacía de la solidaridad, la justicia y la libertad.

Es evidente que la ciudadanía europea está alejada de un modelo que ve fracasado y contrario a sus intereses y que es la causa del alejamiento y el rechazo por parte de mucha gente. Hay que evitar que esta situación sea aprovechada por aquellos que quisieran retornar a una Europa enfrentada por los diferentes intereses particulares de los diversos estados. Hay que plantear una propuesta que vuelva a ilusionar a los ciudadanos europeos a partir de poner los intereses del conjunto de la ciudadanía en el centro de las políticas de la Unión.

Las elecciones del 25 de mayo son una primera oportunidad para hacer emerger el embrión de una futura alternativa de progreso basada en la izquierda alternativa y el ecologismo. Una alternativa que pueda aglutinarse en un amplio Frente político y social unitario.

Por primera vez vemos una agrupación de fuerzas de izquierda en varios países, especialmente del sur europeo, actúan de forma coordinada, e incluso impulsan plataformas en algún país donde los partidos de izquierda alternativa estaban hasta ahora desaparecidos, como es el caso de Italia, donde 250 mil ciudadanos han apoyado activamente para presentar la lista "AltraEuropa con Tsipras". Desde la Syriza griega a fuerzas de izquierda en Francia como el "Front de Gauche" o la "IzquierdaPlural" española que agrupa a fuerzas estatales y de diversas nacionalidades como Cataluña o Galicia , tanto de izquierdas como ecologistas. Partidos que a su vez coinciden con muchos de los planteamientos que hace la Confederación Europea de Sindicatos (CES).

Como plantea el candidato ecosocialista de ICV a eurodiputado, Ernest Urtasun, que figura en la lista de Izquierda Plural, el objetivo debe ser luchar por un cambio del color político en Europa que ayude a poner fin a las políticas de austeridad salvaje. Para ello hay que agrupar en una nueva organización europea una gran parte de partidos europeos de la izquierda alternativa y ecosocialista que sea la base para forzar a la socialdemocracia, o a una parte de ella, a abandonar su resignación actual, y formar una mayoría alternativa a la hegemonía conservadora actual.

Quizás todavía no ha llegado la hora de conseguirlo, pero sí que es el momento de levantar esta bandera alternativa, especialmente cuando se habla del centro de las políticas que afectan a todos, cuando se habla de Europa. Y hay que levantar esta alternativa a partir de propuestas concretas como por ejemplo:

a) Plantear que el Parlamento Europeo sea el centro de la UE, con plenas facultades de iniciativa legislativa y aumento de la codecisión y el control.

b) Liquidar la situación actual de dominio absoluto de una Troika que no dispone de ninguna credencial democrática.

c) Impulsar un proceso constituyente en Europa, a partir de la elaboración de un nuevo Tratado para una Europa más social, ecológica, federal y democrática, con participación ciudadana y referéndum a escala europea.

d) Liquidar las políticas de austeridad y los recortes.

e) Establecer como prioridad la creación de empleo. Impulsar un Pacto Europeo para el Empleo: Plan Europeo de Inversiones de un 2% del PIB de la UE durante 10 años para la recuperación económica, economía e infraestructuras sostenibles, y eficiencia energética.

f) Reestructurar, auditar y renegociar la deuda. Conferencia europea sobre la deuda.

g) Unión fiscal europea que desarrolle una hacienda común justa y solidaria.

h) Recuperar el control democrático de la economía. Unión bancaria, regulación y control público de los mercados financieros y de los sectores estratégicos (transporte, energía, comunicaciones).

i) Poner el BCE al servicio de estos objetivos. El BCE debe ser el prestamista de última instancia para los países que lo necesiten, y no sólo para los bancos privados que después especulan. Crear eurobonos.

Esta necesidad de cambio y alternativa, que vaya más allá de simples alternancias, es hoy una necesidad en Europa y dentro de los diversos países de la UE, si queremos que vuelva a ser un espacio de paz y un ejemplo internacional en cuanto a la cohesión social y la solidaridad interna y externa.

Es evidente que hay todavía mucho trabajo para conseguir esta nueva alternativa. Hay que dentro del espacio verde ecologista haya una clarificación en su vertiente social, es decir en la necesidad de una definición clara ecosocialista y no exclusivamente ecologista. También hay una amplia reflexión en el campo de la izquierda alternativa sobre la necesidad de renovar discursos y formas organizativas, en la línea establecida por Syriza, para pasar de una posición de negación y oposición a una nueva posición propositiva de alternativas. Es decir avanzar en lo que ha empezado a ser visible a raíz de esta campaña electoral al Parlamento Europeo.

Europa, es la hora de construir alternativas